Cuando el miércoles seis de septiembre el huracán Irma causaba estragos en las pequeñas islas del Caribe, Cuba ya tenía los ojos puestos en el poderoso meteoro categoría cinco, cuyos vientos sostenidos de más de 290 kilómetros por hora prometían castigar con dureza todo cuanto se encontraran a su paso.
Ese mismo día, en el noticiero estelar de la televisión daba el parte del tiempo el meteorólogo Elier Pila Fariñas, un rostro al que no están acostumbrados los cubanos cuando se trata de este tipo de fenómenos.
Desde el primer minuto de su presentación se mostró confiado, con claridad en las ideas y el lenguaje preciso para comunicar al espectador, en el tiempo exacto, todo cuanto se pronosticaba con relación a Irma, que peligrosamente se acercaba a la costa norte del país.
Para entonces la gente, aunque continuaba indagando por Rubiera, daba un voto de confianza al joven de 31 años, mejor conocido por ofrecer el pronóstico del tiempo bien temprano en la mañana, en la revista Buenos Días.
Elier es más alto que como luce en pantalla, y responde a las preguntas con premura y brevedad porque debe recoger a su hijo de un año y medio; pero no por ello deja de dar todos los detalles, como lo hace a través de la televisión.
Comenta que cuando tuvo que hablar de Irma ―antes de que Rubiera se incorporara― tanto para el Estelar como para la Mesa Redonda, no le “costó mucho trabajo” como pensó, aunque luego de terminar se dio cuenta que estaba muy nervioso.
“Traté de que no se me olvidara nada de las cosas claves que debía decir, y poco a poco fui tratando de mejorar, porque las personas en tiempo de huracán no se pierden un detalle, tanto por la televisión como por la radio, cuando ya quitan la electricidad como medida de precaución”.
Finalmente, tal y como se pronosticaba, comenzaron a sentirse los embates del peligroso meteoro en la capital cubana desde la tarde del sábado nueve, mientras que conforme pasaban las horas se continuaban deteriorando las condiciones del tiempo.
“De acuerdo con la organización del equipo para la emisión de los partes de esa noche, se preveía que alternáramos Rubiera y yo para no “malgastarnos”, y justo antes de salir de Centro Habana los fuertes vientos derribaron un árbol frente mi casa y con él se desprendieron unos cables que quedaron colgando a la entrada. Ya no pude salir”, se lamenta.
Cuando habla de los protocolos a seguir en caso de huracanes, precisa que la información la prepara un grupo especial del Instituto de Meteorología, de conjunto con otros voluntarios, “porque cuando se está en este tipo de situaciones otras instituciones asociadas al INSMET recesan”.
“Parece una sencillez, pero a la larga eso nos permitirá conformar un expediente de Irma, de todo lo que pasó, porque cada detalle está en muchísimas notas manuscritas que se reanalizarán para obtener la trayectoria real del huracán y el reporte de los daños, y que eso sirva para luego tomar decisiones más efectivas por las distintas fuentes”.
Y dejando atrás la conversación sobre Irma, por el momento, Elier comenta que no sabe en realidad por qué optó por la entonces recién estrenada carrera de Licenciatura en Meteorología; “sólo me llamaba la atención, pero nunca con la idea de presentar el tiempo”, ríe.
Desde 2009 trabaja en el INSMET, y entre sus funciones, además de elaborar los múltiples partes que diariamente se emiten por la web, está presentar el pronóstico del tiempo ante las cámaras de la revista Buenos Días y cubrir los espacios de los noticieros del mediodía y la noche en caso de que haga falta.
En la actualidad, su Maestría en Meteorología también le roba tiempo, porque aunque el trabajo es “prácticamente operativo” siempre se mezcla con la investigación, relacionada en su caso con un proyecto para tratar de dar una perspectiva de la temporada invernal, como mismo se hace con los pronósticos de huracanes.
Menciona en un instante, de memoria, muchísimos ciclones y el año en el que pasaron por Cuba, y hasta explica que, en dependencia de los niveles de estragos y secuelas ocasionadas, el Comité de Huracanes de la región, perteneciente a la Organización Meteorológica Mundial, decide reemplazar sus nombres por otros como, de seguro, sucederá con el de Irma.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.


