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 José Antonio Nápoles recibió recientemente el Premio Enrique Almirante en la categoría de locución y oralidad

Nos costó mucho trabajo lograr esta entrevista con José Antonio Nápoles, pero nuestro equipo es implacable cuando se propone algo. Primero teníamos el teléfono incorrecto, después de conseguir el indicado lo perseguimos hasta el cansancio.

Lo encontramos hace unos días en la segunda edición de la entrega de los Premios Caricatos, donde fue reconocido. Ahí lo abordamos y al fin me dio la entrevista. Nápoles es, por naturaleza, una persona a la que no le gusta hablar de sí misma, pero fue muy gentil con nosotros al contarnos de su vida.

Nació en La Habana, el año no importa porque aún se ve muy bien. Nos dice, que siempre le atrajeron la radio y la televisión. Siendo adolescente se unió a un grupo de aficionados a la radio. Con 12 años, en la Secundaria Básica,  colabora en la Radio base de la escuela. A los 16 años pasa a estudiar al tecnológico (Villena Revolución), y allí funda una Radio base.

Realizó el Servicio Social en Villa Clara. Posteriormente lo ubican en la Isla de la Juventud y allí comienza a laborar como corresponsal en la emisora local,  después se queda como locutor, labor que ejerce entre 1976 y 1980 cuando regresa a La Habana.

Comenzó a trabajar en Radio Reloj. En esta emisora, la gran escuela para  locutores pues en un minuto hay que decir la noticia y decirla bien, entrenó Nápoles su virtud. Allí estuvo hasta 1981, cuando pasa a la Televisión Cubana como locutor de La revista de la mañana.

Confiesa que muy sorprendido recibió en 1982 una llamada para incorporarse como locutor del Noticiero Nacional de Televisión, acompañando a notables profesionales como Manolo Ortega y Antonio Pera. Ellos, a juicio de Nápoles, representaron “su gran escuela”. Nos recuerda que el Noticiero tiene tres emisiones. Para él han sido 35 años de aprendizaje y estudio.

Apunta que Manolo Ortega fue el iniciador del Taller Nacional de Locutores, del cual él es actualmente profesor. También es miembro de la Sección de Locución de la Unión de Escritores de Cuba (UNEAC), miembro del ejecutivo de la cátedra y presidente del tribunal de evaluación de Locución para la Televisión, junto a Rosalía Arnáez y Laritza Ulloa.

Ha representado a Cuba  en varios países: en la antigua Unión Soviética y en México, donde acudió al Congreso Hispano de Locución que se celebra cada dos años. Comenta con su modestia habitual que ha asistido a todos.

Hace pocos días recibió el Premio Enrique Almirante en la categoría de locución y oralidad, que otorga la Agencia Caricatos. También ostenta la medalla Félix Elmuza, la condición Artista de Mérito, el Sello de laureado que otorga la Central de Trabajadores de Cuba y varios reconocimientos entregados por la Radio Cubana.

Nápoles ha sido en la vida lo que de niño siempre quiso ser: locutor.

 

 

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