“LOS PERSONAJES SON DISTINTOS SIEMPRE, NOSOTROS SOMOS LOS MISMOS”
Para una buena parte del público es la Mayor Mónica, hay un grupo que la identifica como una madre ebria, y hay otros que la recuerdan como ex presidiaria, pero lo que la mayoría de los televidentes reconoce en Blanca Rosa Blanco es una buena actriz que puede conversar de temas variopintos, porque ama la lectura, gusta de aprender, tuvo un ambiente familiar proclive al arte y no es de las actrices que cree sabérselas todas.
Conversar con ella es hacerlo con alguien inteligente, buena comunicadora y no con una máquina de actuar. Es la protagonista de La otra esquina, la telenovela cubana recién estrenada. Le pregunto a Blanquita las películas en las que ha participado, los títulos que considera más importantes y me dice: .
-Una suma de títulos a veces no es tan importante como la suma de satisfacciones que te producen algunas cosas, en este caso, las películas, los personajes. Algunas sorprenden positivamente y superan las expectativas como lo fue Habanastation: fue un suceso mayor de lo esperado. Sabía que podía ser atractiva, pero una está tan involucrada en la realidad que muestra el filme, que por momentos pierde la perspectiva y no sabe si lo bueno está bien, o está mal… es esta llamada crisis de valores que yo la invertiría: “valores en crisis”. Entonces, empezó un recorrido internacional muy favorable, del que participé muy cerca y descubrí el suceso posterior a la película: el público, en Cuba y fuera de Cuba; una experiencia, que no se si volveré a tener, pero me cambió la vida por muchas razones.
Títulos que se suma sin dudas es Páginas del diario de Mauricio, digamos mi primer personaje en el cine cubano con un rol protagónico y de gran importancia para mí: Manolo Pérez , su director fue una oportunidad , una puerta y un camino a recorrer. Así lo fueron otras cintas…El premio flaco, un personaje muy difícil de hacer, con unos códigos complejos de interpretar, con el tiempo en contra y con muchos deseos de hacer lo que su director quería…, Kleenis Tropicana, o Lizanka , esos filmes del fallecido Daniel Diaz Torres, fueron también aquellos personajes marcados por una época, por situaciones sociales, que siempre te hacen estudiar , profundizar. Recuerdo no estar muy conforme con Teté, en Lizanka, y unos días antes, leyendo un artículo sobre la prostitución de los 70, encontré exactamente como era Teté. Fue una luz, y una tranquilidad, tener la información completa para interpretarlo, y así, otras experiencias han ido pasando, unas como oportunidad y otras como curriculum .
- ¿Dejaste Tras la huella?
-¿Dejé TRAS LA HUELLA? , yo creo que nos fuimos dejando poco a poco, un personaje muy atractivo, como el poder, (que es muy atractivo,) ja ja ja . Mónica era el poder, en todo lo perfecto y positivo, un poder para hacer confesar, una intensidad para defender sus criterios, una mujer con una solo prioridad, su trabajo, y estuvimos conviviendo de esa manera diez años…¡Uhmmm ja ja ja …no lo puedo creer!. Defendí a Mónica hasta la saciedad, la respeté, la amé y la odié, será sin dudas el personaje más largo de mi carrera. Mientras crecía la actriz y el ser humano envejecía, Mónica siguió en el mismo lugar, excesivas contradicciones de trabajo en los últimos tiempos, incomprensiones, ya no lográbamos disfrutarlo de la misma forma y por conservar sanamente mi vida , me alejé , antes de perder totalmente el equilibrio. Si hubiera una segunda oportunidad haría la Mónica que se transforma y crece o desiste.
Tras la huella, fue una excelente idea, que se ha ido modificando según los intereses de cada director que ha tenido la posibilidad de hacerlo, y que sin dudas me ofreció una oportunidad, me hizo permanecer en la pantalla de manera consecutiva y a la vez un entrenamiento eficaz. Claro…me agoté y mucho, pero no me arrepiento de nada. Incluso creo que puse el cerquillo de moda ja ja ja., Todas las oficiales lo usan (es una broma) incluyendo las de la ficción.
- ¿Cómo llegas a La otra esquina?
-Llegó a mí, primero por una gran amistad y afinidad entre el director Fiallo, Yamila, su escritora, y yo, Casi que lo escribió sabiendo que yo lo haría, lo hizo para mí. Le tengo mucho respeto y mis experiencias con ella han sido muy productivas y creativas. Nosotros ya hemos recorrido un tiempo juntos, el era asistente y yo una estudiante de actuación, nos conocemos un poco y logramos sentirnos muy cómodos, me quedo en silencio mirándolo y disfruto ver como creció. Eso me gusta. Así que hicimos casi un pacto de amigos, una especie de juego, donde ellos me vigilaban y yo hacía como que me escondía para tratar de salvarme …en el mejor sentido, y ya sabes que los amigos nos exigimos demasiado, no obstante leí el guión y me resultó una verdadera dificultad, algo que en mi resulta muy atractivo, el reto, lo difícil…, interpretar en una serie de 80 capítulos una mujer como SILVIA, una responsabilidad enorme, con un público muy exigente que siempre espera más y mejor, educado para consumir un producto que compara y revisa constantemente… y este personaje es muy diferente a lo que la gente espera que haga, veremos qué pasa .
