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Años atrás entrevisté a Alberto Luberta Martínez, Albertico, cuando aun  sólo trabajaba para la radio. Entonces acumulaba, a pesar de su juventud, varios premios conferidos por su obra creadora.

Actualmente, ya acumula lauros en sus proyectos audiovisuales, como Lucha contra bandidos: La otra guerra, que obtuvo el gran premio  Caracol. Pero más que los premios, Albertico ha logrado la identificación del público y el respeto de sus colegas.

Hijo de dos paradigmas de la radio, Alberto y Caridad,  es el máximo responsable de la novela Entrega que se transmite por la televisión:

-¿Has averiguado si los genes que te formaron estaban divididos entre escribir guiones y dirigir?

-Indiscutiblemente tiene que ser así, porque de la misma manera que no sé explicar el impulso que un día, teniendo apenas 13 años, me llevó a escribir mi primer “esbozo de guion de radio” (o como me decía alguien hace algunos días, lo que yo me creía que era un guion), tampoco sé explicar por qué desde la primera vez que entré a Radio Progreso para algo más que “acompañar a mis padres”, faltándome tres meses para cumplir diecinueve años, comencé a pensar en dirigir programas. Y claro que tienen que estar naturalmente divididos esos genes que vienen de un escritor y una directora, pero tampoco olvido que de niño leía más guiones de radio (de esos que encontraba a cada paso en mi casa) que literatura; esas “benditas circunstancias”, indiscutiblemente, tiene que haberme sembrado en alguna parte el bichito de la radio y la televisión.

-Alcanzaste un amplio reconocimiento en la radio, como guionista y como director ¿en que momento empezaste a amasar sueños en el audiovisual?

-Yo siempre pensé que iba a echar mi vida entera en Radio Progreso; o como suelo decir, que estaba atado por el cordón umbilical a la emisora eternamente. Sin embargo, un encuentro casual con una amiga que había sido jefa de redacción en Progreso y que se encontraba de directora adjunta en la casa productora de telenovelas y series, comenzó a cambiarlo todo. Ella me dijo que allí estaban buscando proyectos y me decidí a presentar uno. El resto, fueron una serie de circunstancias “extra-artísticas” que me llevaron a pedir la baja de la emisora donde también trabajaba como musicalizador. Mi proyecto inicial presentado a la casa productora nunca se aprobó, pero Vilma Montesinos me dio la posibilidad de participar en un proyecto que se tituló Despertar y que años después salió al aire como “En tiempos de Amar”, bajo la dirección de Ernesto Fiallo. Fue un proyecto escrito a ocho manos y resultó, por tanto, una experiencia inolvidable en lo humano y lo profesional.

 

-¿Cuál fue tu primer trabajo para la televisión?

- En la pregunta anterior te daba parte de esta respuesta. Pero debo agregarte que paralelamente a eso, fueron a Radio Progreso varios asesores del espacio televisivo Tras la Huella, con la idea de colocar el programa también en la emisora. Otra idea que nunca se concretó, pero que derivó en la propuesta de escribir para el espacio televisivo. Como se sabe, el director general de Tras la Huella en aquel momento era Jesús Cabrera, decano de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual en los años que estudié la carrera (1995-2000) y cuando ya llevaba como dos años escribiendo para el espacio le pedí incorporarme a la parte de realización. Recuerdo su pregunta: ¿quieres involucrarte para que eso te haga mejor escritor, o porque te interesa la dirección? Y le dije: porque me interesa la dirección. Ese fue el primer paso.

-Alternas guion y dirección ¿Por qué?

-Porque ambos me apasionan de igual manera. Como me apasionaba hacer musicalización cuando trabajaba en radio. La pasada semana, por determinadas circunstancias, me tocó musicalizar el documental en el que estoy trabajando y muchas cosas revivieron en mí, te lo aseguro. Nunca olvido el día que Alexander Escobar, director de fotografía de la primera temporada de LCB. La Otra Guerra, me dijo: Yo estoy enamorado de mi trabajo. En aquel momento yo sólo sonreí, pero ahora tengo la oportunidad de decirte a ti que, afortunadamente, yo también estoy enamorado del mío.

-Algunos de tus episodios para Tras la huella han recibido el aplauso del público y la critica ¿cómo lo logras? ¿te acercaste acaso a la forma en la que estructuraste los guiones para UNO?

- Mi primer profesor de guion fue Enrique Domínguez Sosa, que asesoraba uno de los espacios policíacos de Radio Progreso, clave 8-30. Durante muchos años escribí para ese espacio y continué aprendiendo con él en cada serie. También escribí mucho para el otro espacio policíaco de Radio Progreso, Agente Especial. Si a eso le sumas que durante varios años musicalicé también ambos espacios, comprenderás que respiraba policíaco casi todo el tiempo en mi vida profesional. Esas son experiencias que no se olvidan y aunque son medios distintos la radio y la televisión sí hay mucho de lo aprendido que puede extrapolarse de un medio a otro. Por ahí yo creo que puede encontrarse la respuesta.

-LCB La otra guerra fue un éxito. Su guionista, Eduardo Vazquez, me contó cómo te fue metiendo en la historia del Escambray ¿no tuviste temor de aquella historia de guerra y lucha que se transmitió sábados por la noche?

 -Si bien te digo que me sorprendió la amplia repercusión que tuvo la serie – que la tuvo, aunque muchos quieran negarlo o esconderlo – te aseguro que siempre confié en que era una historia que funcionaba, porque era dramáticamente muy fuerte y muy emotiva. Trabajamos duro, muy duro, para que los personajes quedaran bien delineados y matizados y trabajamos duro, durísimo, en el rodaje como ya se sabe, pero siempre convencidos de que era una obra reveladora para el público. Aunque te confieso que siempre le he tenido respeto, como he dicho en otras ocasiones, a los temas históricos en sentido general, porque ese margen entre realidad y ficción me hacía sentir como en una cuerda floja. En cambio, de la mano de Eduardo Vázquez, siempre lo digo también, ese temor desapareció por completo.

