Tv-Historias
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- Escrito por Mayra Cue Sierra
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El origen de la radio cubana data de 1922, cuando Luís Casas Romero inaugura con la 2LC - planta donde concurre toda su familia- nuestra difusión regular de programación que desde entonces se caracteriza por una marcada vocación utilitaria y cultural que de inmediato potencia en dimensiones extraordinarias, el resto del sistema.
Para los años treinta, en Cuba proliferaban las plantas radiales. El fenómeno llegó al punto que La Habana llegó a superar proporcionalmente, las radioemisoras que operaban en la populosa ciudad de New York en EE.UU.
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- Escrito por Julio Cid
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(Gaspar Pumarejo)
Cuando en la década del 30 las ondas radiales de la CMQ de Monte y Prado lanzaban al aire el Periódico de la palabra nadie podía imaginar que quien iniciaba el noticiero radiofónico con la frase de “Aló, aló, aquí el periódico de la palabra” –con un marcado defecto en el habla, además- habría de convertirse años después en el fundador de la televisión en Cuba.
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- Escrito por Mayra Cue Sierra
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Las comunicaciones internacionales de Cuba. – Del correo marítimo al satélite-. es el titulo de un excelente libro publicado recientemente por la colección Historia de la ciencia, de nuestra Editorial Científico-Técnica.
Dentro del vasto universo de la comunicación, su autor José Atschuler, nos hace transitar en periplo imaginario por las vías, medios o soportes materiales utilizados por los cubanos para hacer circular la información hacia otros países o recibirla desde allende los mares.
En ocho capítulos: El correo ultramarino; los primeros cables submarinos instalados en las Américas y los anclados en Cuba hasta 1920; la telegrafía sin hilos; el primer enlace telefónico submarino entre Cuba y EE.UU., y la ITT.; la experimentación de las nuevas tecnologías de la comunicación realizada entre 1950 y 1958; la onda corta cubana entre 1961 y 1962 y las comunicaciones internacionales vía satélite.
Atschuler diseña un verdadero mapa arqueológico de la evolución de nuestra comunicación internacional; donde se profundizar en las tecnologías electrónicas orientadas a públicos o usuarios masivos radicados lejos del centro emisor de las señales y se revelan muchas de sus complejidades y singularidades.
El protagonismo profesional del autor en las telecomunicaciones cubanas y su reconocido prestigio académico y teórico nos hacia esperar una información tecnológica interesante… pero el libro es mucho más:
En el texto descubrimos al investigador nato con vocación múltiple de historiador, pedagogo y comunicador que valiéndose de la perspectiva histórica integradora y holistica; es capaz de hacer, contar y ponderar la historia de la tecnología con una alta eficacia comunicativa.
Su lenguaje claro, directo y conciso logra una sencillez expresiva aparente - en tanto la respalda un duro laboreo- para explicar fenómenos complejos de manera transparente para los más diversos públicos, incluso los no especializados.
Al rebasar la propia evolución de las comunicaciones internacionales en Cuba, el autor aporta en visión aguda y objetiva, otros ejes temáticos devenidos valores agregados importantes como:
- Momentos claves de las relaciones entre Cuba y EE.UU.
- La fundamentacion histórica de nuestra conversión en plataforma de experimentación tecnológica en las comunicaciones regionales.
- La singularidad de la radiodifusión mercantil cubana y sus hitos fundamentales.- En especial, de la televisión.-
En el siglo XXI, donde el amplio espectro de las comunicaciones y de las nuevas tecnologías de la información impera en las prácticas culturales de la cotidianidad; Las comunicaciones internacionales de Cuba (…) de Atschuler; provee una mirada histórica sustanciosa sobre la génesis de algunas de las tecnologías que sustentaron prácticas ulteriores y actuales.
Para la historia de la radiodifusión cubana –ese polisémico universo de nuestra sociedad tan necesitado de investigación, sistematización y socialización rigurosas- aporta la riqueza de la perspectiva multidisciplinaria.
Este libro de Atschuler, por su enjundia informativa, valor intrínseco e integralidad; cubre el vacío existente en cuanto a las especificidades tecnológicas de la radio y de la televisión. Por ello se convierte en referencia ineludible.
Entre otros segmentos insoslayables que enriquecieron, amplificaron y precisaron mis investigaciones históricas sobre la televisión, agradezco de manera especial el segmento dedicado al Sistema de transmisión televisiva denominado Sobre el horizonte, inaugurado en Cuba durante los años 50 pasados.
Sabíamos que mientras la inventiva humana no había logrado su nivel óptimo, la radio y la televisión asimilaron las tecnologías, recursos y prácticas que tenían a mano - la telefonía sustentando las cadenas radiofónicas de cobertura nacional o los soportes materiales y rutinas productivas cinematográficas que pervivieron por largo tiempo en la televisión fundacional de Las Américas-.
Con esta investigación, profundizamos en las peculiaridades tecnológicas del monumental proceso que imbrica a la radio y a la televisión con otras zonas de la comunicación.
Por añadidura, Las comunicaciones internacionales de Cuba (…), tieneel don de la oportunidad temporal.
Llega a nuestras manos cuando - tras no pocos esfuerzos para acercar a ambos países- se inician las conversaciones de alto nivel gubernamental para reanudar las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU.; objetivo que demandara junto al imperio del respeto; la anulación de numerosos e importantes escollos impuestos desde el Norte; durante más de cinco décadas de bloqueo financiero, económico, comercial, tecnológico y cultural.
En este libro se corrobora como la mayoría de los actores sociales de las comunicaciones del siglo XIX, se establecieron aquí con poder omnímodo; hoy lideran este sector a escala global. Su potencial retorno a nuestra nación impone una mirada retrospectiva que identifique y caracterice los orígenes y peculiaridades de las relaciones establecidas antaño en Cuba; conscientes de que como bien decía Pablo Neruda: Nosotros los de entonces, ya no somos los mismos.
Además del mar que cubre las noventa millas existentes entre Cuba y EE.UU., ambos países compartimos en muchos ámbitos, una historia común donde los cubanos han sabido brillar con luz propia. Las comunicaciones internacionales no son la excepción.
Por ello también, esta obra de José Atschuler, se resignifica y redimensiona de una manera singular.
[1] Ingeniero eléctrico. Universidad de La Habana (1953). Estudia electrónica y telecomunicaciones en Londres (1954 y 1955). Inicia la investigación sobre los fundamentos científicos de la ingeniería eléctrica en Cuba. En 1959, funda la Sección de ingeniería del Ministerio de comunicaciones. Doctor en ciencias, Investigador de Merito, Profesor Titular en la Facultad de Tecnología de la Universidad de La Habana y en el IPSJAE. Académico de honor de la Academia de Ciencias de Cuba. Autor de numerosos artículos y libros sobre electrotécnica teórica, historia de la ciencia y la tecnología, actividades espaciales y educación superior. Actual Presidente de la Sociedad cubana de Historia de la ciencia y la tecnología.
Premio Nacional de Televisión 2019
Odalys Fuentes de Arma
Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.
La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.
Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*. Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.
La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.
Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.
Miriam Mier Vidal
Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Luis Rielo Morejón
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Frank González Díaz
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Mario Balmaseda Maurisco
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Félix Pérez Ortiz
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.





