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A raíz de que publicara y circulara (como siempre hago) mi texto Adolfo Guzmán: la manzana de la polémica, recibí un correo de una amiga recriminándome,  porque traté de exponer cómo nació el concurso y no tomé partido explícitamente. Nery, médico, profesora de varias generaciones,  me decía “Desde mi punto de vista lo mejor en entretenimiento que tiene la TV han sido los concursos que ha preparado Manolito  Ortega y el Guzmán solo por la belleza y la música además de los cantantes que no son conocidos y tienen tremenda calidad, vale la pena esperarlo los domingos a cualquier hora.”

Cuando dos días después,  hablé con ella, razonó que se deben defender  “los programas lindos hechos en Cuba, tenemos derecho a eso”. Lindo, una polémica  categoría estética, que según algunos estudiosos es  la “belleza en pequeñas proporciones”, tiene la relatividad de las cosmovisiones humanas, nacidas de emociones.

Sin embargo, en este caso, al concurso Adolfo Guzmán se le pueden achacar cualquier cantidad de defectos, menos que no tiene una buena puesta en escena, o que las luces están mal usadas,  o deficiente peluquería y trajes. Es un programa “de noche” y como tal, ropas, atuendos incluso pelucas, bailes, tienen diseño para un espectáculo  de buenas lentejuelas,  es decir lindo, como sintetiza Nery.

Ahora bien, ¿donde sigue saltando la polémica?. Aquí algunas opiniones de comentarios y conversaciones:

-en  la estructura  del certamen: no debió ser durante  varios domingos, tenían que usar el Carlos Marx,  es un error en la primera parte que los jurados hicieran pública su calificación individual, hay televidentes inconformes con que exista una posibilidad para que el público  escoja quien o quienes continúen en las competencias

-las canciones seleccionadas son cuestionadas por su calidad. Dicen que es imposible que entre 700 piezas, las mejores fueran las que han competido. Incluso he escuchado (dicho seriamente por una persona informada), que escoger esas canciones y no  otras, responde a una  tendencia transmitida al jurado. Y que se le tiene que cambiar el nombre al concurso, en tono de farsa me dijeron que se le debía poner el nombre de un reguetonero, muerto en una lancha, y que dicen es  toda una figura en los fans de esa música.

- Con Luna Manzanares es una discusión desde el primer día ¿Por qué ella y no una locutora profesional?.  Tiene que leer lo que dice, repite frases y no ha enseñado nada nuevo.

- Las galas sobre diferentes  figuras de la música han sido pobres. No tienen  que ver con la dimensión de los homenajeados.

- En música algunos cuestionan la calidad de los arreglos y de la interpretación.

Vamos por partes: y digo vamos porque sin realizar un análisis científico, la mayoría de los comentarios de los televidentes a los textos publicados (los he leído todos) demuestran satisfacción con el concurso Adolfo Guzmán.

-Antes de empezar el certamen  entrevisté a Manolito y vaticinó: “El mayor reto pienso está en el público y su asimilación de un ¨nuevo¨ concurso Adolfo Guzmán. Me parece que viviremos lo mismo que cuando el primer Bailando en Cuba, que en las emisiones iniciales la audiencia estaba completamente dividida entre los que le encantaba y los que añoraban a Para bailar, creo que aquí podría suceder lo mismo. Espero que se acostumbren a que es una nueva propuesta, una nueva fórmula, pero que no pierde la génesis del concurso que es la composición, aunque se introduzca la interpretación y se convierta en un concurso de interpretación y composición donde la elegancia, el buen gusto y la buena música desde el género canción estará presente en esta nueva edición, como sucedió en las anteriores.”

Fue la dirección de la televisión la que le pidió a Manolito que pensara en un proyecto que ocupara varios fines de semanas en la televisión. ¿Estuvo mal?. No, montar todo un espectáculo “lindo” para sólo tres días constituía una erogación de dinero, que la televisión no tiene.  El realizador aceptó tal reto, y sabía a lo que se arriesgaba. Hizo una variante de programa de participación. Esa es su estructura.

-Nadie ha dicho que esto es mentira: “Las obras concursantes llegaron a Manolito en sobres cerrados, solo con los seudónimos.  De ahí se hizo una preselección.  Había, según fuentes que consulté, hasta canciones a la licra. El jurado trabajó durante siete días en el FOCSA, realizaron una primera selección de 67 piezas, luego 39 y finalmente las 24 que están en la lid.”

