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Diálogo con Benedicta (Loly) Atencio Olivera, laureada, recientemente, con la Condición Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT)

Si en el mundo de los dramatizados se pregunta por Benedicta Atencio Olivera, es poco probable que alguien diga que la conoce. Para sus compañeros y amigos es, simplemente, Loly, la productora. Inició su labor en el Icrt, en 1977, en el departamento de personal de la Televisión cubana, como Técnica de Recursos Laborales. Posteriormente, se graduó de Técnico Medio en Economía.

“La producción me encanta. Por eso pasé varios cursos relacionados con esa especialidad. Comencé de cero, al igual que muchas otras personas. Primero fui Asistente de Producción en Cuando yo sea grande. Ya después llegaron los programas musicales con Julio Pulido y otros espacios habituales. Cuando adquirí mayor madurez, me vinculé a producciones de series, más largas y complejas”, confiesa Loly.

¿Qué audiovisuales recuerda con mayor gratitud?

–Tuve la posibilidad de trabajar con muy buenos directores como Xiomara Blanco, Jaquie Ortega, con Jesús Cabrera, en algunos policiacos y en la segunda parte de la serie histórica Operación Coraje; con Rudy Mora en las series Doble Juego y Diana, así como en la serie juvenil Por deporte y por amor, dirigida por Roly Peña.

“Son tantas las producciones que se me van de la mente: El año que viene, Tierra Brava, Si me pudieras querer, Las huérfanas de la Obrapía, Polvo en el viento, la serie Flores con Patricia, que dirigió José Víctor Herrera. Fui fundadora de Tras la huella, donde permanecí por tres años.

“Yo disfruto el trabajo con los jóvenes. Cuando hice S.O.S. Academia, con Rubén Consuegra –quien es muy inteligente–, lo fui introduciendo en el oficio de la televisión. Me gusta trasmitirles mis conocimientos a los que se inician en los medios”.

Dentro de los tipos de programas que ha producido, ¿cuáles son sus preferidos?

–Verdaderamente me gustan mucho los dramatizados. Comencé como productora de avanzada. Disfruto muchísimo el rodaje porque se vincula directamente con la producción, con los directores, los especialistas y los actores. Después de todo eso, incursioné en la producción general de la serie Doble Juego, que deberían retransmitirla porque gustó mucho.

¿Cuáles son los retos de un productor?

-–Cada producción implica un reto diferente. Unas son más complejas que otras, sobre todo, las de época. Si se trata de un dramatizado también depende de la cantidad de capítulos que tenga. Por ejemplo, Las huérfanas de la Obrapía fue una producción sumamente compleja y muy larga, con 108 capítulos. Todos los exteriores se grabaron en Camagüey, porque aquí en La Habana no se conservan muchos elementos de época.

“He producido novelas, series, infantiles, juveniles y musicales. Cada espacio, con sus características. Por ejemplo, S.O.S. Academia fue una serie musical muy compleja, la primera de su tipo a la que se enfrentaba la Televisión cubana, donde había que enseñar a los actores a bailar y a cantar. Para montar las coreografías tuvimos que auxiliarnos de coreógrafas de la Compañía Lizt Alfonso. Pienso que S.O.S. Academia se transmitió en un horario inadecuado, a las 10 y 30 de la noche.

“Mi última producción general es Zoológico, que aunque fue de corta duración, resultó complicada por el trabajo con animales. Se grabó en el Zoológico Nacional de Cuba, la mayor parte del tiempo”.

En ocasiones, se suele pensar que la labor del productor está vinculada solamente con cuestiones sencillas, como repartir la merienda. ¿Qué consejos le daría usted a los productores que se inician o a los que no asumen la especialidad con todo el rigor y profesionalidad requeridos?

-–Los productores que se respetan no son los que reparten la merienda. Para eso están los asistentes de producción y los ayudantes. El productor tiene una función muy importante en un proyecto televisivo, ya sea largo, ya sea corto: es la organización, la fiscalización de que todo salga bien. Su responsabilidad es material, económica, humana, porque es el responsable de todas las personas que integran ese equipo.

“Un buen rodaje depende de una buena preparación del proyecto, con todos los especialistas, con todas las locaciones listas. A eso se tiene que dedicar el productor: a una buena organización de los proyectos audiovisuales”.

¿En estos momentos, cuál es su función?

–Actualmente estoy atendiendo el Centro de Producción de la Casa Productora de Telenovelas, en la calle 51. Me encargo de la organización de los procesos productivos que se realizan en este lugar. Me siento bien y creo que desde esta labor pongo mi granito de arena en la producción de telenovelas, series, comerciales, películas. Aquí se encuentran todos los almacenes con el equipamiento, para las producciones extranjeras, y en el caso de las telenovelas y series tenemos el almacén de insumos, los salones de ensayo y las oficinas de producción”.

En el mes de mayo le entregaron la Condición Artista de Mérito del Icrt, ¿cómo recibió la noticia?

–Realmente, me sorprendieron porque yo llevo 41 años en la televisión y es la primera vez que me estimulan desde lo espiritual. Siempre he tenido como norma trabajar y hacerlo bien. Como mi trabajo me gusta lo hago con amor y con dedicación.

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Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.