0
0
0
s2sdefault

El espacio televisivo asume el reto de llevar a la pantalla un gran espectáculo danzario y musical que aporte conocimientos a competidores y televidentes

Desde inicios de febrero, nuevamente por Cubavisión, los amantes de la danza y los bailes populares podrán disfrutar de un show televisivo que jerarquiza una de las manifestaciones artísticas más seguidas por el pueblo cubano: Bailando en Cuba 2.

Con 12 emisiones, en esta edición del concurso televisivo se unirán la emoción de la competencia, los análisis del jurado, el aplauso del público y, por supuesto, los comentarios que por los medios electrónicos también lleguen al espacio, de modo que nuevamente sea la complicidad con el televidente lo que selle esta especial relación establecida a través de la danza.

Bajo la dirección general de Manolito Ortega, secundado por su habitual equipo de trabajo, repiten para esta  temporada como jurados los Maestros Santiago Alfonso (Premio Nacional de Danza), Lizt Alfonso (directora de  la compañía Lizt Alfonso Dance Cuba) y Susana Pous (líder de la compañía Danza Abierta). Conocedores de la  dinámica televisiva, sus miradas agudas y oportunas exigirán desde el primer programa el nivel de competencia que el público espera.

Para entrar a la competencia han sido preseleccionados 50 jóvenes, de los cuales quedarán definitivamente quienes conformen las 16 parejas que en esta edición serán establecidas por el propio jurado. Así llegarán al escenario del Teatro Astral los nuevos protagonistas Bailando en Cuba 2, cuyo equipo de realización se ha movido por todo el  país en busca de esencias danzarias: el complemento  informativo-cultural de la competencia.

En ese sentido, el concurso televisivo pondera su máxima inicial de que paralelamente al entretenimiento hay que favorecer el conocimiento tanto en competidores como en televidentes.

Al decir de Manolito Ortega, esta segunda temporada ha logrado ganar en modos de hacer, y para ello agradece muchas de las sugerencias realizadas por el público. El propio movimiento hacia poblaciones donde se mantienen vivas experiencias danzarias originales, enriquece las secciones en la calle. Igualmente se fomenta una serie de motivaciones emocionales, entre las más importantes destaca el hecho de que las galas no estén dedicadas a géneros danzarios, a líneas temáticas definidas.

A estas  primeras novedades, entre otras tantas que perfila el espacio, se suma la participación de jóvenes destacados de la primera emisión. Unos desde el rol de ensayadores, otros formando parte del montaje coreográfico, que en esta oportunidad también será liderado por Roclan.

Todo se alista para que el proyecto Bailando en Cuba siga creciendo y enriquezca más el espíritu danzario que ha sido gestado desde la televisión hacia los hogares cubanos.

 

 

Escribir un comentario

ATENCIÓN. Hemos cambiado la manera de hacer los comentarios para evitar que los ROBOT continuen saturando de comentarios comerciales que impiden una adecuada atención a nuestros internautas. Esperamos que continuen con sus adecuados comentarios para contribuir al mejoramiento de nuestro trabajo.

0
0
0
s2sdefault