LCB, La otra guerra, es el título de producción de una serie sobre la Lucha contra bandidos que comanda Alberto Luberta Martínez, Albertico, co- director de la primera temporada del policiaco U.N.O y de otras dignas propuestas televisivas, él, un hombre que por genética (y talento) fue y es un excelente realizador de radio. Pero el mundo de las imágenes lo atrapó.

De izquierda a derecha, Albertico, Eugenio el camarógrafo, Tania Bermúdez la Script, Alexánder el fotógrafo, y a fondo se ve un pedazo del actor Francisco López

Con Albertico trabajaron en el guion Eduardo Vazquez, Yaíma Sotolongo de las Cuevas y él mismo en una distribución de seis capítulos para él   e igual cantidad para el también guionista de U.N.O., Duaba, la odisea del honor, y otras importantes obras mientras Yaíma escribió dos.

 Cada tarde de miércoles, por Cubavisión, el espacio de doce minutos destaca el acontecer cultural del verano.

Luego de una serie de tanteos iniciales y propuestas diversas para lograr su salida al aire, Estudio 23 ha logrado convertirse es una especie de revista informativa sobre el acontecer cultural del verano en La Habana y el resto del país, con invitados y noticias que se debaten los doce minutos de emisión, cada miércoles a las 3:45 de la tarde.

Ideado por Víctor Torres, director de Cubavisión, y Julio Machado, productor ejecutivo del canal, el programa se concibió inicialmente en vivo, desde el lobby del Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt), pero finalmente se decidió grabarlo, dadas las limitaciones técnicas y los obstáculos en la infraestructura.

Según Sonia Castro, directora del espacio, se consideró en un primer momento una salida al aire tres veces a la semana, pero declinó hacerlo debido a las difíciles condiciones de trabajo.

“Yo no dispongo de los recursos necesarios que garantizan toda la información que necesita un programa con esa frecuencia. Era muy arriesgado hacerlo en vivo porque los invitados pueden fallar un día y, en ese caso, el trabajo se torna muy estresante.

“Propuse que fuera grabado, una vez a la semana, y me parece que ha sido mejor porque tiene más ritmo y movimiento. Podemos grabar desde varios lugares y tenemos tiempo para buscar la información que queremos”, señaló.

 El espacio televisivo mantendrá su programación diaria todos los viernes

Mostrar la cultura del pueblo de Güines desde sus protagonistas es el objetivo de la revista Canchánchara, que muestra historias que reflejan el quehacer de los guineros día a día. 

Esta revista de facilitación social destaca en la parrilla del telecentro Güines TV como uno de los espacios más gustados por la teleaudiencia. Por ello, luego de culminar la etapa veraniega mantiene su programación los viernes en el horario estelar.

El programa es una propuesta de interacción con el público que propone en cada emisión un tema de actualidad en correspondencia con los análisis de la teleaudiencia. Dirigido por la Licenciada Nureilys Acosta Hernández, realiza el espacio colectivo que, aunque joven, se entrega cada vez para mantener el elevado índice de teleaudiencia que han ganado.

El programa se caracteriza por ofrecer una pregunta de participación, propuestas de compras y ventas, permutas de viviendas, noticias, criterios de la población, el estado del tiempo para el fin de semana y los videos musicales sobresalientes en el país. No podemos perder de vista que lo más notable es el contacto con su público, donde los saludos y felicitaciones crecen cada vez más.

 

A propósito del cambio de imagen visual de los Servicios Informativos de la TV Cubana.

Desde la época en que la televisión mostraba a todo trapo la madera, el cartón y la pintura y en un ¨solo color¨ su mundo, han pasado unos cuantos años. La TV en Blanco y negro y el inteligente uso de los tonos de grises hizo vivir a los televidentes los colores de la vida cuando no tenía como representarlos físicamente. Eran otros tiempos pero también había sus matices cuando se hacían fuertes críticas a las escenografías de entonces pero a la vez se reconocían las que producían efectos contrarios. Es lo de siempre. El implacable público que siempre conoce de televisión. En definitiva es su consumidor y por tanto le asiste el derecho.