Fue en el año 2003 cuando hacíamos el trabajo de investigación previa para el espacio de la Televisión Cubana “Sábado Especial”, que su anfitrión, guionista y director general, el cantante Alfredo Rodríguez, decidió hacer en una de sus secciones un control remoto, “directo y en vivo” como decimos siempre, con familias que se habían destacado dentro del desarrollo de la televisión cubana.

Una de estas familias fue la del afamado director Manolo Rifat y de la locutora, animadora y presentadora Eva Rodríguez. De aquel encuentro que tuvimos en la sala de su casa, fue que nació esta entrevista que hoy compartimos con ustedes, tal y como sucedió en ese momento.

 

El escenario fue la sala de su casa en el reparto Miramar de la Ciudad de la Habana, sazonada con un aromático café que Eva coló y entre anécdotas, chistes y risas transcurrieron casi tres horas de una informal conversación con estos dos personajes de la historia de la televisión cubana.

Los inicios….

Eva: Yo estaba ya en la televisión cuando apareció Manolo, un muchachón joven, muy apuesto y muy simpático, pero imagínate, yo le llevaba unos cuantos años, divorciada con un hijo, y en realidad, me llamó la atención pero jamás me imaginé que pasaría el resto de mi vida con el.

Manolo: Si, yo nací y vivía en Cienfuegos, y un buen día llegaron a la ciudad gentes de televisión, la llevó Pumarejo con una campaña promocional, me parece estar viendo todo a pesar de los años, llevaron dos cámaras, con una bailarina española y a Tatica González Ramos como locutor.  Cuando vi los monitores me fascinó ese mundo y me dije, me iré a la Habana en busca de la televisión, esto es lo mío. Tenía en ese momento 14 años y en realidad, cuando se marcharon me quedé muy triste, y decidí escaparme, incluso sin permiso de mi familia para la Habana en busca de la Televisión.

Yo era un joven campesino, pero leía mucho la Bohemia y otros periódicos y publicaciones, y sentía una gran atracción por el mundo del espectáculo y cuando vi todo aquello de la televisión en el parque, no me pude contener, fue como algo maravilloso dentro de mi, que creo nunca mas lo he vuelto a sentir. _Te puedes imaginar aquel guajirito en la Habana buscando la televisión, y me habían hablado de una antena de televisión que había en Infanta y San Lázaro, y de una que estaban instalando en Masón y San Miguel, apenas había un estudio para Nitza Villapol. Todo era muy primitivo, me gustaba hasta el olor de los estudios, de los monitores, entonces me colé por una ventana dentro del estudio, hasta me accidenté, pero era una gran vocación que no me detenía, sabía que ese era mi mundo, y fíjate si era grande, que me quedé para siempre en ella. Entonces, todos los días me colaba en los estudios, y había un programa que tenía que sonar un teléfono y se partió el cable y  aunque tenía corriente, yo uní  los cables y soporté la corriente y el timbre sonó y por este gesto de salvar el programa al aire y en vivo, me contrataron por veinte pesos mensuales, bueno en aquella época era bastante y para un  adolescente escapado de la familia, mucho mas y por ahí comenzó toda la historia, después me hice camarógrafo, eso fue lo primero, disfrute y aprendí mucho en este tiempo de camarógrafo, porque en realidad, con la cámara se aprende todo, es como la base de todo en la televisión y finalmente, fui estudiando y estudiando y me hice director de televisión, ese era mi sueño. Yo me quería comer el mundo, amaba, era u  apasionado de todo aquello, por eso fui avanzando y rápido, porque en realidad cuando algo te gusta, te apasiona no tienes miedo enfrentar nada.

P: ¿Y que sucedió cuando ya se hace director de televisión?

Manolo: Bueno, hice mi primer programa ya como director, ¿y sabes cual fue mi primer programa?, pues con Teresita Fernández y Sánchez Ferrer, se llamaba  “La casita de Azúcar” y un programa de música clásica. Ya después comenzó todo así sin parar, El Pulpo Verde, Música y Estrella que fue el gran cambio de los grandes tele musicales y de gran aceptación popular, Pueblo y cultura, Programas especiales esperando el 26, De viernes a  viernes, Buenas Tardes, Recital, De Melodía en melodía,  hasta el último que hice, “Para sentir amor”.

P: Y ya desde los inicios conoce a Eva, ¿Por qué ya Eva estaba en la televisión cuando usted llega?

Eva: Si, ya mas o menos yo estaba bastante consolidada dentro de la televisión, pero ahora lo puedo decir, Manolo no me quitaba la vista ni un segundo, y bueno, yo como mujer al fin, lo miraba, pero como algo bello para admirar, no me imaginaba que ocurriría todo lo que sucedió.

