Entrevista a Patricio Wood Pujols, actor de la radio, televisión y cine

Entrevistar a un actor o actriz siempre me ha resultado interesante, pero cuando una se enfrenta a un actor que lleva en sus venas todo el poder de la actuación engendrada desde el vientre de la madre, entonces resulta mucho más interesante. Eso me sucedió con Patricio Wood, hijo y sobrino de grandes de la pequeña pantalla nacional.

Nos encontramos con una persona agradable, chistosa y sobre todo muy buen comunicador. Este “cojimero”, como le gusta que lo llamen, enseguida comenzó a contarnos de su vida.

Recordó que cuando era niño, en su querido Cojímar, pasaba horas en la playa nadando, de donde salía porque su mamá lo iba a sacar con un cinto en la mano y él tenía las suyas arrugadas por tantas horas en el mar. La madre le decía “El nenúfar”. Todavía no pensaba en la actuación.

Cerca de su casa vivía un señor que arreglaba radios y botaba los que no servían. Patricio se encargaba de recogerlos y, según su imaginación de niño, inventaba cámaras de televisión. Con los amigos del barrio preparaba aventuras, gracias a su ingenio infantil filmaba con todos aquellos aparatos que encontraba. Él era el único camarógrafo y hacía todos los sonidos, como el de la hierba, las puertas al abrirse, los caballos y otros. Y cuando iba al cine, cerraba los ojos para escuchar los sonidos.

Creció con una influencia familiar muy fuerte de excelentes artistas: su padre (Salvador Wood), su madre (Yolanda Pujols) y su tía (Carmen Pujols). Además de admirar a sus padres, nos dice que tenía una especie de adoración por su tía Carmen. La define como “la bella cubana que le generaba ideas”. Y se sentía orgulloso de ser el sobrino de “Tía Tata cuenta cuentos”. Su tía le reía todas las gracias y decía que él era la mascota de la familia.

Durante la entrevista compartió una anécdota digna de escribir. En 1975, Salvador lo sorprende con 12 años manejando su carro Fiat 125 recién comprado, y le preguntó asomado a la ventanilla: ¿cuándo tú has visto un juguete de 4500 pesos? Tanto intentó Patricio manejarlo hasta que desbarató el auto en un choque. Cuando su padre se enteró, solo indagó: ¿Hubo heridos? Y el muchacho respondió: no. -Entonces el herido soy yo, ripostó Salvador.

Como dato muy curioso Patricio nos demostró cómo le encanta hacer imitaciones. Esto solo lo practica en reuniones familiares. Además, le gusta inventar personajes. Nos dice que para pensar en sus invenciones le hacen falta tres cosas: un radio, una taza de café y una manito de esas que sirven para rascarse la espalda.

Estudió en el Instituto Superior de Arte, de donde resultó el graduado más destacado. Estuvo en el grupo Teatro Estudio y protagonizó infinidad de clásicos de autores como: Martí, Virgilio Piñera, Luaces y Moliere, entre muchos.

Confiesa que existe un personaje que nunca ha interpretado y le fascina: el Yago de Shakespeare; aunque sí ha representado a Casio.

Patricio, Tomas Piard-director y el actor Omar Alí

En su prolífica vida como actor Patricio ha hecho radio, televisión y cine. Son tantos los personajes que solo podemos poner algunos de los más importantes. Resalta en tal sentido su participación en el filme Caravana, dirigido por Rogelio París. La filmación transcurrió en plena guerra de Angola. Las escenas eran verdaderas, fue para él una experiencia inolvidable.

En la televisión cubana ha conformado el elenco de novelas, teleplays, cuentos y documentales. Ha trabajado con su padre, a quien considera “actor de actores”. Cuando hizo la serie Finlay, con un guion extraordinario de Enrique Núñez Rodríguez, se sintió realizado.

Patricio y Salvador Wood en Finlay

Ha protagonizado infinidad de obras llevadas a la televisión. Así tuvo oportunidad de personificar a Camilo Cienfuegos. Apareció en las puestas en pantalla tituladas: El capitán Rolando, El caballo de coral, El elefante y la bicicleta. También trabajó en una serie que lo marcó a él y a todos los jóvenes de su generación,  que todavía hoy los televidentes añoran: Algo más que soñar, así como el serial En silencio ha tenido que ser.

Patricio y Tito Junto en Guardafrontera

Tiene el récord de haber participado en más de 30 producciones para la televisión y haber protagonizado casi todas.

Menciona su experiencia en la radio, donde hizo Maravillas para Elisa. Se enorgullece de haber trabajado con los grandes directores de la televisión cubana.

Dentro de su trayectoria en medios audiovisuales de otros países trabajó en Bogotá durante tres años. Estuvo en México participando en programas de TV Azteca, junto a actores famosos como Ignacio López Tarso, entre otros. También hizo cine en México; posee un recuerdo imperecedero de su visita al teatro Chaillot, en París.

Artista de talento innato al fin y al cabo, también ha realizado documentales. Asegura que su mejor experiencia, a pesar de todo lo bueno que le ha dado la vida, es participar en el documental dedicado a sus padres: Una leyenda costeña.

De su incursión en el séptimo arte trasciende su personaje en el filme El brigadista, donde actúa junto a su padre. Esta cinta ha devenido una joya de la cinematografía cubana luego del triunfo de la Revolución.

Salvador-Patricio en El Brigadista

Recién volvió a sorprender al público en el largometraje Últimos días en La Habana, en su rol protagónico junto al actor Jorge Martínez. Explica que cuando el director y Premio Nacional de Cine, Fernando Pérez, le dio el guion él quedó fascinado, pues aunque casi no tiene diálogos ni monólogos prevalece “el silencio del alma, el exilio del alma”.

Por este desempeño ha sido nominado a la segunda edición del Premio Enrique Almirante, que otorga la Agencia de Representaciones Artísticas Caricato.

Junto a Jorge Martínez, Patricio Wood tuvo la oportunidad de asistir en la presentación de la película en Nueva York, la experiencia para ellos fue fascinante. Recibieron premios, así como también en el Festival de Cine Pobre de Gibara.

La excelencia artística de Patricio Wood ha sido reconocida ampliamente por la crítica especializada en Cuba y otros países. Asimismo este prolífico actor posee varios reconocimientos como la Condición  Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión, el Premio Mariposa (condición otorgada por la Unión de Artistas y Escritores de Cuba a artista y a profesionales con una trayectoria reconocida, a partir de una iniciativa de la doctora Mónica Álvarez Mesa), Diploma Honorífico del Episcopado de Santa Clara, entre otros lauros.

Heredero del legado de grandes artistas de la radio, la televisión y el cine cubanos, Patricio honra la tradición familiar con ingenio y pasión singulares, además de exquisita sensibilidad creativa.

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Comentarios   

#1 nuria 06-11-2017 13:27
Admiro a este hombre de mi generación por ser un o de los que se quedaron con nosotros, digno seguidor del ejemplo de sus padres, excelente actor y mejor hombre del que se conoce su sensibilidad como padre, merecedor de premios a los que habría que sumar más, le queremos seguir viendo en nuestros medios