¿De qué va esto? como se dice actualmente. Pues de mis opiniones, entrevistas o comentarios de ustedes los lectores sobre la tv. De entrada les comunico que pueden escribirme a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. con sus discrepancias, dudas o sugerencias de temas, al margen de que podrán dejar sus criterios en el propio portal.

La perestroika como ejemplo del poder de los medios contra un proyecto de propiedad social ya es viejo. Este año el continente latinoamericano donde germina la justicia en distintos canteros, ha sido testigo primero lo acontecido en Argentina, donde la cadena de prensa privada y oligárquica influyó en que un hombrecillo (no sabe ni bailar como se vio en los resultados de la votación) gane unas elecciones y en Brasil, apoyados por los medios, 60 hombres y mujeres sacaron del Poder a Dilma, que fue electa por 54 millones de brasileños.

En Venezuela cada día los medios de prensa la emprenden contra Nicolás Maduro y su gobierno, a la vez que en Bolivia le dan zarpazos a Evo.

Escribí este párrafo para que a nadie se le ocurra pensar que estoy por entregar los medios a la propiedad privada, ni mucho menos dejar la formación de las jóvenes generaciones a manos de cualquiera.

Después de dos trasmisiones desde el Astral (grabadas, no en vivo como se anunció, supongo que por razones técnicas) se puede decir que Sonando en Cuba SÍ está sonando.

Tanto en el Portal de la TV , en Cubadebate como en Juventud Rebelde, los comentarios en su mayoría son favorables a este programa que en primer término trabaja por rescatar la música cubana.

De la calidad musical de ese espacio, prefiero que hable el Dr Joaquín Borges Triana, un reconocido especialista en esta manifestación artística “Creo que comparativamente esta edición de Sonando en Cuba registra un nivel de calidad promedio entre los concursantes superior al del año anterior. En ello tiene que ver el hecho cierto de que ahora se han admitido a cantantes que en algunos casos tienen formación académica o incluso se han desempeñado como profesionales de la música.

Me acostumbré a dormirme con Lewis, el atípico inspector británico que junto a su ayudante Hathaway, cubrían la medianoche e inicio del día siguiente de lunes, miércoles y viernes por Multivisión.

En episodios sucesivos me recree en Oxford y sus alrededores con vetustos edificios, calles al parecer adoquinadas, días semiclaros y personas flemáticas en los que la ira u actos violentos no era lo común.

Desde hace unos cuantos veranos el espacio Al mediodía devino un encuentro de los públicos con múltiples artistas de televisión, la radio y otras instituciones culturales, a la vez que los interesados conocen la programación de cada canal.

La casi siempre impecable conducción de Marino Luzardo, junto a la profesional Bárbara Sanchez Novoa, ambos con una imagen adecuada para esa hora del día, la intervención, por ejemplo, en la música de Vicente Feliú o Cesar López, todos bajo la conducción de Odalys Torres, más el resto de su equipo, hacen de ese tiempo un nicho de promoción artística en la mayoría de las oportunidades.

Ese programa es en vivo y por tanto, se corren los riesgos de una trasmisión de tales características, pero la profesionalidad de los conductores, el empaque del set, el uso de las cámaras que va desde un close up a Marino mientras escucha una canción, o a la sonrisa de Baby cuando presenta una opción, hasta tomar el asombro de los invitados por una visita inesperada, son ingredientes que hacen de la propuesta un chorro de frescura que se agradece.