¿De qué va esto? como se dice actualmente. Pues de mis opiniones, entrevistas o comentarios de ustedes los lectores sobre la tv. De entrada les comunico que pueden escribirme a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. con sus discrepancias, dudas o sugerencias de temas, al margen de que podrán dejar sus criterios en el propio portal.

La gala final de la tercera temporada de Sonando en Cuba alcanzó, al fin,  que la forma estuviera a la par del contenido, porque de buenas interpretaciones ha estado llena esta tercera edición del programa de participación, según opinan conocedores de ese arte tan especial.

Pero no basta con tener al alcance todos los recursos tecnológicos: hay saber usarlos como ha hecho gala Manolito Ortega en la segunda temporada de Sonando y la primera de bailando.

En esta noche final la bandera cubana lució su belleza y fue todo un símbolo cuando se escuchó en voz de varios concursantes Venga la esperanza de Silvio Rodríguez. Las imágenes, incluida una bellísima y emotiva de Fidel, tuvieron su punto culminante en los pulóveres de los jóvenes que gritaban fuera bloqueo.

 En 1997 la calle 17 entre G y H se llenó de personas que no cabían en la sala Rubén Martinez Villena de la UNEAC, ni en el patio de de la organización. La Asociación de Cine y Radio y Televisión, liderada entonces de manera brillante por Lizzete Vila, convocó un debate que devino homenaje a la radionovela Cuando la vida vuelve, de Joaquín Cuartas.

Vinieron radioyentes desde La Lisa y hasta de Varadero (en pleno Período Especial) porque querían ver a los actores y actrices que los habían hecho sentir, llorar y reír con un melodrama típico que paralizó este país durante su transmisión a las 11 y tanto de cada mañana, por Radio Progreso.

Entonces entrevisté a su escritor. Me dijo que su pieza era un homenaje a Felix B. Caignet, incluso me contó de pasajes específicos donde el célebre padre de El derecho de nacer incursionaba en la trama. Joaquín no esconde que disfruta el melodrama y que ha escrito piezas explotando ese género. Crítica y público lo han aplaudido por su  don  de transmitir sensualidad y pasión.

 Los capítulos de En tiempos de amar  recuerdan el silencio de Don Rafael del Junco, aquel hombre que  Caignet sometió a un mutismo por razones contractuales. Pero lo que devino pieza de atracción para los radio oyentes primero, los televidentes después, no funciona en ese coma interminable del compañero de Laura.

Si se le quiso realizar un guiño al reconocido autor radial no funcionó a favor de la trama, ha sido todo lo contrario. Manolito entubado es un mal elemento decorativo.

Este jueves 21 la serie Zoológico tuvo su happy end, totalmente justificado en una serie escrita y realizada para adolescentes, en la que, necesariamente por fines éticos, el bien tiene que triunfar sobre el mal.

Aparte de  La otra guerra,  es la mejor puesta de ficción realizada por la televisión cubana en los últimos tiempos. Postergar su exhibición cuando se anunció, debido al desastre de La hiel del paraíso que levantó las voces de los amantes de los animales, trajo por consecuencias declaraciones de que había sido censurada. No se le quitó ni un plano.

Transmitirla por Multivisión a las 8 y 30 fue una opción aceptable, pero no pocos televidentes se sentían mal por no verla en el Canal de todos, Cubavisión.

Si deseara ganar un poco más de dinero, realizaría cuatro notas independientes, pero prefiero agrupar sendas opiniones acerca de las producciones de estreno, de la empresa RTV Comercial de la televisión cubana. Para mí tienen de cuatro disparos, dos dianas:

LA COLMENA TV

Con mi colega Arleen Rodríguez quiero seguir siendo la reina del panal. Carlos Alberto Cremata, Tin, ese actor y director de la compañía infantil más famosa de Cuba, además del talento que le brota por los poros, su sentido de pertenencia y sus dotes para interactuar con los niños, es un creador que escucha a los demás.

Su programa televisivo que asumió con el miedo lógico de alguien acostumbrado al teatro, pero no a los set, ha ido creciendo con cada presentación, incluso en sus conductores “grandes” que se han adaptado a hablarle y enamorar las cámaras.

Claro Tin tiene a Danilo Sirio al frente de toda la puesta televisiva, y ese es un hombre-televisión, reconocido por su meritoria labor en la transmisión de la pelota, que prácticamente revolucionó. Danilo sabe ponchar las cámaras y juega con las ocho que tiene para filmar su colmena.

A su vez, Karel Renzoli filma los exteriores, y lo sabe hacer. Angel Alderete es el director de fotografía, Jaime Fort, fundador de La Colmenita y guionista del estelar programa Vivir del cuento, escribe. Esa es la primera carta de triunfo de la Colmena: un buen guión.

El jurado de lujo (Osvaldo Doimeadiós, actor y director, Carmen Rosa López, directora del Coro Diminuto,   Emiliano Sardiñas, repentista, más Iraida Malverti opinando sobre danza) es cómplice al realizar preguntas  provocadoras a los pequeños  concursantes.

El penúltimo programa (espero que de esta temporada) contó con la presencia de Silvio Rodríguez en el papel de actor. ¡Qué bien!. Los protagonistas siguieron siendo los niños, el trovador por excelencia, fue un invitado que se sometió mansamente a las preguntas de ese retaco de periodista que me hace reír.

Voto con los veinte dedos, pies, manos,  porque haya otra temporada de este programa y ¡con el mismo equipo!.