- ¿Pudiste incorporarle tu experiencia al guión?
.-Con el guion no hizo falta aportar mucho más de lo que estaba previsto, aportamos siempre para hacer más creativo el proceso, después vas quitando y descubriendo que en la síntesis puede estar el éxito. Los códigos de la telenovela no te permiten desarrollar esa fórmula al tope, pero si desarrollar una interpretación contenida, expresiva y sostenida por recursos viscerales, verdaderos.
- ¿Crees que este personaje es distinto al resto de los que has hecho?¿Por qué?
-Los personajes son distintos siempre, mientras nosotros somos los mismos, la labor está en descubrir la diferencia con esa realidad, no se trata de ser otros, es sentir que lo somos, y fluye armónicamente un ser que convive contigo por un tiempo. Con Silvia creo que es muy pronto para hacer pronósticos sobre resultados, solo comparto lo que fue hacerlo durante un tiempo; una mujer con virtudes, defectos, pasado, presente, verdades que defender otras que ocultar …una mujer tratando de pensar en ella, algo que resulta difícil de aceptar. Trabajamos en función de que fuera distinto en todos los sentidos, lo cual no significa que sea aceptado o exitoso el resultado, pero ciertamente hacerlo fue totalmente intencional.
- Las últimas telenovelas o series cubanas han sido desafortunadas ¿has pensado en la responsabilidad que tienes al protagonizar esta propuesta?
-Claro que lo pienso y me cuestiono cada día más, debe ser la edad …ja ja ja. Es una responsabilidad protagonizar una telenovela, sobre todo social, o ser parte del reparto de una serie, mientras estás en pantalla existes, si funciona perfecto, pero si no, también te recuerdan de manera imperdonable, eres cuestionada por todo , desde el color de las paredes del set , el cuadro en la pared, hasta la iluminación y el sonido, por solo decirte algunas cosas . Y, aunque a veces quisiera permanecer aislada del asunto, mi sentido de pertenencia por la televisión es muy grande, y el respeto por el público consumidor aún más. A veces me alejo para no sufrir como se deteriora y lo que debía ser placer se convierte en un conflicto.
Cuando tienes un personaje de mucha permanencia en el tiempo de rodaje convives con todo, y con todos, lo cual habla de diversidad de intereses, (criterios, valores etc). La responsabilidad es algo que va creciendo en el proceso, y en la televisión es un valor colectivo, desde que eliges lo que harás y te entregas, asumes que también es tu responsabilidad el resultado de ese producto, no tengo la suerte de permanecer aislada, tengo un grave problema con la exigencia y el rigor, así que asumo lo que me toca y por esta temporada suelo quedarme callada muy pocas veces.
- ¿Es tu primer protagónico en un espacio como este?
-Yo creo que sí, que es mi primera vez , los antecedentes anteriores con ese rol , fueron protagónicos de temporadas, La cara oculta de la luna, o Bajo el mismo sol pero acá tenemos una telenovela, donde los roles están bien repartidos y todos tienen su historia y sus códigos. Si bien es cierto que Silvia -motivo de muchos de los cambios- existe y convive con una buena parte de los personajes, también te digo que tuve miedo de tener un protagónico soso , …muchas veces han sido los antagónicos los personajes más atractivos para mi , y solo después que empecé, logré involucrarme totalmente ( ojala sea notable.) Amé a Silvia lo humanamente posible.
- Estás entusiasmada con La otra esquina ¿es cierto? ¿por qué?
-Estoy entusiasmada porque no he perdido la capacidad de soñar, de creer y de compartir ese sentimiento, es mi aporte, esto es lo que puedo ofrecer. Tengo el entusiasmo juvenil pero con la madurez de asumir que cualquier error es humano, confío en el sentimiento de todos los que la hicimos posible, y si nos equivocamos , algo que en televisión resulta imperdonable, nos quedará siempre un camino por recorrer.
Fue una suerte coincidir con actores de mi aula, del mismo curso, y con los actores de esa generación consagrada. Una mezcla muy atractiva, donde el respeto en la mayoría fue esencial, Aunque siempre tenemos excepciones, pero la minoría no es el mejor de los ejemplos para hacer promedio.
-¿Planes futuros?
-Estoy esperando el estreno de la película Leontina de Rudy Mora, y lentamente me involucré en la escritura de un argumento, con un grupo de…bueno, sólo diré que hemos pensado en doce capítulos, algunos los voy a dirigir yo, y hasta ahora su nombre es Retrospectiva.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.