Manolo: Mira, yo desde que vi a Eva me enamoré de ella, yo estaba enamorado de Eva y mira tu, que había un conductor que tenía un noticiero con un panel detrás que simulaba un librero y le tenía tan mala voluntad a aquel hombre por celos con Eva, que un día estando al aire provoqué que se cayera el estante encima, también eran cosas de la propia inmadurez de la edad, en otra oportunidad para llamar la atención de Eva, me entero que le tenía miedo a las cucarachas, y le lanzo sin que me vea un rollito de fotografía de aquellos tiempos, unos negativos, para que ella se asustara pensando que era una cucaracha, y el alboroto de Eva fue tal, que mandaron hasta fumigar el estudio, creo que le dije la verdad muchos años después cuando ya estábamos casados.

Eva: Bueno primero hacia mis pinitos en la Mil Diez, pero en la televisión comienzo con 20 años en 1950. Lo primero que hice fueron comerciales, recuerdo que el primero era anunciando una crema de belleza que se llamaba Embrionet 54. El director del programa era Amaury Pérez García.  En el ensayo, Amaury piensa que el comercial es demasiado largo, y le hace arreglos, pero ya yo me lo había aprendido como era originalmente, pero bueno disciplinadamente acepté el cambio, además el tenia razón, pero cuando salimos al aire, me puse tan nerviosa que me quedé en blanco y empecé a decirlo y resulta que lo hice mas largo que el original. Cuando Amaury baja de cabina me dice, lo hiciste más largo todavía, pero sabía que era que me había quedado en blanco y esas cosas de Amaury me dice, pero no importa los comerciantes estarán contentos y así fue, enseguida vino el anunciante y me felicitó y me dejó fija.  Después vino mi entrada en Crusellas, lo primero que me dieron fue el anuncio de unos polvos para limpiar cazuelas, se llamaba Ajax. Tenia que visitar diez casas y si 8 me compraban el producto me contrataban, y vendí nueve. Ya la ultima era una negra gorda en  un solar, y me dice, ojala tuviera dinero para comprarlo, pero no tengo un centavo, y el controlador que venia conmigo me dice, puedes regalárselo, y mira,  entre por la puerta grande de Crusellas. Yo hice muchos carnavales que se transmitían en vivo por la televisión, programas de participación como aquel de La bolera de los postres Royal, que después se convirtió en La hora de papá Royal. En aquellos años Nela del Rosario trabajaba muy cerca de mí. Ella me hizo un decía una semblanza que decía así: “Empezó con mucho tino pateando en papá Royal pero también el destino la condenó a madrugar, dicen que cuando camina derrama pimienta y sal y mas que muchos que admiran su piel de melocotón exclaman si Eva me tira le bateo de jonrron, y ella que dignamente se ufana de ser casada les dice te han ponchado en la jugada. Hice el tele show de Olga y Tony, el de Otto Sirgo,  el noticiero “El mundo en televisión”, que dirigía Carlos Lechuga. Fuimos Nela del Rosario y yo, las primeras mujeres que hicieron noticiero en Cuba y en America Latina, porque siempre lo habitual es que lo hicieran hombres. Fue este noticiero y fuimos nosotras la que dimos a las siete de la mañana el primero de enero de 1959, la noticia de la caída de Batista y el triunfo de la Revolución.

P: Entonces, a usted Manolo le sorprende el triunfo del cincuenta y nueve fuera de Cuba.

Manolo: Si, en los años de la lucha clandestina de los cincuenta tuve que irme a Italia, estaba muy perseguido, como decimos los cubanos, estaba “quemado” y el Movimiento 26 de Julio decidió que debería salir de circulación y me marcho a Italia  y allí aproveché ese tiempo y me puse a estudiar Licenciatura en Historia del Arte que después me  sirvió de mucho en mi futura formación como director de televisión, estos estudios fueron muy importantes, sobre todo por el bagaje cultural que pude alcanzar en Italia. Ya cuando triunfa la Revolución es que puedo regresar, pero enseguida que llego, por supuesto, voy en la búsqueda de Eva, había una cuenta por saldar….

Eva: Si, el era persistente, ya cuando regresa yo estoy divorciada, y es cuando me invita a salir, nada mas y nada menos que a una fiesta de Carnavales.

Manolo: Mira, a Eva le declaro mi amor en un baile de carnaval, me tomé una cerveza y allí mismo le declaré su amor y lo mas simpático es que Eva no soportaba las fiestas de carnavales y fue a donde se me ocurrió invitarla, pero bueno, ella accedió. Eva era mayor que yo en edad, divorciada con un hijo, así que te imaginaras la oposición por las dos partes, sobre todo mi familia preocupada con esto, y mira tú, ya llevamos 45 años.

