El reconocido director aboga por mayor presencia de patrimonio musical cubano en los medios audiovisuales
Para José Ramón Artigas, hombre de reconocida experiencia en los medios audiovisuales, la actual programación de televisión no satisface las necesidades culturales de la población.
Considera el director de De la gran escena: “Realmente resulta imposible referirse al tema sin hablar de la situación económica impuesta a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos. Ello implica que la tarea de la radio y la televisión desde su nacionalización, en la década del 60 del siglo pasado, sea cada vez más difícil, sobre todo en lo relacionado con las tecnologías. Ellas sobreviven gracias al apoyo y creatividad de los miembros de la Asociación de Innovadores y Racionalizadores (ANIR).
“Pero en la deficiente satisfacción cultural de los medios a la población nos golpea también la desprofesionalización, la situación salarial que conduce a las personas a buscar por aquí y por allá nuevas opciones, y perder el sentido de pertenencia o carecer del suficiente tiempo para la preparación.
“Si hablamos de los locutores identitarios de determinadas emisoras, recordaremos que no trabajaban en otras plantas radiales, así cuando usted escuchaba la voz de Gladys Goizueta sabía que sintonizaba Rebelde, de esa misma manera relacionaba a Rosillo con Radio Progreso.
“Por otra parte, no todos los días contamos con un guion de excelencia, base para cualquier audiovisual, ni con una asesoría de lujo para sacar a ese guion lo máximo o para hacer las correcciones necesarias, ni siempre tenemos un director con suficiente oficio, experiencia y talento. A ello agreguemos el papel del locutor, intermediario entre los públicos los programas. No basta una cara bonita que repita mecánicamente el texto sin saber a profundidad de lo que habla; se debe estudiar y mirar los paradigmas”.
¿Qué aconseja para lograr una programación más atractiva?
- La programación de cada día debe parecerse más a su tiempo. En un periódico de los años 50 se decía: “La palabra no es para encubrir la verdad sino para decirla”. No necesitamos una evaluación de la vida cotidiana desde afuera, los deudores de esa cotidianeidad somos los únicos encargados de analizar la problemática cubana. Se debe crear un banco de guiones e iniciativas con un producto que enganche y comunique.
“Tampoco es hacer una revolución y mandar a los viejos al cesto como naranjas acabadas de exprimir pues quien no tuvo talento de joven ahora tampoco lo tiene, pero quien sí lo atesoró tiene mucho para trasmitir a las generaciones jóvenes”.
¿Por qué existen pocos programas en la radio y la televisión relacionados con la música popular antológica y de concierto?
- Es más fácil mirar lo que muchos llaman música de moda. Hace años Manuel Villar, creador del espacio Memorias, de Radio Rebelde, hacía programas como Un intérprete y un recuerdo y Éxitos del ayer, en la televisión. Eduardo Rosillo siempre fue a lo mejor de la música cubana en la discoteca de Radio Progreso. Luis Grau, el padre de Marialina, mantenía en la radio el programa Para usted en los tiempos de ayer, y Madruga, en Radio Cadena Habana, hacía Recordando. Entonces no entiendo por qué ahora se difunde poco el patrimonio sonoro cubano: eso es delito; será porque no existen Villar, Rosillo o porque mañana yo no esté.
“En el Icrt tenemos una presidencia de lujo pero a veces el olvido de esa riqueza musical es responsabilidad de los cuadros intermedios y de los equipos de realización.
Usted ha mantenido De la Gran escena en la preferencia popular durante varias décadas, ¿qué recursos utiliza para lograr ese resultado?
- Si hablamos en términos culinarios, nuestro programa pasa por la mezcla de todos los ingredientes. A veces el colectivo está en edición y decimos: me parece que esto no funcionará, lo cambiamos de lugar y resolvemos el problema porque fundamentalmente buscamos equilibrio y balance, con la premisa de atender todos los sectores de público.
¿Qué consejos ofrece a quienes se inician en la dirección de programas?
- Nunca poner la carretea delante de los bueyes, se debe transitar. En mi caso lo hice por distintas aéreas de la televisión, pasé por utilería, fui auxiliar de coordinador, inspector de estudio y sonidista del Comandante ocho años. Hay que hacerlo para, cuando llegues a la punta de la cima, no caer estrepitosamente por falta de conocimiento.
¿Qué proyectos tiene para 2019?
- Continuar colaborando con el Centro de Estudios de Radio y Televisión; llevar un proyecto a mis amigos del Canal Habana, relacionado con las mejores y más conocidas canciones referidas a nuestra querida Habana, a partir de los 500 años. En fin, de alguna manera, seguir entregándome a mi país.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.



