LCB: La otra guerra es una realización que combina nivel artístico con intencionalidad ideológica y efectividad comunicacional...


LCB: La otra guerra aborda, desde la ficción, lo ocurrido en las montañas del centro de Cuba durante la primera mitad de la década del 60 del siglo XX. 

Aun no había llegado el segundo capítulo de la serie televisiva cubana LCB: La otra guerra y ya el diario de Miami El Nuevo Herald se adelantaba en atacar un producto audiovisual que apenas iniciaba su difusión, de una manera en que no ha ocurrido con otras realizaciones cubanas, incluyendo aquellas relacionadas con el pasado reciente.

¿Por qué un “premio” tan temprano cuando el serial dirigido por Alberto Luberta y con la participación de estelares actores como Osvaldo Doimeadiós y Fernando Echeverría apenas comienza a salir al aire?

LCB: La otra guerra aborda, desde la ficción, lo ocurrido en las montañas del centro de Cuba durante la primera mitad de la década del 60 del siglo XX, cuando bandas armadas por la CIA fueron enfrentadas por milicias de obreros y campesinos en un conflicto que es conocido com “Lucha contra bandidos” (LCB). Hechos como el asesinato del maestro voluntario Conrado Benítez, cuyo nombre llevaron luego las brigadas de alfabetizadores que en señaron a leer y escribir a un millón de cubanos fueron recreados en el primer capítulo de la serie. 

Después de mucho tiempo, tal vez demasiado, la televisión cubana parece entregar una realización que combina nivel artístico con intencionalidad ideológica y efectividad comunicacional. Tras marcar la década del ochenta con seriales como las dos partes de En silencio ha tenido que ser, Julito el pescador, Algo más que soñar, Los papaloteros, Pequeños fugitivos, entre otros, cerrando con Su propia guerra, en 1991, el imaginario épico de los cubanos ha vivido un apagón audiovisual que llega hasta nuestros días. La incapacidad para fijar personajes e historias, puede comprobarse fácilmente en la ausencia de nombres recordables y en la cantidad de producciones televisivas que, en épocas de escaseces, reclamaron importantes presupuestos sin lograr marcar la memoria de las audiencias. Tampoco la contemporaneidad, con excepción de dos series (Blanco y negro no, y Doble juego) ha sido abordada de modo movilizador y creativo.

El desamparo en que tal situación ha dejado a varias generaciones de niños, adolescentes y jóvenes cubanos, justo cuando de modo creciente han recibido y reciben la influencia simbólica de la industria cultural hegemónica no es un secreto para nadie, mientras que el deporte, otra fuente de paradigmas, ha sufirido un deterioro notable y los nuevos cubanos solo quieren parecerse a las estrellas del Barça o el Madrid. 

Fabián Escalante, participante activo en la gestación y producción de la saga audiovisual que desató En silencio… alrededor del enfrentamiento entre la CIA y la Seguridad del Estado cubana, ha relatado cómo no fueron los recursos, sino la voluntad política y el involucramiento de importantes instituciones del país, con el trabajo comprometido de grandes artistas, lo que permitió en tiempo récord la concreción de las primeras de aquellas realizaciones que dejaron una huella que llega hasta la actualidad, surgidas de la necesidad de enfrentar una situación ideológica y social particularmente compleja, y cómo repercutieron luego en producciones musicales y editoriales. 

Paco Ignacio Taibo II ha explicado el papel de la cultura en el imaginario épico revolucionario: 

“hay una educación sentimental que es la de tus gustos a través de elementos básicamente culturales, la cual te da la gran columna vertebral del militante, del ciudadano universal con una reflexión política, una visión de la justicia social por delante y la justicia individual por detrás. Entonces, es la cultura la que te abastece de los materiales que van construyendo esta especie de columna vertebral de educación informal, de educación sentimental, que es esencial, porque cualquier adoctrinado podrá decir que el ser social prevalece sobre la conciencia, pero no entenderá lo que es hasta que no lea El Conde de Montecristo; cuando lo lea, ya sabrá de qué estamos hablando.”