Eva: Sabes que no soporto los carnavales y así fue, mira las cosas de la vida, la primera invitación que me hace Manolo es a un carnaval y fue una prima mía como chaperona, mi tía no entendía mucho eso de salir sola aunque era una mujer ya divorciada con un hijo. Yo parqueo de una forma que a la hora de regresar no había como salir de allí. Manolo que no estaba acostumbrado a beber con dos cerveza ya estaba bastante alegre. Sin embargo, todavía, mira que han pasado años y no se como pudo sacar el mismo el carro de aquel parqueo donde parecía imposible. Cuando llegamos a la casa, en la despedida me dio una mordida en el brazo, estaba alegre con las dos cervezas y yo escondiendo el hematoma que tenia en aquel brazo porque si mi tía lo descubría ya te podrás imaginar.

Manolo: Dile a Eva que te haga el cuento del día que me tragué un arete de ella?

Eva: Si porque Manolo era muy intempestivo, me fue a dar un beso de despedida en la oreja y se trago una perla de mi arete, y mi prima, la chaperona lo único que decía, ¡Ay Dios mío, mira que esa perla es de cultivo!. Siempre, desde que decidimos hacernos novios, nos hemos amado mucho, y mira, el no tenía hijos, y no pensábamos tener hijos, de eso no se hablaba, trabajábamos mucho, fue una racha muy violenta en aquellos años, no solo nacionalmente sino internacionalmente. Fue Amaury Pérez García quien en una ocasión que íbamos para Santa Clara a un acto del 26 de julio que me preguntó si no pensábamos tener hijos, y esto me hizo pensar.

P: ¿Pero cuando es que ya se consolida el matrimonio, antes o después del arete?

Manolo: No, lo del arete fue siendo novios….

Eva: Fue al triunfo de la revolución que Manolo llega de Italia que como ya te contábamos, el estaba asilado porque lo estaban persiguiendo y tuvo que salir huyendo. Cuando Manolo llega a la Televisión te imaginaras tenia apenas 24 años yo le llevaba seis años de edad, divorciada y con un hijo ya de 8 años. En aquellos tiempos ser una mujer divorciada y con un hijo era tremendo problema. Manolo lleno de juventud, y te imaginaras cuantos partidos tenia detrás de el pero siempre, desde que me conoció no dejó de enamorarme, me decía, si te divorcias me caso contigo, tu tienes que ser la mujer con la cual yo pase el resto de mi vida, y así fue. Nos casamos y fue cuando comenzamos a trabajar muy de cerca en todos los proyectos musicales que desarrolló en su carrera como director.

P: Usted me comentaba que estaba el primero de enero en la televisión cuando se produce el triunfo del 59. ¿Cómo fue todo esa mañana?

Eva: Llegué temprano y a las siete Lechuga  dio autorización para dar la noticia ya oficialmente. Ya no estaba ningún soldado que leyera lo que se iba a decir. Después en ese mismo noticiero se aparecido una noche Fidel y teníamos un trapiche en el estudio para hacer guarapo de caña, y el compartió el guarapo con nosotros. Fue una noche inolvidable, era la primera vez que estaba cerca de el. En esa época hice también otros espacios como “Las noches de Ambars Motors que te regalaba un carro, un programa de ventas por televisión que ya había tenido mi experiencia en el canal 4 con uno que se llamaba Tele bazar, era un programa mío, yo alquilaba el estudio y las ganancias de las ventas era a la mitad con la televisión.

P: ¿Cómo se desarrolló a partir del matrimonio con Manolo su carrera en la TV?

Eva: Bueno Manolo y yo además de un matrimonio creamos un equipo de trabajo, te puedo decir algo, todos los programas que hizo Manolo yo fui quien le puse el nombre, El pulpo verde, Música y Estrellas, Saludos amigos, Buenas Tardes, En el aire, De viernes a viernes y por ahí todos los que hice con el y en los que no estaba. Música y Estrella fue el más grande programa que hice, a la vez era en vivo y con remoto. Fue cuando se comenzaron a presentar por primera vez modas en la tv dentro del show musical, Manolo tenía muchas buenas ideas, se hacían dúos, tríos ocasionales, se hacían verdaderas revistas musicales y con una imaginación tremenda.

Manolo: En realidad nunca tuvimos dificultades en cuanto a nuestro trabajo, definimos muy bien el matrimonio en la casa y la profesión en la televisión, los problemas matrimoniales no eran llevados a la televisión, ni los de trabajo al hogar. Puede parecer difícil, pero para nosotros no lo fue, por el contrario, yo creo que el trabajo hacia mas fuerte el matrimonio y viceversa, el matrimonio consolidaba mucho mas nuestro trabajo en la televisión. Eva me seguía en todas esas ideas locas que se me ocurrían y sino, pues se le ocurrían a ella.

