Aseveraciones y vivencias de Gerardo Fernández, Artista de Mérito de la Televisión Cubana
De su vida forman parte relatos y personajes memorables. En cada puesta radial y televisiva ha entregado saberes, empeños, imaginación, conocimientos técnicos, goce pleno.
Para el dramaturgo y guionista Gerardo Fernández García (Matanzas, 1941) la principal virtud que debe alcanzar en su profesión, no es sugerir otros mundos posibles sino hacer ver y escuchar su poesía.
Varias generaciones recuerdan obras audiovisuales de su autoría, entre ellas, Te llamarás Inocencia, El naranjo del patio, El balcón de los helechos, La botija y Madrigal del inocente.
Ha sido galardonado con la Distinción por la Cultura Nacional, el Sello por el aniversario 65 de la Televisión Cubana y otros reconocimientos.
Procedente de la Brigada de Teatro Covarrubias llega a Radio Progreso en 1964 para estudiar actuación radial.
“Me sentía lleno de fuerzas con ganas de comerme el mundo. El profesor Gerardo Santos nos pidió que escribiéramos un libreto para realizar prácticas ante el micrófono. Le satisfizo el mío y se lo mostró al periodista Julio Batista, entonces director del programa Cuba en el mundo. Un día me citaron para la grabación del “libretico”. Estaba aterrado, pero me tranquilicé al fijarme en la complacencia de Reinaldo Miravalles y Abelardo Rodríguez, las “fieras de la actuación” que lo interpretaban.
“Ese momento cambió el rumbo de mi vida profesional. El histrionismo ayudó, sigo teniendo mentalidad de actor, lo cual me hace buscar la forma en que el actor se luzca con mis personajes”.
A Julio Batista agradece los múltiples aprendizajes de esa etapa. “Con él aprendí a dirigir, editar y musicalizar en el medio radial, en el cual disfruté vivencias inolvidables, pues dirigí el programa Grandes Momentos de la historia con guion de Félix Pita Rodríguez”.
Recuerda innumerables espacios, entre ellos, La Gran Aventura de la Humanidad; en especial, Sector 40, que escribió durante nueve años con Abelardo Vidal; de aquí salió mi obra teatral, Aquí del G-2 soy yo, libro publicado, el cual llevó Danilo Lejardi a la pequeña pantalla.
“En Radio Liberación me aportaron profesionalmente importantes figuras del medio, Odilia Romero, Marta Jiménez Oropesa e Iris Dávila, quien facilitó mi paso a la televisión”, apunta.
Desvelos desatados
La referencia a su primera telenovela, Con las manos del presente, la cual dirigió Abel Ponce, es una remembranza obligada.
“Cada tema trae consigo un género dramático, los relacionados con la clase obrera no admiten el melodrama. Más tarde el proyecto de la telenovela El naranjo del patio permaneció dormido en una gaveta hasta que Xiomara Blanco lo asumió. Ambos somos del interior del país, nos emocionan esas sombras de cornisas en las paredes de madera de casas pueblerinas. Ella lo entendió todo, aportó su gran talento, más que dirigir, bordó mis guiones”.
Esos inicios determinaron avances en un camino, el cual requiere estudios sistemáticos, vivencias intensas, hallazgos, emociones, para nutrir la imaginación y el intelecto.
Destinados a los Estudios Fílmicos de la Televisión y a los Estudios Fílmicos del Minfar escribió guiones para series y puestas unitarias, entre ella descuella los primeros tres capítulos de La Gran Rebelión, dirigida por Jorge Fuentes.
Desde la década de 1970 la docencia es otra faceta que distingue su labor creativa.
“Viajé por todo el país como parte de un plan de formación de guionistas que organizó el Instituto Cubano de Radio y Televisión en los años 70, fui el responsable de ese cometido en las provincias Pinar del Río, La Habana y Matanzas.
“El director Chucho Cabrera, entonces Decano de la Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual del Instituto Superior de Arte, me llamó en 2000 para dirigir la cátedra de guion en la que permanecí diez años.
“Mi libro Dramaturgia: método para escribir o analizar un guion dramatizado nació en uno de los talleres impartidos en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Gracias a la iniciativa de un alumno vio la luz el folleto primero, más tarde, ya en formato de libro, se publicó por las editoriales Pablo de la Torriente y Varona. En fecha reciente la editora ecuatoriana Pedro Luis Vera de la Casa de la Cultura Benjamín Carrión realizó una reedición”.
Nunca olvida su estancia en la República Bolivariana de Venezuela donde a solicitud del Ministro de Educación impartió clases sobre dramaturgia a los maestros bolivarianos.
Según destaca, “la especialidad es fundamental para el manejo del aula y el intercambio con los alumnos. En esa época fui el conductor del programa Punto de giro sobre crítica de cine en la Radio Nacional de Venezuela”.
Otros recuerdos memorables
Desde 1986 Gerardo Fernández mantiene sólidos lazos con Ecuador, donde en la actualidad es artífice de proyectos en varias instituciones, en las cuales imparte talleres de formaciones de guionistas de cine y televisión, conduce un programa radial de crítica de cine y orienta el Cine Club de la Cinemateca Ulises Estrella.
“Estoy de acuerdo con Robert McKee cuando dice: el verdadero creador del audiovisual es el guionista. Su trabajo es letra muerta, ya lo sabemos, pero debe contener la suficiente potenciación para que funcione todo lo demás. Él proporciona la premisa o contenido, la estructura, los géneros dramáticos, el diseño de personajes o estereotipos, el resto del equipo interpreta y monta ese material.
“Grandes series en las pantallas televisivas asumen el lenguaje del cine. Cada medio conserva peculiaridades imposibles de omitir: un plano general se pierde en la TV, aun cuando cada vez más está dejando de ser “pequeña”.
Con pasión, agrega: “me cuesta escribir fuera de mi país, pues tengo pegado el oído al habla del cubano. No obstante, me animé a realizar un guion sobre los últimos días del general Eloy Alfaro, como tiene escenas de guerra que encarecen el proceso productivo debemos esperar mejores condiciones económicas para su realización.
Comparte el entusiasmo de una historia escrita hace poco en Ecuador. “Se titula Tal vez, la inspira la canción homónima de Juan Formell, con quien hablé en la Uneac para que hiciera la música. Es una película de carretera entre La Habana y Matanzas, durante la trayectoria se desarrolla un viejo amor otoñal. Integrarán el elenco Enrique Molina y Zaida Castellanos. El guion lo tiene el director Felo Ruiz, este filme es un sueño por realizar”.
Pies de fotos
- Gerardo Fernández es el curador de la Semana de Cine Cubano en Ecuador.
- Junto a su hija Isachi, periodista.
- Lo acompaña Camilo, uno de los nietos.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.


