0
0
0
s2smodern

Juan Antonio Leyva Ordoñez, cuenta con una extensa obra como compositor que abarca más de 30 años y desde 1990 trabaja junto a Magda Rosa Galbán Gutiérrez. Ambos graduados de música, alcanzaron su último premio en el Festival nacional de televisión con la música de Duaba, la odisea del honor. ¡Son tantos, que ni ellos  mismos los recuerdan todos!. Quizás en este mismo instante reciben un lauro en un festival internacional, porque MÚSICA han creado para autores de diferentes nacionalidades. De hecho, ambos son miembros de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas  de España. Ahh y no lo he dicho: no son solo pareja de trabajo sino en  el amor.

Quizás  por estar tan compenetrados es que han musicalizado cerca de treinta  obras cinematográficas, quince de ballet, otras tantas para el teatro, once discos, tres multimedias y unas cuantas decenas de espacios para la televisión.

Que Leyva y Magda recuerden han alcanzado más de treinta premios nacionales e internacionales, entre los que está el Goya a la mejor música original por el filme Habana Blues, obra que mereció además la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos de España a la Mejor Música Original.

Del patio son numerosos los caracoles, y los premios de festivales de la TV, más otros certámenes competitivos. Y claro todos esos reconocimientos son importantes pero si tantos directores y directoras los quieren a su lado, por algo será:

-Mientras Leyva vivía en una mata, al estilo hippie, antes de ser “rescatado” por Natalia Bolívar, ¿Qué hacía Magda Rosa Galbán? ¿me habla cada uno de esa etapa?.

M: Eso fue a finales de los 70, época en la que yo aún estaba estudiando el nivel elemental en la escuela Manuel Saumell.

L; La anécdota de la mata es muy simpática pero verídica. Fue una época de utopías, plena juventud, una etapa muy linda de mi vida. Trabajaba con el grupo Arte Vivo y en ese momento mi camino se cruzó con el de Natalia.

-¿Cómo llega a la música cada uno?

L; – Comencé desde muy joven en la música, con grupos aficionados de rock y jazz. A los 16 años me incorporé al grupo de Bobby Carcassés, ese fue mi primer trabajo como músico profesional. Luego estuve en diferentes agrupaciones como  Los Barba, Los Impacto, Sonido contemporáneo, Monte de Espuma, Arte Vivoy otros. Con este último empieza  mi vínculo con el Teatro y la Danza. Junto a ellos compuse música para diferentes obras de  Teatro Estudio, Pinos Nuevos, con el grupo de Roberto Blanco, el Ballet Nacional y muchos más. Como consecuencia lógica después llegaron la Televisión y el Cine.

 M: Desde pequeña en mi casa existió un ambiente muy musical. Mi padre, Manuel Galbán, fue director y guitarrista de Los Zafiros, e influyó directamente en mi vocación musical.

¿Cuándo se conocen? ¿Y por que deciden formar una pareja?

M: –  Nos conocimos en el año 89, yo estudiaba en el Conservatorio Amadeo Roldán y Leyva estaba buscando una pianista para su grupo Teatro del Sonido. Comenzamos a trabajar y luego de un tiempo iniciamos nuestra relación de pareja. Yo en ese momento no componía, trabajaba como pianista y grababa la música de Leyva. Años más tarde él me motivó a componer y ya llevamos 25 años juntos.

 -¿Cuántas obras tienen de ustedes? ¿Y por encargo?

M y L: -  Hemos perdido la cuenta, son tantas obras por encargo para el Teatro, el Ballet, el Cine, la Televisión, que a veces se nos olvida incorporar algunas al currículum.

Esto trae como consecuencia que proyectos personales que queremos hacer, se aplacen una y otra vez, pero tenemos la esperanza de sacarlos adelante en algún momento de nuestras vidas. 

-¿Por qué el cine y la televisión? ¿Acaso ustedes sueñan en imágenes?

M y L; El Cine y la Televisión te dan la posibilidad de trabajar junto a otros creadores pues es un arte colectivo, eso te retroalimenta y enriquece. La mayor parte de nuestro día a día transcurre componiendo para la imagen.

 -¿Podrían poner un ejemplo de cómo trabajaron para los personajes del filme Conducta?

M y L;  Cada historia genera su estilo musical. En Los Dioses Rotos, el propio texto cinematográfico sugería un formato de orquesta grande, por el sentido de tragedia de la historia. En Conducta,  dialogamos con Daranas, y siempre hablamos de crear una sonoridad más pequeña pues es una película más intimista y queríamos que el espectador sintiera la música a un nivel más subliminal. Uno de los personajes más complejos de trabajar era Carmela pues tenía mucho texto y esto implicaba que la música dialogara, sin distraer, con los diferentes alegatos que son un hilo conductor en la historia. La música de Conducta es más de sensaciones.