Eva: En  una ocasión querían hacer una promoción sobre la donación de sangre, demostrar a las personas que cuando se donaba sangre no se afectaban las personas, que podían continuar su vida normal y a Manolo se le ocurrió ponerme a donar sangre en medio de un programa en vivo, y el medico le decía ya no puedo extraerle mas sangre, ya llegó al tope y Manolo le decía: Es que todavía me faltan algunos cuadros.  En otra ocasión nos montó en uno de esos aparatos del Coney Island y el otro presentador que iba conmigo comenzó a vomitar, y al final yo me tuve que bajar sola de aquel aparato diciendo ¡Saludos amigos! y el compañero de presentación tirado como muerto en aquel aparato, pero al final nos divertíamos con todas estas locuras que se le ocurrían a Manolo.

Manolo: Fueron tiempos muy buenos, había mucho entusiasmo, comenzamos a reorganizar sobre lo que teníamos la televisión, muchas figuras de renombre, no solo cantantes y músicos sino también actores y actrices decidieron abandonar el país y había que buscar nuevos talentos además de los que ya existían que decidieron permanecer en el país. Trabajamos los primeros tiempos con un buen numero de agrupaciones vocales que proliferaron en aquel momento, Los Modernistas de Miguelito de la Uz con Lourdes Torres que era la voz principal, Voces Latinas con aquella tremendísima cantante Nina Acosta como solista, Los Meme, primero con Moraima y después con Farah María que fueron todo un suceso, Los Bucaneros y las siempre admiradas muchachas de Aída Diestro, Las D´Aída y se mantenía Felipe Dulzaides y fue cuando tomaron fuerza también muchas agrupaciones, combos como le llamaban por aquellos tiempos, el de Franco Laganá un  italiano radicado en Cuba que presentó credenciales con una muchacha muy jovencita que es hoy la reconocida María Elena Pena, nacían Los Barba con Beatriz Márquez como cantante del grupo que después se convirtió en una primera figura de la canción cubana, Los Dada y ya se estaban dando a conocer Silvio, Pablo y Noel. Por supuesto teníamos figuras ya consagradas y muy queridas por el pueblo como Celeste Mendoza, Elena Burke, nuestra gran Elena, Moraima, Leonora Rega, Ela Calvo, Alba Marina, Rosita Fornes y una muchacha que cantaba muy bien, pero que falleció joven, Yolanda Brito, y bueno fue la época también de muchas jóvenes cantantes, en esa onda juvenil como Luisa María Güell, Pilar Moraguez, Aída  Rosa, Georgia Gálvez y Miriam Ramos que debutaba en aquellos años, con su aire juvenil, pero hacía una canción mucho mas elaborada. En fin, como decimos en buen cubano se fue armando el muñeco, teníamos a un Luís Carbonell, un Bola de Nieve y un Carlos Puebla, un Tito Gómez, Barbarito Diez, Paulina Álvarez y Omara que recién debutaba como solista, todos irrepetibles, había talentos, había con que trabajar, solo faltaba crear espacios bien caracterizados y un grupo de directores con deseos de trabajar, Condall, Piñeiro, y jóvenes como Pedraza Ginoris que comenzaba a dar pruebas del director que sería después.

Eva: Se hacían milagros, eran tiempos donde comenzaban a escasear muchos recursos, sobre todo de vestuario, de maquillaje, de escenografía y sobre todo de los medios técnicos para hacer televisión, pero había tantos deseos de trabajar que se inventaba de todo.

Manolo: Mira, se hacían aportes, recuerdo que se nos ocurrió con el problema de las escenografías, utilizar todos los recursos. Hubo un programa Buenas Tardes que compitió en un Festival de Chile que obtuvo el primer premio y cuando el publico asistente a los estudios iba entrando al estudio, le entregamos una tapa de aquellas latas de galletas que nos las prestaron en la fabrica de galletas, cuando Elena cantaba frente a este publico, cada uno levantaba su tapa, que sabes que era de aluminio, de hojalata y brillaban, y hacían un tremendo fondo. También se calaban pequeños cartones que al proyectarse con la luz sobre un fondo pues reproducían siluetas que daban una buena escenografía, porque la televisión es magia, es ilusión, era crear imágenes agradables a la vista y aunque la técnica no era la de hoy, lo hacíamos al igual que aquellos remotos, o cuando se grababa en kinescopios, eran cosas audaces para la época, pero no teníamos conciencia de lo que hacíamos, éramos jóvenes intentando hacer una buena televisión y experimentando. Los años primeros de la revolución en que se marcha el talento, surge Buenas Tardes con el objetivo de crear nuevos talentos, pues la mayoría de las estrellas se habían marchado y es en Buenas Tardes donde se renueva esa cantera de primeras figuras, incluso, viene el Festival Varadero 70 y la delegación cubana es seleccionada por una encuesta nacional y todos los artistas habituales o que formaban un elenco fijo en Buenas Tardes fueron seleccionados, incluso, algunos que hasta el momento no eran tan reconocidos, este es el caso de Oscar Quintana, de Los Novels, de Los Dada, la musicalísima Beatriz Márquez que despunta como una de las primeras solistas en el país, Ariel, un joven chileno que estudiaba medicina y que después prestó sus servicios en Cuba como galeno, y finalmente se fue a su país, pero me cuentan que vino a morir a Cuba, que según me dijo en muchas ocasiones, fue su segunda Patria, era muy querido por el publico cubano.  No habían limitaciones que se impusieran, imagínate que había un programa musical diario.

