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 Entrevista con el realizador Fernando Almeida, reconocido recientemente con un Premio Lucas 

De formación autodidacta dentro del universo de la imagen, el joven Fernando Almeida hace apenas cinco años apostó por el mundo de las luces y las sombras. Con una sencilla presentación en la Muestra Joven del Icaic, a través de la realización de algunos cortos, hoy habla del videoclip como la escuela necesaria para continuar pensando en empeños mayores.

Su nombre apareció con mayor recurrencia luego de la pasada entrega de los Premios Lucas, cuando el clip “Mis fantasmas”, interpretado por la agrupación Ruido Blanco, convirtió al realizador y a los artistas musicales en la gran revelación de la noche. Pero qué ha ocurrido luego de ese momento con el trabajo y las perspectivas personales de Fernando Almeida. Al respecto nos cuenta en exclusiva para el Portal de la TV Cubana:

“Realmente Ruido Banco no es el primer grupo al que me acerco. He hecho otros trabajos con jóvenes de la zona donde vivo, bastante lejos de la capital, pero habían resultado carentes de la calidad necesaria para ser presentados en los medios. Ruido Banco fue esa puerta con la que musicalmente me identifiqué para moverme en el mundo que me proponían. Me dieron a escoger una serie de temas, elegimos “Mis fantasmas” y nunca imaginamos que tendría la aceptación que ha tenido. Y nosotros, por supuesto, estamos muy felices por ello”.

Ruido Blanco encierra una pauta en tu trabajo, ¿has asumido otros proyectos con ellos?

-Sí, seguro, es una agrupación que ya significa bastante dentro de mi quehacer. Además de “Mis fantasmas” hicimos “Como las utopías”, una canción dedicada a La Habana y “Por qué cantar”. En lo particular soy muy crítico con la música, especialmente con las letras, y Ruido Blanco hoy asume un discurso musical que me resulta muy interesante.

“Como las utopías”, desde el audiovisual refleja la metáfora de La Habana dentro de nosotros y viceversa. Por eso se colocan imágenes de la ciudad en el cuerpo de las personas. Fue un trabajo complicado de asumir, lo iniciamos en agosto y lo terminamos en septiembre, por cambios en cuanto a logística y otros inconvenientes, y uno de los objetivos principales al hacerlo es que lograra una visualidad diferente. Queríamos presentarlo a Lucas en la categoría de videos que homenajearan a la capital, pero no llegó a tiempo y ahora lo agradecemos mucho porque esa categoría fue muy reñida y así nos quedamos para el ciclo actual. También para este ciclo acabamos de entregar el video “Por qué cantar”.

“Y seguimos este trabajo juntos porque recién supimos que “Mis fantasmas” tiene seis nominaciones y “Como las utopías” ha recibido dos para competir en el Festival Moviendo, de Guantánamo. Este último está siendo valorado como mejor video pop y como mejor fotografía. Esperemos, entonces, que “Por qué cantar”, en su momento, pueda correr tan buena suerte. Otra parte de nuestras esperanzas están centradas en el video “Sombras”, nuestro próximo proyecto. Esperamos los resultados de la beca de creación que otorga la Asociación Hermanos Saiz (AHS), para ver si es posible llevarlo a vías de hecho”.

Y a partir del trabajo con Ruido Blanco, ¿aparecen nuevas propuestas?

-A raíz de esto ha aparecido la posibilidad de acercarnos a otros artistas noveles, enrolados en otros clips, uno de ellos es el grupo Rapsodia, son intérpretes de rap, hoy nominados a Cuerda Viva, y otro grupo que antes se llamaba Escala de grises, hoy solo De grises, sus integrantes hacen rock, todos ellos portadores de canciones muy buenas que me exigen como realizador pensarme bien qué contar. Y de eso se trata: que la juventud, a partir de estas propuestas de audiovisuales, perciba esta música, entienda que se están creando buenos textos, a partir de propuestas no viciadas con lo que habitualmente se “consume”.

“Además de estos trabajos, asumí el making off del video “No ha sido un sueño”, del intérprete Carlos Fidel, otro clip sumamente conceptual e interesante por lo que propone. Es bastante parecido a un performance, con elementos de animación que también los hice yo y le otorga un valor muy fresco a la propuesta. El hecho del lugar que se eligió para el making, una especie de subterráneo, la fotografía, el uso de las luces, hacen pensar que se trata de otro video en paralelo. Y ese resultado nos tiene muy contentos. Esperamos con ansias el estreno”.

Considerando las experiencias vividas, ¿cuál es hoy el criterio de selección para asumir un video?

-Creo que el de siempre, que se trate de buena música, con una dramaturgia a nivel de texto que diga algo, que no sea movimiento por qué sí o color por qué sí, sino que detrás de cada recurso se complemente un buen decir. Cuando escucho a David y a Ernesto Blanco, a Cimafunk, aun cuando en lo personal soy amante del rap y el rock, siento que me encantaría trabajar propuestas de ellos porque siempre tienen algo qué decir, experimentación mediante.

En ese sentido, ¿cuáles son tus exigencias como realizador?

-En primer lugar, como ya te dije, tener una historia con un mensaje que provoque y que la estética visual se adecúe a las características del intérprete y de la música que represente. Porque todos somos un engranaje en función de un producto musical que tiene que conectar con el televidente, ya sea a través de emociones, de sensaciones, hasta desde el punto de vista tecnológico, pero tiene que conectar. Por eso no me encierro en una u otra manera de hacer, estoy abierto a lo que cada tema me exija. Y prefiero siempre que sea posible moverme sobre la base de lo metafórico, en busca de esa pluralidad que todo mensaje puede encarnar. Eso sí, siento que tengo pendiente el trabajo de animación, es algo que me fascina y necesito seguir explorándolo.

Y también tienes pendiente ingresar en la Universidad de las Artes

-Exactamente, lo quiero y lo necesito para obtener “armas” que siento imprescindibles para asumir proyectos que hoy resultan muy grandes para mí, y no quisiera llegar a ellos desde la autopreparación.

Hay un trabajo del cual vas sintiendo satisfacción, y en ello Lucas ha jugado su rol.

-Lucas representa la posibilidad de crecer, cámara en mano, me abre todas las posibilidades de exhibir mi arte, regalar mis realizaciones y mostrarlas a nivel nacional. Es una plataforma tremendamente importante y me pregunto qué sería del audiovisual cubano sin Cruzata y esa idea de Lucas, porque es un impulso tremendo para los creadores. Y, en ese sentido, el aplauso también para el Festival Moviendo, en Guantánamo. Y quién sabe si todos ellos me sirvan de inspiración para hacer un festival también.

“El video clip es la manera en que un músico y un realizador confluyen para expresar la idea de una canción y crear una pequeña película sumamente difícil, por lo sintético de la expresión Y ese es el mayor reto a la hora de la realización. Por eso sigo estudiando, no solo la realización sino también el andar de las personas en la calle, la manera de hablar, de proyectarse, de reaccionar… Todos esos son condimentos necesarios a la hora de asumir el audiovisual para seguir creciendo cámara en mano”.

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