¿De qué va esto? como se dice actualmente. Pues de mis opiniones, entrevistas o comentarios de ustedes los lectores sobre la tv. De entrada les comunico que pueden escribirme a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. con sus discrepancias, dudas o sugerencias de temas, al margen de que podrán dejar sus criterios en el propio portal.

Este domingo por si entraba alguna llamada telefónica (que entró) me puse a grabar Perdiendo la Inocencia, parte dos de la serie Unidad Nacional Operativa, UNO, que me dejó enganchada la semana anterior.

¡Por fin la policía es humana!. Y digo esto porque acusaron  de violador a dos  hombres que no lo eran, pero que todo hacía sospechar primero de uno y después del otro. Al final el violador era un adolescente que abusó de un niño un poco menor que él. Si no me equivoco es la primera vez que la televisión refleja un  hecho de esa naturaleza: un chama que abusa de otro y la reacción del otro, fue, por supuesto, vengarse, según las leyes del barrio.

La gala final de la tercera temporada de Sonando en Cuba alcanzó, al fin,  que la forma estuviera a la par del contenido, porque de buenas interpretaciones ha estado llena esta tercera edición del programa de participación, según opinan conocedores de ese arte tan especial.

Pero no basta con tener al alcance todos los recursos tecnológicos: hay saber usarlos como ha hecho gala Manolito Ortega en la segunda temporada de Sonando y la primera de bailando.

En esta noche final la bandera cubana lució su belleza y fue todo un símbolo cuando se escuchó en voz de varios concursantes Venga la esperanza de Silvio Rodríguez. Las imágenes, incluida una bellísima y emotiva de Fidel, tuvieron su punto culminante en los pulóveres de los jóvenes que gritaban fuera bloqueo.

 En 1997 la calle 17 entre G y H se llenó de personas que no cabían en la sala Rubén Martinez Villena de la UNEAC, ni en el patio de de la organización. La Asociación de Cine y Radio y Televisión, liderada entonces de manera brillante por Lizzete Vila, convocó un debate que devino homenaje a la radionovela Cuando la vida vuelve, de Joaquín Cuartas.

Vinieron radioyentes desde La Lisa y hasta de Varadero (en pleno Período Especial) porque querían ver a los actores y actrices que los habían hecho sentir, llorar y reír con un melodrama típico que paralizó este país durante su transmisión a las 11 y tanto de cada mañana, por Radio Progreso.

Entonces entrevisté a su escritor. Me dijo que su pieza era un homenaje a Felix B. Caignet, incluso me contó de pasajes específicos donde el célebre padre de El derecho de nacer incursionaba en la trama. Joaquín no esconde que disfruta el melodrama y que ha escrito piezas explotando ese género. Crítica y público lo han aplaudido por su  don  de transmitir sensualidad y pasión.

 Los capítulos de En tiempos de amar  recuerdan el silencio de Don Rafael del Junco, aquel hombre que  Caignet sometió a un mutismo por razones contractuales. Pero lo que devino pieza de atracción para los radio oyentes primero, los televidentes después, no funciona en ese coma interminable del compañero de Laura.

Si se le quiso realizar un guiño al reconocido autor radial no funcionó a favor de la trama, ha sido todo lo contrario. Manolito entubado es un mal elemento decorativo.

Este jueves 21 la serie Zoológico tuvo su happy end, totalmente justificado en una serie escrita y realizada para adolescentes, en la que, necesariamente por fines éticos, el bien tiene que triunfar sobre el mal.

Aparte de  La otra guerra,  es la mejor puesta de ficción realizada por la televisión cubana en los últimos tiempos. Postergar su exhibición cuando se anunció, debido al desastre de La hiel del paraíso que levantó las voces de los amantes de los animales, trajo por consecuencias declaraciones de que había sido censurada. No se le quitó ni un plano.

Transmitirla por Multivisión a las 8 y 30 fue una opción aceptable, pero no pocos televidentes se sentían mal por no verla en el Canal de todos, Cubavisión.