Eva: Si, Manolo como director tenía los martes “Música y Estrella”, que yo presentaba y los viernes aquel “De viernes a viernes “ que tenía una escala de éxitos, se dedicaba casi siempre a la Zafra del 70, porque se veía mucho en los campamentos cañeros de voluntarios, y en ocasiones hasta lo hacíamos desde los campamentos, recuerdo una ocasión que nos fuimos a Camagüey con todo el elenco de Buenas Tardes, los sábados hacíamos Recital que era como el resumen de los mas destacados interpretes, no todos alcanzaban el derecho de asistir a este espacio y los domingos Buenas Tardes, en vivo y con publico, podrás imaginarte como se trabajaba, pero con unos deseos tremendos.

Manolo: Y algo curioso, era el mismo equipo e incluso, Eva animaba en la misma semana Música y Estrella, De viernes a viernes y Recital los sábados, y no se parecían en nada los espacios ni Eva se repetía, no aburría, porque en ocasiones, vemos a un presentador en varios espacios, pero es el mismo en todos, y esto lo cuidabamos mucho, la Eva de Música y Estrella no se parecía en nada a la De viernes a Viernes y mucho menos a la de Recital.

Eva: También estaban espacios de otros directores como Condal con el estelar de la Fornes, estaba Pantalla Mágica y uno muy sencillo pero muy bien hecho, muy romántico de Pedraza Ginoris que si la memoria no me falla se llamaba “Antes de”, eran muy diferentes unos de otros.

Manolo: Hay otro aspecto que en ocasiones se olvida hoy en día y es la presencia personal en la televisión o en cualquier espectáculo, en eso, independientemente de que Eva ha sido y todavía sigue siendo muy cuidadosa con su aspecto personal, yo siempre como director he estado encima de esto, y el artista que se presentaba en mi espacio, yo tenía que ver primero el vestuario que utilizaría, las joyas que se pondría, ver si tenía que ver con el programa, con el tema que interpretaría y hasta con el set donde lo presentaría, todo esto es el arte de la televisión, es la imagen la que llega al televidente y hay que cuidarla mucho, tener en cuenta, la hora, el día de la semana en que sale el programa, en fin, la televisión es de muchos pequeños detalles, no se puede escapar uno solo.

Eva: Mira es fundamental, las personas que van a verte quieren verte diferente, quieren verte elegante, siempre esperan de ti que estrenes un nuevo vestido, un nuevo peinado. El pelo me lo cuidaba mucho, la figura, las dietas, recuerdo que cuando Varadero 70 hice una tremenda dieta porque estaba muy pasada de peso y llegué a tener la misma talla que Consuelito, nos reíamos mucho con esto, tu sabes como era Consuelo de burlona y como dicen los muchachos de ahora, ella y German “dándome chucho”. Muchas personas pensaban que usaba pelucas que no era mi pelo. Un buen día que estaba en el Mella en aquel espectáculo que se llamaba Un peso de música, pues se me rompe el carro y voy hasta la parada a tomar un ómnibus y ya cuando voy a montar, viene un joven y tira de mi cabello pero con fuerza, y yo sorprendida y asustada pero escuchaba como le decía a los demás: Tu ves que no es peluca que es de ella. Otro viaje fuimos a Remedios a las parrandas y me encantaba innovar con la ropa y los diseñadores les encantaba experimentar conmigo y me hacen un vestido que le puso Noche y día. Por delante era blanco y por detrás negro pero con unos adornos de metal. Tu sabes que en Remedios lo de los fuegos artificiales es sin control y no se si fue por los metales, o el tipo de tela, me encendí completa me he quedado en medio de aquella plaza en blúmers y ajustadores, el vestido voló, se quemó como un papel y además tuve quemaduras bastante severas.

Manolo: Mira yo había trabajado ya con Eva antes de la revolución en aquel programa de “La Bolera de Papá Royal” que era un programa de participación, en “Nuestros artistas” que salía diario a las siete de la noche. Después vino “El Pulpo verde”, hasta que nace “Música y Estrellas” que fue un espacio muy novedoso, llevamos por primera vez a la televisión dentro del espectáculo musical televisivo los desfiles de modas, y por supuesto, las grandes figuras del momento y fue en este espacio donde un buen día se me aparece Néstor Milí con los después afamados “Zafiros”.