-¿Cómo escogiste el elenco de esa serie?

 -Ese era un elenco cargado de jóvenes, que requirió largas horas de casting. He dicho muchas veces y en diferentes espacios que tú citas a dos muchachos de la ENA para un casting y ellos le avisan a diez más y esos diez a diez más. Eso te hace trabajar más, pero es excelente que suceda (al menos en mi criterio) porque tengo muchos ejemplos de personas que no estaban previstas en los casting y que ni siquiera conocía y se quedaron con los personajes. Dos ejemplos en LCB, Amelia Fernández, que interpretó a la hija de Mongo Castillo (y que ahora repite en Entrega como Patricia) y Rolando Rodríguez, que interpretó a Yeyo el gordo. Creo que esos dos ejemplos lo dicen todo.

-Tienes la experiencia del filme El regreso. ¿Cómo llegas a él? ¿Satisfecho? 

-A El Regreso me convocó Blanca Rosa Blanco, precisamente por mi experiencia en el policíaco y la experiencia de haber trabajado juntos en Tras la Huella. El proceso de escritura fue muy accidentado, porque yo estaba precisamente en Lucha Contra Bandidos. Entré a la película sabiendo – y lo he dicho otras veces – que era más de Blanca que mía, por la sencilla razón de que ella empujó incansablemente para que se hiciera. Sin su constancia, no hubiera sido posible y eso le daba el derecho. Varias personas me han criticado el haber aceptado una co-dirección en ese punto de mi carrera, pero los que me conocen saben que “yo no vivo esos pedacitos” – como se dice en mi Marianao natal. Yo me quedo con que fue un proyecto interesante, del que aprendí mucho – como aprendo de todos y cada uno de mis trabajos – y un proyecto que el público agradeció, amén de los aciertos y desaciertos que tenga. Si volviéramos el tiempo atrás, al punto aquel en que Blanca me propuso participar en el proyecto, lo volvería a aceptar sin dudarlo.

-¿Cuándo te llegó el guion de Entrega?

 -La primera noticia de Entrega me llegó a través de Amilcar Salatti que un día me llamó con mucho misterio y me dijo: Se está manejando tu nombre para dirigir mi novela, ¿tú aceptarías? Quiero saber para empujar en tu nombre si estoy presente cuando se hable del tema. Por supuesto, le dije que sí. En ese momento estaban esperando la respuesta de otro director que estaba nombrado antes que yo, cuando finalmente dijo que no podía o no quería hacerlo, me llamaron oficialmente de la casa productora y me lo propusieron.

-Repito la pregunta ¿Cómo escogiste el elenco?

-Este era un elenco también cargado de jóvenes, que por suerte estaban casi todos ahí, en el aula de cuarto año de la ENA, lo cual ayudó a la empatía entre ellos. Cuando yo leí en el guion que había un par de jimaguas quise matar a Amílcar, jajajajaja. Por suerte, eran hembra y varón y por suerte estaban también ahí, en esa aula de cuarto año  de la ENA y por suerte venían juntos desde Pinar del Río, creo que desde la secundaria. Algo diferente que tuvo este casting con respecto al de Lucha Contra Bandidos era la presencia de la co-directora Loysis Inclán y el director de actores Osvaldo Doimeadiós. Ya la responsabilidad del casting no era únicamente mía, sino que fue un trabajo mucho más colectivo que afortunadamente dio sus frutos.

-¿Por que Osvaldo Doimeadiós en la dirección de actores? ¿Qué tiempo dedicaste a preparar los personajes?

 - Osvaldo Doimeadiós, en primer lugar por la empatía que tenemos y porque lo respeto mucho como profesional. Afortunadamente, sí pudimos trabajar mucho con los actores tanto en preparación como en ensayos. Por ejemplo, Ray y Keny trabajaron con nosotros o en función de la serie prácticamente todos los días de la prefilmación.

-¿Esperabas la aceptación de la obra por parte del público y de la crítica? 

-Es increíble como el susto del estreno nunca te abandona. La reacción del público es siempre una caja de sorpresas. Por suerte, en este caso hemos recibido muchas muestras de cariño, muchas muestras de aceptación, de personas que nos dicen: yo no veo novelas, pero esta me ha atrapado. Recientemente, estuve con Ray en Santa Clara, Caibarién y Sancti Spiritus y en la calle lo paran constantemente para tirarse fotos, para hablarle de la novela, del profesor, para contarle experiencias. En el momento que respondo estas preguntas se ha transmitido hasta el capítulo 30 y el susto sigue con cada capítulo que se transmite, pero vamos avanzando paso a paso.

-Dime lo que tienes en el tintero….

-En este momento estamos dándole los toques finales a un documental sobre los 25 años del centro de inmunología molecular, que debe estrenarse el 5 de diciembre (en apenas cuatro días) y también estoy involucrado en la gala por los 90 años de Radio Progreso el jueves 12 de diciembre, un guion para una serie de la que no puedo decir mucho todavía y un guion sobre la vida de Brindis de Salas, con Jonal Cosculluela. Ya para el año que viene un proyecto de historia con Eduardo Vázquez y el Doime y una comedia de situaciones con la casa productora, también con guion de Amílcar.

-Lo que no te haya preguntado y desees decir…

 -Gracias. A ti, por la posibilidad de expresar algunos de mis criterios. Y a la vida, por las oportunidades que me ha dado y también por la familia y los amigos que me ha dado, que están en cada uno de mis trabajos. Muchas gracias.

 

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