Para Taibo II, la capacidad de contar historias a través del audiovisual, merecería que Hollywood fuera la única parte del territorio arrabatado por Estados Unidos a México devuelta a los latinoamericanos. Él afirma que con su trabajo para TeleSur en el serial Los nuestros ha descubierto “que la prolongación del ensayo político, periodístico, la narración, etc., puede ser el formato de la televisión y el documental, si se maneja con la suficiente flexibilidad y no se formaliza”

Pero nosotros, que lo descubrimos antes, parece lo olvidamos. Por eso es tan importante un esfuerzo, y por lo que ya se ha visto, un resultado como LCB: La otra guerra. Nuestros enemigos, a juzgar por su maquinaria de ataque y propaganda, ya se percataron, ¿nos percataremos nosotros?

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Comentarios   

#6 lianet 22-03-2017 15:27
amigos sobre todos para los jovenes de estos tiempos que no le interesa conocer de donde surgió todo lo que hoy vivimos
#5 rigoberto 21-03-2017 10:08
es necesario aumentar la frecuencia de trnsmision del espacio en la TV ya que considero muy importate eso que se esta haciendo de retomar la historia patria para que todos conozcan cuanto se sacrifico para lograr la paz e independencia que ahora disfrutamos.
#4 maguero 20-03-2017 16:39
Buena serie sobre todo para los jovenes una forma amena de contar la historia , ojala siguieran asi . RTV Comercial parece que es la unica entidad que se preocupa por la calidad de sus materiales.
hemos perdido la nocion de lo que es un buen guion y una buena actuacion , por este medio deseo felicitar a quienes actuaron en la serie ZOOLOGICO , una pena que la TV no lo trasmita y la tengan los vendedores de disco, buena serie cubana con jovenes de mucho talento , estoy buscando el CD de la cancion de la presentacion hermosa de esta serie que es cantado por Kelvis Ochoa, bella cancion.PORQUE NO LA PONEN EN TV
#3 Joel Ortiz Avilés 20-03-2017 12:26
.......!!!Iroel , si ya hablas del tema; quiere decir que nos percatamos!!!!! ....porque eres una persona pública y que tienes las ¨herramientas¨ necesarias en los medios, para llegar a las masas.
También, lo persivo en las intervenciones que han realizado personalidades políticas y de la cultura, en los encuentros y congresos de la UNEAC, UPEC, AHS y otras; donde se han expuesto los argumentos necearios para tomar conciencia de que si no lo hacemos nosotros....lo esta haciendo el enemigo y dirigido a penetrar concientemente a las grandes masas de cubanos.
No lo he visto, pero me ha llegado el comentarios de que se está produciendo fuera de Cuba hasta un serial ...¨Tras la huella¨......!! !!¿Eso será real?!!!!. Entonces de qué estamos hablando.
Claro que tenemos que poner los recursos escasos, pero necesarios para producir materiales audiovisuales que nos traiga esos hechos históricos mas creibles, actualizados con las nuevas técnicas de producción y dirigido fundamentalment e a los jóvenes que no vivieron esa época y que tienen un segmento de la vivida un poco distorcionada por todo los factores internos y externos que ha sufrido en carne propia nuestro proceso revolucionario.
.....No todo se centra en los material.....!! !!todo depende de las voluntades de hacer las cosas bien!!!!!....es o rompe toda las limitaciones que podamos tener. Con esa voluntad solo podemos !!!!!Vencer!!!! !.
#2 social 20-03-2017 11:19
Buena serie, el sabado la vi por 1ra vez y me encantó, RTV Comercial por las razones que fuesen nos entrega productos televisivos de calidad, tanto en el ámbito productivo como teatral, felicidades por esta nueva entrega.
#1 angelrg 20-03-2017 10:52
Muy reflexivo lo que planteas.Es verdad,se está perdiendo el vínculo con el pasado, y eso ya esta costando.Agrade zco tu comentario y el del periodista José Luis Basulto sobre nuestro beisbol