Eva: Esa noche estábamos muy tensos, por aquellos años habían muchos cuartetos de primera línea, todos estaban en los primeros planos de la popularidad, eran de mucha calidad, pero Manolo siempre tenía buen ojo, y me toca presentarlos, yo no se quienes estaban mas nerviosos si ellos o yo y fue la noche de su gran éxito, pues a partir de aquella noche de Música y Estrellas, se inició una carrera éxitosa, después Manolito Herrera en la película que les dedica, se reproduce este momento cuando los presentamos por primera vez en el programa de Manolo.

Manolo: Trabajar con Eva fue una mezcla excelente, primero, estábamos todo el día juntos, en el trabajo y en la casa, sabes una cosa, Eva le puso nombre a todos mis programas de televisión, estuviera ella o no en el espacio, y esto de ser matrimonio y vivir juntos nos ayudaba a una mejor comunicación. Por supuesto cuando llegábamos al estudio, yo era el director y Eva era la mas disciplinada de todos, había un respeto muy grande entre los dos y sabes por qué, es muy fácil, porque yo la admiraba y la respetaba mucho como presentadora y ella a mi como director y por otra parte, los dos amábamos mucho nuestro trabajo, y tuve la buena suerte de trabajar con presentadores de excelencia, con Consuelito, con Dinorah, con Héctor Fraga, con Pinelli, en fin, con todo lo mejor de aquellos tiempos, nunca tuve problemas con ellos, porque existía la ética, el respeto y por supuesto, me gustaba trabajar con los que admiraba en realidad, nada era impuesto y cuando me imponían a alguien que no era de mi agrado, lo hacía con mayor disciplina y respeto, esa es la formula, ese es el secreto. Eva fue una de las cosas más grandes que me ha sucedido en mi vida personal y artística. Si volviera a nacer, la buscaría donde quiera, en el fondo de los mares, en lo mas alto de las montañas, en el espacio, donde quiera que sea, pero no lo dudes, la buscaría para que fuera mi compañera en la vida y en el arte de hacer televisión.

Eva: Algo que Manolo no te ha comentado, es que su primer programa lo hizo con una camarita portátil que le prestaron en el ICAIC.

Manolo: Si, es cierto es algo que no puedo olvidar, yo hice mi primer programa con una cámara portátil que me prestó el ICAIC, era un programa dedicado a Martí, allí estuvo Elena cantando los versos de José Martí, pero también recuerdo cuando me propuse hacer, que en realidad fue una verdadera hazaña, “El Relojero de Cordova” en medio del Castillo de la Fuerza, todo en vivo y me decían que estaba loco, pero todo al final me salía bien. En aquellos tiempos no llegaban en imágenes los cantantes y agrupaciones mas populares como era la Massiel, Dyango, Los Brincos y todos aquellos grupos famosos en los sesentas, entonces yo tomaba los temas mas populares y hacia dúos, tríos y cuartetos ocasionales con los interpretes cubanos mas populares, de ahí que en la fonoteca de la Televisión existan muchas grabaciones que son históricas, algunas las he escuchado en tu programa de Habana Radio, que a propósito no me lo pierdo una sola semana y sabes que al otro día temprano te estoy llamando para darte mis sermones – sugerencias, (se sonríe y es cierto Manolo fue siempre un punto de referencia en Vivir cada día). Mira, que yo recuerde, estaba muy popular aquella canción de María Isabel y la playa, y en aquellos tiempos no le llamaban video clip pero era una especie de video clip, lo que era con la técnica del kinescopio y yo hice un cuarteto ocasional con Alfredito Rodríguez, Ela Calvo y Mirtha y Raúl, cuatro interpretes que no tenían nada que ver en sus estilos, pero ahí estaba la sorpresa del musical, de aquellos tiempos esta Gina León cantando el éxito “Lejos de mi” de Dyango que también lo he escuchado en “Vivir cada día” y también en una ocasión que reuní a un grupo de interpretes reconocidos y los puse a cantar el tema mas popular del otro, es decir hice parejas, y María Elena Pena cantando un tema de Celeste Mendoza y Celeste aquella canción pop muy popular de María Elena, “Mi puré de papas” que era una versión de un éxito internacional y lo mas grande, el Gran Antonio Palacios, cantando “La soga” un súper hit de Los Bucaneros y estos cuatro jóvenes cantando el tema de una zarzuela que hacía Palacios.