Ese párrafo es de mi trabajo anterior.  ¿Quedaron fuera de la selección buenas obras?. Es posible, sucede en cualquier tipo de certamen. Adalberto Álvarez y Beatriz Márquez, premios nacionales de la música; Israel Rojas, un reconocido letrista de canciones,  Edesio Alejandro,  un cultor de música electrónica, rock y la musicóloga   Yianela Perez , con aval de investigación, integran el jurado. Son figuras reconocidas, con diversidad de acciones en la música y  suficiente prestigio para confiar en su veredicto. Yo confío.

- De Luna ¿qué decir?. Es verdad que lleva un papel en la mano para no olvidar nombres, que repite frases… en fin no es una conductora ideal, pero hace lo que no pueden otros: bailar, cantar, ser una anfitriona de un concurso musical como lo concibió su director. Cada entrada de ella es un aporte a recordar el buen musical cubano.

 -Sobre las galas: Raquel Hernández, Yaíma Sáez, Haydeé Milanés, Niurka Reyes, Ángel Bonne, Waldo Mendoza, Mónica Mesa, Idania Valdés, Vania Borges, David Álvarez, Osdalgia, Arlenys,  Gerardo Alfonso, son algunos de los cantantes que han pasado por el escenario del Astral. A esas voces se unen, entre otros instrumentistas,  Adolfito Guzmán, Juanito Martínez, que fuera guitarrista acompañante de Elena Burke; Amadito Valdés, “la baqueta de oro del Buena Vista Social Club”; Lázaro Dagoberto González, violinista de la orquesta Aragón; Adel Rodríguez, ex músico del Conjunto de Compay Segundo; Carlos Gaytán y Fabián García Caturla, bajista de la Orquesta Cubana de Música Moderna ¿acaso no son cantantes e instrumentistas con reconocimiento, que han participado en las galas a Beny Moré, Juan Formell, Juan Almeyda,  y La Habana .?

-Si  Alejandro Falcón, Michel Herrera, Robertico Carcases, Emilio Vega,  Martini, Manolito Simoné, David Alvarez, Jorgito Aragón y Gastón Joya, hasta llegar a 24 músicos se han encargado de los arreglos para brindar rasgos de modernidad, ¿constituye  una mala selección  a fin de conseguir buenos arreglos?

De nuevo he acudido a la  guionista Lil Romero y a Manolito para que me respondieran iguales preguntas::
- ¿Se ha modificado en algo el Guzmán en lo que va de competencia?

L: Paquita, estos programas son lo que en el argot televisivo se conocen como "programas de flujo" a diferencia de otros espacios como podrían ser los programas de paquete ya grabados como las telenovelas, series u otras que no tienen posibilidades de cambiar de acuerdo a las opiniones del público. Los programas de flujo cambian en la medida en que van sucediendo y son los televidentes con sus competencias, saberes, creencias y aprendizajes audiovisuales los que influyen en ellos. Algunos autores hablan de que estos espacios son susceptibles de actualizar lo que ellos llaman "factores de activación"  en públicos diversos.

M: Se han modificado varias cosas desde que salió el programa la segunda vez, nosotros estamos muy pendientes de todos los comentarios y opiniones tanto de los televidentes como de la prensa especializada y en función de eso tomamos lo que creemos que puede ser beneficioso para el programa y para la estructura que habíamos concebido. En ese sentido hemos trabajado en el guion, con la presentadora, con los jurados y la manera en que se referían a cada uno de los temas y en qué se basaban para juzgar cada uno de los temas, en fin hemos trabajado en muchos aspectos que han hecho crecer el concurso. En esta segunda etapa el principal cambio es que hemos eliminado las votaciones y el jurado por consenso está eligiendo las canciones que van quedando como finalista en cada gala.
- ¿Cómo se comporta el vínculo con los televidentes en la web?
L: Esa pregunta la respondería mucho mejor Ivón Peñalver nuestra Jefa de comunicación que ha hecho un excelente trabajo para que el programa sea transmedia. Desde el guion, es imprescindible beber de las opiniones de los televidentes y la web es una de las plataformas más inmediatas. No solo puede ser termómetro de los gustos o disgustos sino también puedes saber los rasgos de identidad del programa que los públicos están haciendo suyos y transforman. Por ejemplo, como creadora del eslogan Vuélvete canción me dio mucho gusto que los y las seguidoras del Dúo Saudade se hayan apropiado de él, lo hayan resignificado para su comunidad digital y lo hayan vuelto la etiqueta #vuélvete saudade.

