¿De qué va esto? como se dice actualmente. Pues de mis opiniones, entrevistas o comentarios de ustedes los lectores sobre la tv. De entrada les comunico que pueden escribirme a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla. con sus discrepancias, dudas o sugerencias de temas, al margen de que podrán dejar sus criterios en el propio portal.

El que ha visto en varias oportunidades el programa Una vez a la semana, a las 7 la tarde por el Canal Educativo dos, no puede imaginar que ese espacio se filma con una sola cámara: primero las respuestas de los entrevistados y luego las preguntas de la periodista para unirlas con un proceso de edición.

A ver, existen otros espacios en la televisión cubana que se realizan  así, pero del que hablo, tiene la virtud de contar con una profesional que entre sus dotes está tener un poco de actuación.

Existe un refrán o slogan que dice que los jóvenes se parecen más a su tiempo que a sus padres, parafraseando ese razonamiento para mí la televisión triunfa cuando se acerca a la localidad donde es creada.

La única forma que tiene de imponerse un canal territorial es que lo transmitido tenga que ver con los habitantes del  lugar donde radican.  Además porque en los telecentros no existen las condiciones tecnológicas no sólo de los canales internacionales a los que se accede por el Paquete, desde  Baracoa, el Vedado  hasta el cabo de San Antonio, tampoco de las señales nacionales que aunque deterioradas, tienen mejor infraestructura.

 

Es muy vieja la historia acerca de que si la televisión es puro entretenimiento o sirve para educar. En este debate  entretenimiento se mira como Acción y efecto de entretener o entretenerse o  Cosa que sirve para entretener o divertir, y entretener es Distraer a alguien impidiéndole hacer algo,  Hacer menos molesto y más llevadero algo y  Divertir, recrear el ánimo de alguien, según el diccionario de la Real Academia.

Pero usted puede divertirse y aprender,  o disfrutar  de una obra, hasta las lágrimas, y sentirse feliz de ver esa pieza que le hizo recordar o conocer eventos tristes.

Se que ahora, algunos de mis lectores, dirán “yo no veo televisión para eso”. Están en su derecho, pueden cambiar de canal, recurrir a .la memoria flash, leer o conversar. Cada individuo  tiene la potestad de emplear su  tiempo en lo que guste.

 

En febrero de este año  publiqué una entrevista com Ernesto Fiallo sobre su telenovela En tiempos de amar y dije que quizás en marzo estaría al aire. No fue de esa forma, ni lo será hasta el mes de julio que con la programación de verano por fin veremos cómo está la nueva propuesta del director de la gustada obra La otra esquina.

El atraso en su salida tuvo una primera causa: faltaban detalles en la presentación (un lujo: corre a cargo de Fernando Pérez) y la segunda razón  es por una decisión ejecutiva de la televisión.