Eva: Manolo inventaba de donde no había y siempre buscaba variedad, por ejemplo, en  Música y Estrella cuando comenzaba salía una fachada de una casa con algunas ventanas y yo comenzaba anunciando a las figuras que estarían en el espacio, pero poníamos a los hombres mas jóvenes en las ventanas altas, porque tenían que subirse en unas escaleras de tijeras que se ponían detrás de la fachada, como puedes ver, todo era fantasía, pero con pocos recursos, se lograba la imagen que era una casa de dos plantas.

Manolo: Un día salimos al aire y se olvidó poner la escalera de la ventana mas alta y le correspondía a Kino Morán, que sabes le faltaban dos dedos en una mano, entonces, Kino con ese humos que le caracterizaba, cuando Eva dice, Kino Morán y no haber escalera, Kino levanto su mano y fue lo que mostró por la ventana. Es que los programas eran en vivo y todo el mundo se ponía como decimos en buen cubano para la cosa y todo salía súper bien. En otro momento en que estaba Manzanero con Esta tarde vi llover en los primeros planos de la popularidad, Los Modernistas montaron el tema, pero resulta que pintamos la plataforma con una pintura que conseguimos a última hora y yo hacía llover con mangueras, agua de verdad en el set, resulta que la pintura no estaba bien seca, al ponerse en contacto con el agua mientras Los Modernistas cantaban con sombrillas debajo de una supuesta lluvia, que era cierta, era agua de verdad, resulta que al final, cuando ya dan el último acorde, Lourdes se resbala y salió por cámara así de frente hasta que se perdió de la pantalla, aquello nos asustó pero nos divertimos después mucho, sabes que Lourdes tiene ese buen humor, pero salió disparada por cámara hasta perderse, pero a pesar de todas estas cosas, había creatividad, se inventaban cosas que pudieran parecer imposibles, pero se lograban y funcionaban, se lograba esa magia que es en realidad la televisión.

P: Tantos años de matrimonio, tantos años dentro de un medio tan complicado como dicen algunos, que es el medio artístico y el de la televisión, y todavía andan juntos. ¿Cuál es el secreto?

Manolo: El respeto, el saber colocar cada cosa en su lugar. Y sabes una cosa, han pasado muchos pero muchos años, ya estamos viejos y retirados del medio, pero nuestro hijo Yamal nos ha seguido los pasos, y bueno siempre estoy cerca de el, y cuando me pide un consejo o me percato que le hace falta, pues se lo damos, pero en cuanto al amor, sabes una cosa, este par de viejos, todavía nos hacemos y nos intercambiamos poemas de amor.

Eva: Mira, Manolo fue siempre muy romántico, me regalaba flores me hacia poemas, y en la actualidad estos diálogos románticos los mantenemos…

Manolo: Además de tragarme el arete por ser impetuoso como dijo ella, si, nos hemos amado toda una vida los tres, y no se asuste, no es que exista una tercera persona, cuando digo los tres, es que nos hemos amado siempre, ella, la televisión y yo. Ahora estamos viejos, tenemos una familia, nuestro hijo que nos ha regalado nietos maravillosos, pero esta el hijo de Eva del primer matrimonio, también nos ha dado nietos maravillosos, y se que me quiere como a un padre, hemos crecido como familia y espiritualmente, no solo en la televisión sino en el hogar, en la familia.

Eva: Hay una cosa que se llama disciplina, otra que se llama ética, y el ser artista, el llevar muy adentro esa disciplina que tuve desde que comencé y que reafirme al lado de uno de los mejores directores de televisión de este país y hasta me atrevería a decir sin falsa modestia de América Latina. Manolo era un artista en toda la extensión de la palabra, fueron cincuenta años trabajando juntos. No es menos cierto que hoy en día las cosas suceden diferentes, y no diría más de prisa, porque yo recuerdo que en nuestros tiempos que no existían los avances tecnológicos de hoy en día, se hacían los colectivos del programa, se soñaban cosas al parecer imposible pero se hacían. Manolo decía tu y tu van a cantar tal tema a dúo, se hacia el arreglo, a los dos días se estaba grabando con la orquesta de la televisión, por eso la fonoteca de la televisión tiene un caudal de grabaciones y ya por la tarde siempre el ensayo con cámaras y todo y en la noche salir al aire. Te das cuenta que todo era con rapidez, muy dinámico, pero todo muy bien pensado. Ahora te citan para el programa, llegas, si es grabado siéntate allí con calma a que te llamen, hay ocasiones que se repiten mas de tres veces una escena o una entrevista, ese corten que en ocasiones nos desespera, pero en vivo no hay “corten”,  en vivo es para adelante y a que salga bien. Mira me viene a la memoria la noche que estábamos al aire llegó la noticia de la muerte de Beny Moré. Me tocó a mí dar la noticia al pueblo de Cuba de la sensible perdida de ese ídolo de los cubanos. En un programa grabado estas cosas no suceden y como emociona todo esto.