- ¿Cuáles son las mayores críticas que has recibido? ¿Y los elogios?
L:  Jajaja, te dije desde el principio que la mayor preocupación era gustar a públicos tan separados como el público que conocía y añoraba el Guzmán tradicional y aquel que no lo conoce ni tiene referencias de vida en ese sentido. ¡Y eso fue lo que sucedió!. Creo que el formato ha sido uno de los asuntos más polémicos y criticados. El formato concurso ha sufrido variaciones a lo largo de las tres etapas de la historia televisiva (paleo, neo e hipertelevisión) y es difícil encontrar un formato que beba de las tres y que además se ajuste a los requerimientos de una televisión cultural y educativa como la nuestra. Los elogios han sido tan valiosos, intensos y variados como las críticas y nos han permitido seguir en positivo. En esta realidad de múltiples pantallas y opciones, que alguien elija ver el programa porque entiende que le aporta algo a su vida es algo gratificante. Es el mayor elogio.

M: Hemos recibido muchas críticas pero también muchísimos elogios y creo que eso es lo que ha prevalecido en todas estas emisiones. De las negativas sobre todo nos acusan de imitadores, de plagiar concursos foráneos y sobre todo de perder la esencia del concurso, con ninguna de las tres cosas estamos de acuerdo, ni compartimos esos criterios pero no voy a hacer una defensa en ese sentido, preferimos quedarnos con lo positivo, con los elogios al nuevo Guzmán, a su estructura, a su visualidad, a la contemporaneidad que se respira en el concurso, nos alegran mucho los elogios para Luna, para los momentos especiales y sobre todo los elogios hacia las canciones que se encuentran en la competencia.

Siguiendo la sugerencia de Lil hablé con Ivón Peñalver que, a partir de la web, correos  electrónicos y otros tipos de mensaje, ella considera que:

1- Lo primero es que las personas  siguen idealizando las ediciones anteriores y se resisten a que sean nuevos rostros los que defiendan estas canciones. Me atrevo a decir que sienten que se abarata de ese modo el concurso. Eso sí, aun los detractores aplauden el reto del equipo de trabajo de asumir el Guzmán.

  1. Desaprobación con la calidad de las canciones.
  2. Desaprobación de que los jurados en plena competencia hablen de la estructura de la composición, una vez que fueron elegidos por ellos mismos para concursar.
  3. En un principio no se entendía por qué Luna, pero está siendo aceptada.
  4. Algunos sienten el programa plano.
  5. Por otra parte, los que aplauden el proyecto agradecen el regreso de la competencia de este modo. No le molestan los cambios.

Haciendo fe, Pretexto, Almas de mi ciudad, Lo que tú me faltas, En abril, Giselle y Será, con no tantas referencias esta última, son de las canciones preferidas, según me dijo Ivón.

Finalmente, y aquí va mi respuesta a Nery y otros televidentes: el Guzmán es lindo y más.

La primera que ha ganado es la música cubana, la canción en específico. Han desfilado por el escenario del  Astral  intérpretes y compositores de prestigio que han llegado a nuestros hogares cantando las canciones del propio Guzmán, de Benny, de Formell, de Almeida… y especialmente Luna lo ha hecho de maravillas.

Todo esto en un buen empaque desde la actuación del Ballet Revolution hasta las entrevistas realizadas a compositores que participaron en otros guzmanes, para insertarse más en la historia de este certamen.  Quienes visitan la web del concurso pueden descargar los premios de otros años y a la vez conocer más de esta porfía por hacer la mejor canción.

Han existido detalles que deben limarse. El primero en reconocerlo es Manolito Ortega, creador que lleva el sino de despertar polémica haga lo que haga, y por esa misma razón consigue una teleaudiencia que no logran otros artistas. No veo, aunque quizás exista, otro realizador que tenga las herramientas conceptuales para utilizar la tecnología. Recuérdense, espectáculos similares con todos los recursos, que han sido un fiasco.

Volveré sobre ese programa lindo y necesario, que nos ha hecho volvernos canción, cuando se sepa cuál es el tema ganador. No soy experta, pero entre las finalistas hay  buenas propuestas. Veremos el veredicto de ese jurado –de excelencia- que deberá elegir una. Quienes participan como televidentes  en este tipo de certamen pueden incidir porque su tema, sea el más popular.

 

 

 

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