 -¿Pueden trabajar en varias obras a la vez?

M y L; Siempre trabajamos en varios proyectos a la vez. A veces es inevitable que coincidan diferentes trabajos, muchas veces por problemas de producción, de financiación, causas ajenas a nuestra voluntad. Esto no constituye problema alguno, más bien ha sido un entrenamiento a lo largo de los años, aunque a veces esto implica un costo a la salud - nuestros días duran más de 24 horas. Pero estas cosas pasan en cualquier parte del mundo, forma parte de esta profesión. 

Magda ¿Cuál ha sido para ti la obra más difícil de musicalizar? ¿por qué? Leyva la misma pregunta

M: Cambiaría tu pregunta diciendo con qué director o directora ha sido más complicado trabajar. Nos ha pasado con directores extranjeros y cubanos también. Hay trabajos más complejos que otros pero también entenderse con los directores (as) no siempre es tarea fácil.

 L: Yo creo que no hay obra fácil o difícil. Si se establece un buen diálogo y se tiene claro el concepto de la obra (en dependencia del talento o inteligencia del director(a) con que se trabaja) todo fluye de una manera natural.

Para Magda ¿Cuál te ha dado mayor placer? ¿Por qué?

M: Los procesos de creación a veces son muy angustiosos, ya sea por el poco tiempo que existe para llevarlos a cabo o por situaciones personales que uno esté enfrentando en ese momento. El nivel de implicación del creador es muy grande, al cabo del tiempo es que logras distanciarte y disfrutarlos.

Hay trabajos que uno recuerda con más cariño, por ejemplo Shiralad, Los Dioses Rotos. Han existido momentos muy duros como por ejemplo cuando coincidió la enfermedad y fallecimiento de mi padre con el trabajo para la película La voz dormida, en que el director Benito Zambrano viajó expresamente para trabajar con nosotros y, a los pocos días del deceso, tuvimos que viajar a España a concluir ese trabajo. Fue una situación muy dura en la que tuve que sobreponerme.

¿Y tú que dices Leyva?

L: La primera película que hice fue Te llamarás Inocencia con la directora Teresa Ordoqui. Tengo un recuerdo muy agradable pues fue la primera vez que trabajé para el Cine y establecimos una complicidad muy grande que redundó en una amistad que ya dura muchos años. En Televisión Shiralad, fue una etapa linda, de fantasía y locura de todos los creadores que participaron en la misma. También disfruté mucho trabajar con Daranas en Los Dioses Rotos, al igual que las películas que hemos hecho con Benito Zambrano, que es un gran amigo nuestro.

 ¿Estudian en conjunto para aceptar un proyecto o no? ¿Qué requisitos pondría cada uno?

M y L: El requisito para aceptar un proyecto es que la historia nos atrape.  Siempre tomamos las decisiones en conjunto. Discutimos mucho sobre la obra, es normal pues somos de generaciones y formaciones diferentes. Aunque pocas veces trabajamos a cuatro manos, intentamos que el resultado musical tenga coherencia y unidad entre lo que ha compuesto cada uno. La primera confrontación ocurre entre nosotros, el resultado se depura antes de llegar  a oídos del Director (a). 

-Magda ¿Qué es lo más difícil en el trabajo con tu marido?

M: Cuando tenemos diferencia de criterios, algo muy normal. Cada uno se aferra y defiende con pasión su punto de vista. Por otro lado, yo digo que cada año de relación cuenta doble, estamos las 24 horas del día juntos, aunque reconozco que es maravilloso compartir la vida con alguien de tu misma profesión.

-¿Y para ti Leyva?

L: Para mí es que el trabajo no termina nunca. Es difícil separar la relación personal y cotidiana de la relación de trabajo.  A veces cuando discutimos sobre trabajo, eso se traslada a la relación personal pero también es bonito porque la persona en quien más confío y admiro es ella.

-Lo que no he preguntado y deseen decir.

M y L: Disfrutamos mucho componer para el ballet y la Danza, por la libertad de creación que nos permite. Es una de las facetas menos conocidas de nuestro trabajo a pesar de que hemos realizado muchos ballets con grandes coreógrafos(as) de este país.

Y una cosa curiosa, a pesar de que mi padre también era músico  y convivimos juntos toda mi vida, nunca habíamos trabajado en conjunto. Con Bluechacha cumplimos ese sueño.

 

Comments are now closed for this entry

Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.