Madre del programa Libre acceso, donde la opinión camina en búsqueda de soluciones o al menos de respuestas, en vivo, con funcionarios de diversos sectores, Barbara Doval, filóloga por estudios, periodista por vocación es una profesional del medio televisivo que se ha ganado el respeto de los públicos, sus colegas y los ejecutivos.
Esa media hora del Canal Habana, junto a otros espacios de la señal televisiva en la capital de todos los cubanos, demuestra que cuando se quiere, se puede hacer un periodismo dinámico y útil para la comunidad.
-¿Por qué periodista? ¿no te gustaba ninguna otra profesión?
- Siempre aclaro que soy filóloga, amante de las letras, del arte de decir, de la palabra y que si volviera a nacer, estudiaría letras, otra vez, y me dedicaría al periodismo porque una vez emprendido ese camino, ya no hay manera de volverse atrás. Y tienen en común, el periodismo y la filología, no sólo el amor a las letras sino a la naturaleza humana, a las historias que merecen ser contadas.Y en especial en el periodismo aprendes a sentir desde la piel de otras personas. Es una travesía que no puedes iniciar sin vocación humanista.
-¿Llegas a CHTV o ya al Canal Habana?
-A CHTV cuando algunos de los colegas fundadores del telecentro, se iban a la televisión nacional por un proyecto nuevo con la Revista de la mañana y se necesitó cubrir algunas de esas plazas que quedarían vacías. Entonces, la Directora,un buen día me llamó, para que estuviera al frente de la redacción informativa, pero preferí aceptar cuando esa plaza ya estuvo cubierta. Debía aprender primero de televisión y comencé, otra vez, en la redacción como reportera. Allí coincidimos todos, los que estaban y los que íbamos llegando fundamentalmente, de la radio. Fue por un tiempo, breve pero sin dudas, de aprendizaje.
Yo llegaba de Radio Ciudad de La Habana, otra de mis pasiones, donde además de reportera y aunque muy joven, fui jefa de información, cuando hizo falta, mientras alternaba con un programa de opinión, que se transmitía de Lunes a Viernes, durante media hora.Hablando en Serio fue otro de esos espacios a los cuales les debo mi formación como profesional de los medios, junto a personas que siempre estarán en esos afectos que te acompañan. Allí también en un momento conduje las revistas informativas de la mañana y de la tarde: Buenos días y De todo, o ante una necesidad hice la locución del noticiero vespertinoPulso 15.Siempre recuerdo que mi primera transmisión en vivo desde un móvil radial fue en la Plaza de la Revolución como bautizo de fuego entre las multitudes. La radio es una escuela. Pero fue en el Periódico Victoria en la Isla de la Juventud donde tuve la primera escuela con el estreno de mi vida laboral, aunque soy habanera y estudié en la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana. Fue a finales de los noventa cuando llegué a otra escuela, la televisión territorial de La Habana.
-Para algunos ese canal es una escuela ¿Qué piensas?
-Creo que es la escuela soñada dondetodos somos maestros y todos aprendices. Una escuela inclusiva, con aprendizaje dialógico y participativo, donde cada quien tiene su espacio y es sujeto de demanda. Lo mismo desde sus rincones y pasillos que desde las calles habaneras se ha ido construyendo esa escuela fomentada desde los más diversos imaginarios. Una escuela donde no hay posturas hieráticas ni pre concebidas, donde el trabajo fluye como la vida. Una escuela que deviene maciza ante coberturas especiales. Una escuela de puertas abiertas a las buenas ideas y prácticas, a la creatividad, a la innovación y a los abrazos que hacen tanta falta.
-¿Cómo nace Libre acceso?
- A propuesta del gobierno habanero. En el año 2003 se reanimaban servicios en La Habana, se vivía una oleada de reconstrucción que desde la perspectiva institucional debía ser informada. Se hace una solicitud expresa al canal territorial para hablar de esos logros. Y lopensé mucho, pues en ese momento era la corresponsal de la capital cubana para el Sistema Informativo de la Televisión Cubana, y la vida reporteril es apasionante y muy exigente.Por supuesto, me ayudó la experiencia vivida enManos a la Obra, el programa de reparación y reconstrucción de escuelasgracias al cual tuve la dicha de recibir útiles enseñanzas para el periodismo, del Comandante Fidel. Antes había colaborado conel programa En la Calle que iniciaron los fundadores de CHTV.
No sin ofrecer resistencia al cambio por lo que significaría desde el punto de vista laboral y personal finalmente me sumergí en varias tormentas de ideas, que entre otros resultados, trajo el nombre y la concepción del espacio con la certeza de que la información debería tener libre acceso. Desde la emisión cero pensamos en 12 minutos de transmisión. Entonces, las audiencias tomaron las riendas y comenzaron a llamar al canal, para extender el tiempo, y en la emisión tercera ya salimos al aire por 27 minutos de transmisión en vivo.
-Logras que responsables de uno u otro desastre den la cara ¿cómo lo consigues?
-Desde el mismo momento, en que el gobierno hizo la solicitud de que existiera un programa donde se evidenciara la vida en La Habana, estableció el compromiso de la coordinación con las diferentes direcciones administrativas de subordinación local. Si existe algún tema que excede los límites locales, se encarga la Dirección del Canal junto a la contribución del Buró Provincial del Partido en La Habana de hacer esas coordinaciones.
