Conocí de la existencia del Centro de Investigaciones Sociales del ICRT en los años 90. Me habló de la institución la realizadora Xiomara Blanco Estuve en  su casa, conocí a los investigadores y admiré un trabajo sobre “el vidrio” que es desconocido en buena parte hasta por los mismos que hacen y protagonizan programas.

En 1997, a sus veinte años de creado, se le dedicó un  festival Caracol de los que organizaba Lizette Vila y sonaban en todo el país.

Todas las mesas estuvieron integradas por investigadores y Fabio Fernández, entonces su director, dictó una sustanciosa conferencia.

Años después me habló del centro del que fue director desde 1995 hasta cerca de un lustro atrás. “Su labor se activa a la luz de los acuerdos del Primer Congreso del Partido. Sus Tesis y Resoluciones hicieron un llamado a la necesidad de acompañar el trabajo de los medios con el apoyo de la actividad investigativa.

Con anterioridad a ese momento la investigación en radio y televisión había languidecido mucho por no decir que prácticamente había desaparecido. Fue necesario comenzar la actualización de los elementos clásicos o claves que requerían esos medios para aproximarse a conocer la relación que  establecían  con el público.

Fue una época en que las prioridades del país eran otras, existían pocas referencias del contexto latinoamericano en el ámbito de la comunicación, la bibliografía no estaba actualizada, por supuesto, no existía Internet; las relaciones con muchos de los países de la región, por motivos políticos, eran muy limitadas, y la influencia de las naciones de Europa del Este era determinante. De esto se derivó la coyuntura necesaria de apropiarse de las experiencias de estos países socialistas que mostraban un mayor nivel de desarrollo en esta esfera. A ellos viajamos en busca de experiencias valiosas, sin dejar de prestarles atención a los centros internacionales de los llamados, en aquel entonces, “países occidentales”.

El Centro adoptó una estructura típica, similar a la de cualquier área de investigación que pretendía dar respuesta a las principales interrogantes que pueden formularles o necesitan la radio y la televisión. También las que pudieran formularles los medios como un todo, incluida la prensa plana y hasta el cine.

Le pregunte si acuden a él realizadores, actores... los hacedores de TV  para ver cómo anda su programa, y me dijo  “Sí, al Centro van especialistas, directivos, realizadores de la radio y la TV, también de la prensa escrita y profesionales de disímiles especialidades. Menciono, además, a estudiantes de diferentes carreras y graduados universitarios que realizan estudios de maestría o doctorado, también extranjeros con la debida autorización.”

Con la salida de  Fabio a otras funciones y distintas circunstancias, el centro volvió a languidecer. A su rescate ha ido Jose Ramon Ferreiro Brito y “sus muchachitas”. En los cuarenta años que recién celebraron el actual director dijo unas palabras introductorias a una jornada de reflexión: “Todos sabemos, que 40 años es mucho tiempo; pero sobre todo, es esfuerzo descomunal  a favor de alcanzar lo que debe ser, y ojala sea siempre así, comunión y armonía verdadera, entre los creadores de los principales medios de comunicación del país, con sus públicos diferentes.

Públicos, en ocasiones insatisfechos; en otras, felizmente cautivados por esas imágenes y sonidos que, día a día, invaden hogares de la geografía nacional y que, nos esforzamos también en contribuir, para que  alimenten y renueven, espíritu ciudadano.

Algunos de los fundadores de esa aventura, que ha sido y es el CIS, no se encuentran entre nosotros. Quiso el azar concurrente que, aniversario 40, coincidiera con la jornada de recordación del ingreso de nuestro inmenso Comandante en la inmortalidad.

A él, nuestro primer agradecimiento. No existe festejo mayor que el de descubrir y compartir saberes y, en consecuencia, agradecer vidas dedicadas, conocimientos, experiencias y renovadas responsabilidades.  

Por ello, el sencillo reconocimiento que en el día de hoy, honrándonos, hemos hecho a Lucy, Oropesa, José Antonio, Fabio y Manuela. De igual manera a Dilcia y Vinent. También, y en silencio, a Janet, cuya impronta se hace sentir un día como hoy. De ellos y muchos, muchos otros, se ha edificado el CIS.  

