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 Acercamiento a estrategias de comunicabilidad que proponen narraciones televisuales

Un gran amor vence a la muerte. Generaciones disfrutan con frecuencia el clímax que pone fin a sufrimientos, luchas, angustias, sobresaltos, interiorizados por personajes clásicos o contemporáneos. ¿Esa premisa de la obra Romeo y Julieta, de William Shakespeare, se mantiene con frecuencia en las ficciones? La frase matricial no es privativa del clásico inglés, ni de la época o de una nación. Puede interpretarse como una moraleja, la cual sintetiza el contenido que los escritores desean expresar.

El canon griego sigue vigente: el logro de la perfección se expresa mediante la unidad de las partes, para todo autor trabajar con una buena premisa garantiza la unidad de acción y el coherente desarrollo del relato.

os géneros de ficción propician el reconocimiento de conflictos en el televidente, quien los siente como propios al identificarse con otras subjetividades.

Según John Fiske: “Leer y mirar televisión viene a ser un proceso de negociación, entre el espectador y el texto. El uso de la palabra negociación es significante, pues implica la existencia de un conflicto de intereses, el cual necesita ser reconocido de alguna manera, porque en el proceso de consumo, el espectador es un constructor activo de significados y no un receptor pasivo de significados construidos”.

El actor Fernando Hechevarría y Miguel Brito, director de televisión

La redundancia en las series Persecución, Cuerpo de evidencia, Cómo salvarse de un crimen (Multivisión, de lunes a viernes) suele cautivar por las astucias en competencia, y el desenlace de ansiedades o distenciones. En todas lidera la pasión como un juego premeditado, en el que participan intérpretes y públicos.

Algunas personas rechazan el uso de estructuras seriadas, el alargamiento de la historia, los falsos clímax, pero se mantienen frente a la pantalla, incluso recomponen la historia de acuerdo a sus puntos de vista y filosofías de vida.

Lo cierto es que no han existido jamás pueblos sin narraciones. Con independencia de las particularidades del soporte, ya sea oral, escrito o articulado por la imagen, cada relato exige una sólida estructura narrativa que le permita dosificar la solución del enigma, clave esencial de cualquier historia.

En este sentido es esencial la dirección de actores y actrices.  Miguel Brito, director de la telenovela Más allá del límite, considera: “ellos asumen otras vidas, otras psicologías, otros contextos, quienes estamos al frente del equipo de realización somos los máximos responsables de las cualidades estéticas de la puesta y de la credibilidad de la historia. Intercambio mucho con los actores y las actrices, escucho pareceres, propuestas que, generalmente, enriquecen el relato”.

Cada intérprete aporta experiencias, interrogantes, dudas, en el proceso creativo. La reconocida actriz Mirta Ibarra, reconoce: “investigo hasta la saciedad las características del personaje para asumirlo con sus virtudes y defectos”.

Comparte esta opinión la actriz Ofelia Núñez: “es difícil conocer del todo a un ser humano, igual ocurre con los personajes. Estudio profundamente el carácter, el gesto, las acciones, de lo contrario lo que se logra es una caricatura. Me interesa que mi personaje convenza, emocione, intrigue”.                                       Investigar las aristas de sus personajes es una prioridad para la actriz Mirta Ibarra

Los cambios más significativos que se han producido en el sistema mediático forman parte de una red global de comunicaciones, por las cuales circulan con facilidad la televisión y los nuevos servicios audiovisuales. Esto conlleva transformaciones en sistemas de producción, distribución, recepción, en los programas, géneros y contenidos en general.

Cada puesta en pantalla exige tener distinciones propias, un sistema de pensamiento visual, pues la utilización del lenguaje es icónica y verbal. Los públicos heterogéneos, participativos, son expuestos a miradas diversas, que cambian el régimen de la visión, lo cual favorece, en ocasiones, distracciones a ultranza sin utilidad cognoscitiva.

Por ello, cuando la idea, la intención, los presupuestos estéticos reafirman la creación cultural de un programa, este merece destaque en el diseño de la programación televisiva. Lo que las ciencias teorizan son modos de percepción que la artisticidad prefigura. Existe una subjetividad colectiva, la cual se desarrolla cuando las personas comparten acciones comunes y le dan solución a problemas profesionales de diversa índole. El ser humano construye una sabiduría personal, es preciso nutrirla con el fin de clarificar emociones y comprendernos mejor.

La cientificidad en el ámbito de la experimentación estética está dando lugar a un nuevo modo “Hay que emocionar a los públicos”, considera la actriz Ofelia Núñezinteractivo entre los sentidos que influye en la

sabiduría popular, en el conocimiento de las investigaciones, de lo sensorial, lo simbólico.

Debe pensarse en el espesor de la heterogeneidad, en la diferencia de gustos y sensibilidades, en nuevas condiciones del saber, que incentivan otros modos de comunicar. Estos son niveles de organización del espectáculo que pertenecen al reino de lo intangible, pero son decisivos para cautivar desde la pantalla.

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