¿De qué va esto? como se dice actualmente. Pues de mis opiniones, entrevistas o comentarios de ustedes los lectores sobre la tv. De entrada les comunico que pueden escribirme a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. con sus discrepancias, dudas o sugerencias de temas, al margen de que podrán dejar sus criterios en el propio portal.

Si deseara ganar un poco más de dinero, realizaría cuatro notas independientes, pero prefiero agrupar sendas opiniones acerca de las producciones de estreno, de la empresa RTV Comercial de la televisión cubana. Para mí tienen de cuatro disparos, dos dianas:

LA COLMENA TV

Con mi colega Arleen Rodríguez quiero seguir siendo la reina del panal. Carlos Alberto Cremata, Tin, ese actor y director de la compañía infantil más famosa de Cuba, además del talento que le brota por los poros, su sentido de pertenencia y sus dotes para interactuar con los niños, es un creador que escucha a los demás.

Su programa televisivo que asumió con el miedo lógico de alguien acostumbrado al teatro, pero no a los set, ha ido creciendo con cada presentación, incluso en sus conductores “grandes” que se han adaptado a hablarle y enamorar las cámaras.

Claro Tin tiene a Danilo Sirio al frente de toda la puesta televisiva, y ese es un hombre-televisión, reconocido por su meritoria labor en la transmisión de la pelota, que prácticamente revolucionó. Danilo sabe ponchar las cámaras y juega con las ocho que tiene para filmar su colmena.

A su vez, Karel Renzoli filma los exteriores, y lo sabe hacer. Angel Alderete es el director de fotografía, Jaime Fort, fundador de La Colmenita y guionista del estelar programa Vivir del cuento, escribe. Esa es la primera carta de triunfo de la Colmena: un buen guión.

El jurado de lujo (Osvaldo Doimeadiós, actor y director, Carmen Rosa López, directora del Coro Diminuto,   Emiliano Sardiñas, repentista, más Iraida Malverti opinando sobre danza) es cómplice al realizar preguntas  provocadoras a los pequeños  concursantes.

El penúltimo programa (espero que de esta temporada) contó con la presencia de Silvio Rodríguez en el papel de actor. ¡Qué bien!. Los protagonistas siguieron siendo los niños, el trovador por excelencia, fue un invitado que se sometió mansamente a las preguntas de ese retaco de periodista que me hace reír.

Voto con los veinte dedos, pies, manos,  porque haya otra temporada de este programa y ¡con el mismo equipo!.

Rafael Perez, director del Canal  Habana me contó  que con un solo estudio, su equipo realiza ! 52 programas en el mes! , y por esa razón para sacar el espacio humorístico Etcétera, lo grabaron durante una semana por la madrugada.

Esta proposición se ha transmitido los jueves a las 9 y 30 de la noche, con retransmisión  los sábados a las seis de la tarde por el  propio canal capitalino.

No estoy hablando de un espacio que sienta nuevas pautas en el quehacer humorístico televisivo, ni que sobresalga por actuaciones que dejen a una sin aliento, opino de un programa digno hecho con mínimas condiciones, pero con deseos de entregar algo distinto a telechistes.

Con el guión e idea original  de   Eider Luis  Pérez, la dirección de Roberto Días Barrueta,  Etcétera tiene, la producción general de Rosa A. Lopez, otra maga de esa institución capaz de hacer “un programa que transmite 27 minutos con un presupuesto para doce” como dice uno de sus presentadores.

He aplaudido cada emisión de Sonando en Cuba. En su primera temporada al final dije lo que consideraba  bueno y lo que para mi se había descuidado. En la segunda critiqué algunas cosas, pero al final consideré que el programa había desandado un camino hacia arriba.

En la cuarta emisión de la tercera temporada, la primera de competencia, me quedé atónita desde el principio. El título original del programa siempre lo defendí por su particularidad nacional, y ahora en el logo inscribieron ¿un subtítulo? La voz de la música cubana ¿por qué? ¿a qué se debe ese mimetismo con otras ofertas similares, de aquella primera voz nacida en Argentina?

Hace unos días retransmitieron una mesa redonda, con historias de vida, en la que uno de sus protagonistas fue el Dr Alberto Hernández Cañero, Héroe del Trabajo de la república de Cuba, al que tiempo atrás le hice una larga entrevista. Mi colega Arleen Rodríguez me pidió que ofreciera mi opinión sobre el prestigioso profesional y accedí. A la mañana siguiente de la retransmisión salí temprano a comprar pan y tres personas me dijeron con una amplia sonrisa “Te vi ayer”.