Festejo obligado será, de igual manera, los próximos días de reflexión y pensamiento.

A ellos, les invito a participar con compromiso, esperando que, a partir de hoy, cuando los años cumplidos sorprenden, nos identifiquemos más allá de nuestros límites locales, para inundar la Isla toda y atrapados en esa amorosa contracción gramatical, con orgullo decir: somos del CIS. “.

Después ante tanta insistencia me respondió unas pregunticas:

 ¿Queda algún fundador del centro en él?

Muy lamentablemente, no queda en el CIS ninguno de aquellos especialistas y técnicos que, hace ya 40 años, crearon las bases para el desarrollo sistemático de las investigaciones sociales en la radio y televisión cubana.

Algunos de ellos continúan, desde diferentes responsabilidades, vinculados a los medios, y de todos tenemos la suerte, y extraordinaria oportunidad, de recibir saberes y experiencias. A ese reducido grupo, rendimos merecido homenaje el pasado 27 de noviembre.

¿Creen que es útil lo que investigan para realizadores y hacedores de la tv en general?

Útil, muy útil, es lo que la investigación expresa desde los públicos. No podemos olvidar que detrás de las métricas de un programa televisivo o radial, está su opinión. Es el público quien valida el diseño de contenidos que la radio y la televisión transmite a diario. Los “numeritos” que brindamos a través de algunos estudios, nos hablan de aceptación, indiferencia o, peor aún, rechazo a la oferta televisiva y radial.

En consecuencia, útil es también la investigación para los creadores. No resulta casual que, en su momento, la investigación acompañase a programas de éxito como: “Jura decir la verdad”, “La sombrilla amarilla”, “La neurona intranquila” y “Vivir del Cuento”. Todos de notable éxito en su dialogar con los públicos.

Más recientemente, el CIS brindó información a los creadores de las segundas temporadas de la serie policiaca “Unidad Operativa Nacional” (UNO), y la de participación “Sonando en Cuba”. El público ha podido apreciar los resultados.

Desde el año pasado especialistas del CIS participan en el espacio “Comunicar TV”. Un esfuerzo notable de la Dirección de Comunicación, de la Televisión Cubana, para recibir retroalimentación “en vivo” de los públicos. Allí, cada martes, se aprecia positivamente la presencia de las “muchachitas del CIS”, como cariñosamente les llaman.

Ahora, en diciembre, finaliza la grabación de la segunda temporada de la serie “De amores y esperanzas”. La primera, fue objeto de estudio, y los resultados presentados al equipo de creadores. Toda vez que se decida un nuevo ciclo de “Colmena TV”, disponemos de importantes resultados de la que acaba de concluir. Los públicos dirán.

 ¿Se ha perdido el interés de realizar programas cero para estudiarlos?

Tradicionalmente, ha recaído en la voluntad del creador el “acercarse al CIS” a fin de conocer cómo, luego de semanas al aire, está funcionando su programa. Se comprenderá que, en esas condiciones, el trabajo del CIS es similar al del Instituto de Medicina Legal: hacer autopsias; amén de que es evidente que tal responsabilidad no recae, “per se”, solo en los creadores.

Durante un buen tiempo, desde el CIS, se trabajó en la práctica de los estudios de programa piloto, demostrando con creces su utilidad y efectividad. Ese tipo de estudio pudo devenir en verdadero estilo de trabajo para la organización de la producción televisiva; pero, lamentablemente, no ha sido práctica institucional sistemática.

Quizás, falta en algunos niveles de dirección la sensibilidad y cultura necesarias, para apreciar que la investigación es capítulo indispensable en los procesos de producción audiovisual.

Imposible olvidar que nuestra televisión es pública. Su tipología, misión y arquitectura financiera le otorgan dinámicas particulares. Por  tanto, más que investigar sobre un producto audiovisual en particular hay que regresar, a través de la ciencia, al reconocimiento del carácter industrial de la radio y la televisión y, para el caso de nuestro Organismo, su articulación como un complejo sistema que transita de lo analógico a lo digital.

