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Algún colega de Teresita Gómez me ha dicho que esa realizadora de televisión es una hormiguita. No necesito muchos criterios más: lleva quince años haciendo el programa Signos, dedicado a las artes plásticas y todo persona cercana a la TV sabe del trabajo que  en ella se pasa para el más sencillo de los espacios.

Asombra mucho más su persistencia en este tema que necesita, por lógica, luces específicas y un  cuidado singular para que la imagen de las obras viaje con nitidez hasta los hogares cubanos.

Teresita Gómez (derecha) y Yuray Toletino con una obra de Osneldo García Díaz, premiado en 2001.

Y no más, dejo a esta periodista, protagonista de una de esas raras constancias que sólo sostienen personas que se entregan a una forma de decir:

- ¿Cómo nació Signos?

-A finales de 1999, luego de haber recibido un premio por un documental realizado con el entonces Grupo Publicitario del ICRT, Del habano, historias y misterios,  Dulce María Hernández, quien a la sazón se desempeñaba como jefa de culturales en la Redacción de Programas Habituales de la TV, se me acercó y me preguntó si me gustaría y sería capaz de diseñar un espacio de televisión que abordara la temática de las artes plásticas contemporáneas cubanas. Por supuesto que le dije que sí, pues para mí, lo primero era obvio, es decir, claro que me gustaba el tema, y lo segundo, como todo reto, me atraía por esencia.

Así pues, en los siguientes días y semanas se empezaron a mezclar en mi cabeza muchas ideas y comencé a llenar papeles con notas hasta que logré dar cuerpo a la idea primaria de ese proyecto que respondía -ante todo- a la pregunta de ¿“Qué me interesaría saber del arte contemporáneo”?  

-¿Cuántos artistas aproximadamente has promocionado?

-Realmente no he sacado la cuenta, no tengo esa cifra exacta, pero debe estar cerca de los 700; aunque en honor a la verdad no son solo artistas lo que hemos promocionado, sino también instituciones como el Taller Experimental de Gráfica de La Habana, la Fototeca de Cuba, el Centro Wifredo Lam e incluso las Bienales de La Habana como el evento más importante de las artes plásticas y visuales en Cuba.

- ¿Signos es para creadores consagrados o intenta mostrar nuevos talentos? ¿Qué artistas han tenido al programa  como su “presentador”?

-Creo que una de las características más importante de nuestro espacio es que hemos tratado de reflejar en nuestro espacio el quehacer de artistas de distintas generaciones, estilos y corrientes, pero también y sobre todo de distintas provincias fuera de la capital, desafiando ese fatalismo geográfico que predomina en la promoción cultural.
No hemos tenido artistas plásticos formando parte del colectivo, aunque sí he tenido el orgullo inmenso de contar con la asesoría de maestros importantes como Adigio Benítez, Antonio Vidal y Orlando Yanes, por solo citar algunos nombres a quienes por diversos motivos – a lo largo de tantos años de auto superación y preparación- solicité ayuda en algunos momentos; y de quienes siempre obtuve la orientación  precisa y el conocimiento lúcido.

-¿Por cuantos canales y horarios has transitado?

Esa cuenta si la perdí después que llegué  a los once años de realización… Desde que salimos al aire en el verano del 2000, justo el domingo 9 de julio, a las 6 de la tarde. Hemos transitado de Tele Rebelde al Educativo 2 (cuando lo inauguraron en el 2004 nuestro programa estuvo entre los fundadores del canal) y en los más diversos días de la semana, en los más diversos horarios.

-¿Por qué tu interés por las artes plásticas?

Quizás pueda ser que tenga una frustración no reconocida por no poder pintar, o dibujar, o modelar…No sé… recuerdo que siendo una niña mi padre – médico de profesión- puso en mis manos un catálogo o algo así de pinturas del Prado y como me gustó muchísimo siempre que tenía alguna revista o publicación de este tipo me la dejaba ver, sobre todo de artistas internacionales como Dalí o Picasso. Luego,  fui conociendo de artistas cubanos como Amelia Peláez, Víctor Manuel y Carlos Enríquez, por diversas vías (recuerdo algunas visitas al Museo Nacional de Bellas Artes primer con mis padres y luego con algunas pocas amistades de adolescencia y juventud que también se interesaban); y de aquella época bella de los años mozos sobre todo retengo el universo del Taller Experimental de Gráfica y el movimiento cultural que se generaba allí... Mi formación como periodista y el ejercicio de mi carrera en los primeros años me permitieron también ampliar mis conocimientos, pero te confieso que cuando comencé a hacer este programa tenía muchas lagunas, dudas de las que te hablaba, esas cuestiones que necesitaba o quería saber del arte contemporáneo y que me motivaron a estudiar, a investigar y leer, todo lo cual tengo que seguir haciendo a diario, prácticamente, porque en términos de arte contemporáneo tienes que actualizarte constantemente.

-Quince años no son dos días ¿Qué te lleva a mantener ese espacio?

-Obsesión… curiosidad…placer visual… vocación de estudiante eterna… no sé cual de todas o hasta dónde todas juntas… quizás ande todavía buscando un estilo al cual avenirme para debutar como artista plástica. No sé, lo cierto es que cada vez que decido acercarme a un artista o me llega un guión escrito por algunas de las guionistas del espacio es como un reto, pero también como un juego a aprender y aprehender más…

-¿Qué esperas para los próximos quince años?

-Me gustaría tener las condiciones para poder ir a más lugares, es decir, a más provincias, y en estas, a sitios fuera de los municipios cabeceras para conocer más del arte cubano, no solo el que llega a las citadinas galerías y a los convencionales recintos expositivos, sino ese que se hace en cualquier rincón del país… y es que por eso asumí con orgullo el nombre de Signos para el espacio  Alguien me dijo una vez “Estás copiando, o en el peor de los casos, plagiando a Feijoo”, a lo que respondí “Bueno, si se copia lo bueno, se copia con para bien y no estoy plagiando, estoy –creo- recordando a Feijoo

 

 

 

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Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.