La primera actriz Ofelia Núñez habla de su labor creativa en la próxima telenovela cubana, Más allá del límite
Con pasión le ha entregado la voz, el alma, la piel, a personajes disímiles de diferentes épocas. Para ella, interpretar conflictos, situaciones, la existencia de otros humanos, es un eterno desafío.
Sincera, modesta, la primera actriz Ofelia Núñez comparte su entusiasmo de manera espontánea: “tengo 82 años, hago un protagónico en la telenovela Más allá del límite. La trama se cuenta en 86 capítulos, trabajo en 82, lo cual demanda fuertes cargas de trabajo, las disfruto”.
Sonríe, el rostro se llena de gozo al decir: “Sonia es una mujer cubana, tiene dos hijos. El espíritu de esa dedicación que caracteriza a la madre en nuestro país ha sido captado por el guion de Joel Monzón. Los textos están bien escritos, siento que hay un rigor en la dirección de actores, en la puesta, de ello se ocupan el director Miguel Brito, lo secunda Felo Ruiz.
“Las telenovelas requieren ajustes, precisiones, es un proceso que no se improvisa, en esta producción todo ha sido pensado de manera inteligente. Me siento cuidada, protegida, puedo concentrarme sin tensiones adversas”.
Sobre cómo enfrenta las complejidades del personaje, cuenta: “Mi hijo mayor, Mauricio, que interpreta Fernando Hechavarría, se fue del país hace 20 años, dejó a su hija pequeña, regresa, no para vernos; sino con el propósito de vender nuestra casa y pagar deudas contraídas en Estados Unidos”.
De ningún modo Sonia solo afronta malos ratos.
“Conozco a Julián, asumido por Manuel Porto, quien me saca un poco de la tristeza, motiva que empiece a sentir la existencia de otra manera, optimista, feliz”.
Para Ofelia Núñez no existen personajes pequeños.
“Si tiene algo que decir, lo acepto, me gusta. Con una mirada, el énfasis requerido, el aporte personal, crecen los llamados personajes pequeños. Ninguno es menor si sabemos penetrar en sus esencias.
“La actuación permite comunicar ideas, intimidades, sensaciones, poco dichas en la cotidianidad. Solemos recordar lo expresado por alguien en una escena, ese pensamiento enrumba nuestras vidas o, por lo menos, hace meditar, incluso mejora actitudes, maneras de ser y hacer.
“El personaje de Sonia me enfrenta a situaciones límites relacionadas con la soledad, el olvido, la muerte, esto es un aprendizaje. A cada momento aprendemos algo nuevo”.
Hace una pausa, habla más despacio, prosigue con un tema que la apasiona.
“Le digo a los jóvenes actores y actrices: estudien. Cuando la persona cree que lo sabe todo no avanza. La disciplina, la dedicación, la modestia, son esenciales en nuestra profesión.
“Estudié en la academia que dirigía Roberto Garriga, no tuve la oportunidad de asistir a una academia de las artes donde se enseñan especialidades sobre el audiovisual y promueve la cultura. Incluso, algunos recién egresados protagonizan películas, telenovelas, otras ficciones.
“Una de las claves del éxito está en la lectura, en la preparación consciente. Esta carrera es difícil. Como decía Pasteur: “el azar favorece solo a las mentes preparadas”. La creación de un espectáculo requiere el esfuerzo colectivo. El actor y la actriz son el centro, a ellos corresponde interiorizar los diálogos, los silencios, las acciones; lo que ocurre en la escena, en el sentido del relato. Nuestro propósito es convencer, transmitir emociones, para ello me preparo con el ímpetu que cultivo y siento desde el primer día en la profesión”.
El trato afable, sincero, de esta primera actriz nutre la perspectiva de su labor que durante más de 50 años ha cautivado a públicos diversos.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.