Esa “investigación ideal” debiese partir de las necesidades de contenidos de la parrilla de programación televisiva y radial. Es un proceso de investigación, cuantitativo y cualitativo,  que arranca con el guión y termina cuando la obra sale del aire. Como puede apreciar, se trata de un procedimiento que recorre el antes, durante y el después de todo el ciclo de vida de la obra audiovisual

Actualmente, la metodología para el estudio de programa piloto, junto a otros procedimientos que facilitan el análisis de la factibilidad de proyectos audiovisuales, es servicio disponible en el CIS.

 ¿Acaso hasta ahora lo que más trabajan no es la capital?

La capital, aún cuando no es deseo del CIS, es el ámbito geográfico objeto de la mayor cantidad de investigaciones. Pero ello no significa que la radio y la TV, incluso temas de envergadura y significación para el país, se aborden por el CIS con alcance nacional, y muchos de ellos con igual carácter sistemático. Es el caso, por ejemplo, del estudio sobre la programación de verano, una investigación que desarrolla el CIS, cada año, durante los meses de septiembre y octubre, en todo el país, o el Estudio Nacional de Medios, ejecutado cada cuatro años, a nivel nacional.

Pero la investigación no es privativa de La Habana. Desde las emisoras y telecentros provinciales hay un fuerte y serio trabajo de investigación. La relación público-radio/tv,  en cada uno de esos territorios, forma parte de las preocupaciones del grupo de jóvenes y preparados especialistas, que laboran en las emisoras y telecentros de todo el país.

Existe conciencia de que debemos extender los límites geográficos de nuestro trabajo, así como vencer otros retos, como el de rescatar el rigor científico de décadas pasadas, alcanzar la integración y socialización de los resultados y experiencias del trabajo en provincias, el completamiento de una red de encuestadores y supervisores en La Habana, incursionar sistemáticamente en el tránsito al digital, el estudio de las plataformas web, redes sociales y dispositivos, por mencionar solo los más apremiantes.

Eso, como comprenderá, solo es posible aunando esfuerzos y mucha, mucha voluntad. Para satisfacción, la presidencia del Organismo muestra la decisión necesaria en ello, por lo que, sin dudas, 2018 será un año importante en el rediseño del CIS, su categorización, la ampliación de fuentes de financiamiento, el replanteamiento de sus objetivos de trabajo y, esperemos, la obtención de nuevos resultados.

 ¿Cómo es hoy una investigación en el CIS?

Luego de un periodo de franco estancamiento, resultado de algún que otro abandono inconsciente, en septiembre del pasado año, el CIS pasó a formar parte de las estructuras de la empresa RTV Comercial.

Fue una medida que, si bien no solucionó todos los problemas, literalmente salvó al CIS del naufragio, por lo que sería verdadera injusticia no reconocer el papel que, en verdadero “salvamento”, ha desempeñado RTV Comercial durante este último año.

Ahora bien, en empresa comercial, son otras las reglas de juego a las que debe enfrentarse la investigación. El CIS ha debido incorporar a su trabajo investigativo una serie de dinámicas económicas y financieras, así como indicadores, procedimientos y normas jurídicas que, en su anterior modelo presupuestado, no se aplicaban.

A nivel del desarrollo de las investigaciones, consideramos que esta nueva situación no se percibe con la coherencia necesaria por parte de algunos destinatarios del trabajo del CIS. Fundamentalmente, aquellos a los que tributábamos regularmente  información a costo presupuestado, y con los cuales ahora debemos sostener una relación monetaria mercantil, de la cual dependen balances, planes económicos, cumplimientos y salarios.

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Comentarios   

0 #1 la espectadora 08-12-2017 08:53
qué lástima que aquí en rating no dicte el destino de los programas, como sucede en el extranjero! La TVC es de servicio público, es cierto, pero haría falta un poquito de lo anterior para que mucha gente que trabaja en la tv "se pusiera pa´ lo que tiene que ponerse y no para salvar sus frijoles" También tendría que entenderse más cosas en la alta dirección, para que de verdad la investigación social ocupe el papel que le corresponde y no se sigan transmitiendo programas "dando tumbos" ...