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La popular actriz de la radio y la televisión, Aurora Basnuevo Hernández, comparte con los lectores algunos detalles de su prolífica carrera artística a lo largo de seis décadas

 Aurora Basnuevo Hernández arriba a los 80 años con la satisfacción de ser querida por el respetable público cubano. En la sala de su casa exhibe con orgullo múltiples premios y reconocimientos que ha obtenido a lo largo de su prolífica vida artística: El Girasol de la revista Opina, el Premio de la Popularidad de Entre tú y yo, el Premio del Barrio –que otorgan los Comités de Defensa de la Revolución–, el Premio Nacional del Humor y el Premio Nacional de la Radio, entre muchos otros.

Llegó a CMQ Televisión siendo estudiante de magisterio. Sin permiso de su mamá se presentó en el programa de aficionados de José Antonio Alonso como cantante y terminó alzándose con el primer lugar.

Corría el año 1957 cuando conoció a Mario Limonta, su compañero sentimental de toda la vida. Él incursionó en ese mismo show como declamador. También obtuvo el primer premio. A partir de ese momento se convirtieron en Estrellas nacientes. Sin embargo, como había tan pocos maestros, al Triunfo de la Revolución se dedicó a la docencia en el nivel primario. De igual manera, se desempeñó como directora de escuela.

“Siempre iba con Mario a sus ensayos de teatro en la Compañía Rita Montaner porque uno aprende mucho mirando. La directora era Cuqui Ponce de León. Ella me propone hacer comedias musicales en su grupo pero yo no me consideraba actriz”, cuenta Aurora.

Entró a esa compañía, de la cual es fundadora, en calidad de oyente y, poco a poco, luego del horario laboral como profesora, fue impregnándose del Método de Stanislavsky hasta que se le presentó la oportunidad de debutar como actriz.

“El actor Miguel Montesco iba a hacer una obra donde Idalia Anreus era la protagonista pero ella se enfermó de pronto y él quería darme ese papel a mí. Le dije que no me sentía preparada e insitió. Era “Contigo pan y cebolla”, la primera obra escrita por el dramaturgo Héctor Quintero, quien también estuvo de acuerdo con que yo fuera la protagonista. Aquello resutó un exitazo. Al esteno asistieron Esther Borja, Luis Carbonell, Eduardo Robreño, Enrique Núñez Rodríguez. Todos me felicitaron y conminaron a que siguiera actuando.

“En la desaparecida sala Arlequín hice “Los cuchillos de 23” donde cantaba y bailaba. Al pueblo le gustó mucho y a los intelectuales también. Cuqui me contrató fija y empecé en el grupo Rita Montaner con la comedia musical “Las yaguas”, de Maité Vera, con música de Piloto y Vera. Ahí cantaba boleros, guaracha y rumba. Después hice “La pérgola de las flores”, una comedia musical chilena, de Isadora Aguirre”.

Al cabo del tiempo, Enrique Núñez Rodríguez y Eduardo Robreño la invitan a ser la damita joven del teatro cubano en el emblemático Teatro Martí, donde laboró por varios años. En ese período fecundo tuvo la posibilidad de actuar en “El guajiro Pedro Manso”,El remero respetuoso” yYo soy aquella”.

“En el Martí trabajé con Alicia Rico, Candita Quintana, Américo Castellanos, Carlos Moctezuma y Luis Lloró, grandes actores del teatro cubano”.

Ya en la década de los 60 llega a la televisión, contratada por el director Jesús Cabrera, precisamente con la obra “La pérgola de las flores” para Teatro ICR. “Mi personaje era una guajirita muy simpática que hablaba como chilena y hasta cantaba cuecas”, ríe.

Sin dudas, uno de los programas de televisión que le resultaron más entrañables fue San Nicolás del Peladero, del escritor Carballido Rey. En ese humorístico costumbrista se mantuvo por 21 años. Aurora, en un principio, tenía como contrapartida a Enrique Arredondo, que le daba vida al negrito del teatro vernáculo, hasta que Limonta convenció al escritor para que el Sargento Arencibia fuera la pareja de la mulata rumbera.

“Nos acompañaba el conjunto musical de Cheo Belén Puig. Nos divertíamos mucho porque todos eran actores de gran experiencia: Juan Carlos Romero, Carlos Moctezuma, Agustín Campos, Carlos Paulín, Enrique Santiesteban y María de los Ángeles Santana, la alcaldesa, que para mí era un ejemplo a seguir.”.

En la televisión pudo trabajar en telenovelas, además, y grabó una treintena de canciones para programa infantiles.

Mientras estaba al aire San Nicolás del Peladero comienza en la emisora Radio Progreso el popular espacio Alegrías de Sobremesa, escrito por Alberto Luberta. Para el personaje de Estelvina se inspiró en Elsa, una muchacha que la ayudaba a cuidar a su hijo pequeño.

“Era muy coqueta, muy pintoresca y tenía mucha sandunga. Yo empecé a imitarla. Mario se lo comentó a Luberta y él pidió que yo fuera al programa para probarme. Al principio solo trabajaba una vez a la semana hasta que la Mulatísima se hizo habitual con sus frases que se convirtieron en sello de cubanía”.

Fiesta guajira fue otro espacio de Radio Progreso que le trajo grandes satisfacciones, durante 30 años, porque en él caracterizaba a cinco personajes, además de cantar y animar el programa.

Para ella el humor es algo vital. “Es la forma de alegrarle la vida a la gente. Las personas me ven por la calle y me abrazan, llorando, porque extrañanan Alegrías de Sobremesa que se fue del aire con la muerte de Luberta. Con ese espacio estuvimos un mes en Angola. Allí conocí lo que era la guerra y trabajamos en teatros debajo de la tierra para los soldados cubanos. Participamos en la Zafra del 70. Fuimos a las trincheras cuando la Crisis de Octubre.

“Aurora y Mario están jubilados, pero no descontinuados”, resalta quien continúa haciendo presentaciones, hasta altas horas de la noche, en varias comunidades de la capital. Por otra parte, es una fiel colaboradora del grupo de teatro infantil Arte Estudio El hombrecito Verde. En el ámbito del séptimo arte, recientemente intervino en dos producciones cinematográficas extranjeras.

Hace poco fundó una peña que se llama “La Mulatísima y sus invitados”, en la Casa de la Música de 31 y 2, en la barriada habanera de La Timba. Allí se le puede ver los terceros viernes de cada mes. “El 17 de agosto me van a celebrar mi cumpleaños en la peña. Jorge Perrugoría, que cumple el día 13, igual que yo, me ha hecho otra invitación”.

Para ella, su hijo, su casa y su familia son lo primero pero sin el arte no puede vivir. “En más de 60 años de vida artística he trabajado todos los días”.

La Mulatísima se siente orgullosa y agradecida de haber podido calar tan hondo en el corazón de su pueblo, que le tiene mucho cariño, gracias a ese personaje: “Soy una artista que se siente muy feliz. Estelvina no se va a morir nunca. Decir Estelvina es decir Alegrías de Sobremesa”.

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Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.