A nivel de país, hay una voluntad política canalizada en los análisis y documentos del Sexto y el Séptimo Congreso del Partido donde se reconoce a la información, la comunicación y el conocimiento como bienes públicos y derechos ciudadanos. Se aprobó la Política de Comunicación del Estado y el Gobierno Cubanos en enero de 2018. El Presidente Cubano es consecuente desde su discurso y su práctica.Díaz-Canel declaró a la multinacional Telesur que los cuadros del pueblo y para el pueblo, debían además de ser ejemplos, estar dispuestos no sólo a rendir cuentas de su gestión ante el gobierno, sino, sobre todo, ante el puebloyademás, encabeza declaraciones públicas en los diferentes procesos que se viven en Cuba.
Sin embargo, la resistencia a la participación en el programa televisivo, por parte de determinadas instituciones que no siempre van representadas por la persona con más argumentos y mejores posibilidades de comunicación, todavía laceran la efectividad de algunas emisiones.
Durante estos 15 años, Libre Acceso, como esa mediación para la construcción y negociación de poderes, entre la ciudadanía y el gobierno ha contribuidoa la capacitación desde la comunicación que mira hacia el proyecto país que defendemos.
-¿Me dices algunos asuntos que “hayan levantado ronchas”?
-Las memorias del colectivo realizador de Libre Acceso están signadas por la perseverancia para desterrar obstáculos y en la búsqueda del equilibrio. Por una parte, la ciudadanía cuando no ve resueltos sus problemas, exige y cada vez, participa más en la construcción de la agenda del programa, por otro, las instituciones representadas por seres humanos que lógicamente, nos avergonzamos ante el reconocimiento de fallas, no siempre resultan capaces de exponer lo desconocido, lo ignorado que puede ofrecer luces y certezas a la ciudadanía. El espacio ha desbrozado caminos laberínticos en más de una ocasión en estos 15 años. Sillas vacías en una emisión relacionada con la vivienda, la ausencia de representación institucional y una ofensiva irrespetuosa contra el equipo de reporteros en la callepor la visita auna institucióndel transporte, la solicitud de cuentas al Canal por parte de los supuestos afectados en la ocasión en que se develaron malas actitudes relacionadas con la comercialización de productos de los agromercados, sin dudas, pudieron ser ronchas molestas pero curables desde la responsabilidad, la investigación y el respeto como principios ydonde el colectivo del programa nunca estuvo solo.
-En el CH existe una fuerte interacción con los televidentes ¿utilizas opiniones o preguntas para armar tus programas?
-Existen eficientes equipos de Comunicación y de informática que abren cauces para ello. El desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación ha contribuido, no sólo a abrir las posibilidades de participación de los públicos sino a su capacitación.
Las cartas enviadas por el correo tradicional o entregadas de forma personal en la sede de la televisora han ido cediendo paso al correo electrónico, a los sms desde móviles a través de cuentas nautas fundamentalmente, y en encuestas aplicadas a las audiencias se ha referido hasta la posibilidad de interactuar con los funcionarios en el estudio, como hicimos en alguna ocasión. Por supuesto, las llamadas telefónicas son la vía de participación más popular mientras transcurre cada una de las emisiones, en vivo que incluyen la vox populi grabada en cualquiera de las esquinas de La Habana, y el rastreo a lo que se dice en las redes sociales desde los perfiles de Canal Habana o de Libre Acceso.
De manera, que es una práctica esencial para la construcción de cada una de las emisiones, como condición sine qua noncontar con las opiniones de la ciudadanía.
-¿Cómo se las arregló la Vicepresidenta de la Upec durante dos mandatos para mantener su programa al aire?
-Por diez años de los quince que lleva al aire Libre Acceso, acepté la responsabilidad de representar a mis colegas de todo el país desde la organización profesional que es madre nutricia desde el punto de vista de la superación. La Upec es espacio para contribuir a la actualización del sistema de medios públicos, para observar la ética en el ejercicio del periodismo, para compartir ideas y acompañarnos entre colegas, para venerar la savia de quienes llegaron antes a los medios y atraer con creatividad a los más jóvenes. La Upec es la expresión de la continuidad en la prensa cubana porque vive por la voluntad de quienes se aúnan en torno a ella. Y esa voluntad es severa en cuanto a la entrega. La convicción ante el cumplimiento del deber colectivo cuando aceptas ser elegida para tal misión siempre fue a la par de la satisfacción de incursionar cada semana desde el Canal Habana, en nuevas historias humanas, en beneficio de la obra mayor, Cuba. Como ves, son caminos que se cruzan y se sustentaron recíproca y armónicamente.
-Quince años se dice fácil ¿Cuánto has sacrificado por el espacio?
-Si interpretamos el sacrificio como ser víctima de…, mártir de… sometida a… puedo decirte que ha sido todo lo contrario. Han sido quince años donde hay entregas a deshoras, controversias íntimas y con otros seres humanos, incomprensiones por alguna parte, límites que una misma se impone ante el compromiso de una transmisión semanal y en vivo como una de las principales fortalezas del espacio. Pero cuando se apagan las luces del estudio se hace la luz en una misma, ante la posibilidad construida desde el medio de comunicación, de conectar a personas interesadas en el mejoramiento de nuestras realidades.
-¿Cómo lo estas celebrando?
-La celebración no incluye fanfarrias ni estridencias. El objetivo es la introspección desde cada una de las personas involucradas de una u otra manera con el espacio, que insistimos más allá de sus realizadores profesionales están sus audiencias. Se ha indagado en nuestra historia como programa, en qué momento estamos y hacia dónde queremos seguir avanzando. Y la mayor satisfacción es quela emisión dedicada a ese recuento compartido pudiera interpretarse como una confirmación de principios en favor del libre acceso a la información. Además del programa en vivo y de un gesto de la dirección de la televisora para almorzar con la familia realizadora, planificamos encuentros,cara a cara,con nuestros públicos: la ciudadanía y las fuentes de información institucionales para seguir construyendo comunicación en Cuba.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.