P: Eva si le digo el nombre de tres grandes de la cultura cubana, Cuca Rivero, Esther Borja y Fela Jar. ¿Es cierto que aspiraban a ser campeonas de natación?

Eva: Esto fue una etapa muy feliz de nuestras vidas, ya estábamos en retiro, y nos íbamos a nadar todos los días. Te imaginas aquellas tres viejas haciendo natación, pero que bien nos sentíamos, no solo por el ejercicio, sino por lo mucho que nos divertíamos, era un motivo tremendo eso de reunirnos todos los días para ir a nadar. No crees como psicólogo que es mejor reunirse para hacer ejercicios y reírnos que no sentarnos como tres viejas decadentes a añorar el pasado, a sufrir por lo que ya no tenemos o como hacen algunas, ha hablar mal de los demás. Fue una linda etapa, no solo por ellas tres, tengo excelentes amigos dentro de nuestro mundo, nos llevamos siempre bien.

Manolo: Estaba la competencia, eso no se puede negar y eso es bueno, pero era una competencia muy profesional basada en el respeto, no había trampas, simplemente era aquello de hacerlo mejor, nadie se agredía, nadie te ridiculizaba, porque los directores también teníamos nuestra competencia, pero éramos buenos amigos,

Eva: En el caso de mi profesión, en algún momento de mi vida tuve que entrevistar a personas que sabia perfectamente que no era de su agrado, que incluso en un momento me habían agredido, pero era con esas personas con las que mas me esmeraba, las que trataba con mucho mas respeto, y que las ponía en el lugar que se habían ganado como profesionales. No utilice nunca mi profesión para agredir a nadie ni para calmar ansiedades y frustraciones. Y a pesar de la competencia, éramos amigos, nos queríamos, nos admirábamos y eso es lo importante, el competir no esta reñido con la decencia, con el respeto a la profesión, a los demás y a uno mismo. Esa era la formula.

P: En todos los tiempos han existido modelos foráneos en las más diversas especialidades del arte, entre ellas, la locución, los presentadores y animadores. ¿Nunca intentó imitar a ninguno, hubo alguien que le sirvió de inspiración a la Eva Rodríguez de hoy y de siempre?

Eva: Mira, no creo ser la perfecta, como todo ser humano tengo defectos, no me creo porque no es cierto ser la mejor animadora ni presentadora de Cuba ni del mundo. Si he trascendido, por qué no reconocerlo, pero tu lo decías en tu pregunta, he sido siempre la misma Eva Rodríguez, por supuesto con el paso del tiempo he ido madurando, lo he ido haciendo mejor, con mas seguridad, pero sobre todas las cosas, siempre quise una presentadora elegante, inteligente, culta, con buena dicción, original, tener mi tono o mi estilo o como le quieran llamar, pero todo esto sobre una base que es esencial, ser bien cubana, hablar como los cubanos, no entiendo porque se empeñan en dar matices a la voz como si fueran extranjeros, esto sucede también con los cantantes, mantener mi imagen que es elegante pero cubana, bien cubana, y esto creo que tiene que ver mucho con mi cubania, amo con todas las fuerzas de mi alma a mi país, a mis palmas, a mis montañas, a mis mares, a ese azul de este cielo y ese verdor de mi caimán grande, por eso siempre decidí vivir aquí, en mi tierra, pero vivir aquí siendo siempre lo mas cubana que pudiera, porque para mi ser cubana, comportarse como una cubana, tener las costumbres de los cubanos, y hasta ese poco de informalidad que nos achacan a los cubanos, eso me gusta, y eso no lo cambio por nada. No me hallaría en la más lujosa pista o en el más prestigioso estudio de televisión fuera de Cuba, saliendo para decir ¡Saludos amigos!, mira, creo que no lo podría decir y si lograra decirlo, no sonaría igual. Estoy convencida de ello.

P: ¿Cómo le gustaría que los recuerden, cual quisiera que fuera su epitafio?

Eva: Me gustaría sobre todo que me recuerden como una mujer de buena voluntad, que no le hice daño a nadie, que no traicioné mi profesión, a ningún colega y como esa artista que supo ser siempre ética y honesta con el público, con el televidente que era mi medio mas frecuente. ¿MI epitafio? Aquí yace una mujer que fue la amante eterna de la televisión.

Manolo: Me gustaría ser recordado siempre como un hombre de la Televisión, ese fue mi sueño y lo pude lograr y creo, modestia aparte que hice cosas fabulosas en mí paso por la TV. Estoy feliz porque cumplí mis sueños y con la vida, Eva, mi hijo Yamal que sigue mis pasos, incluso he trabajado con el y me ha dado muchas pero muchas satisfacciones, me respeta y ama lo que hago, me ha convertido en un abuelo feliz y por supuesto, lo tercero ese aparatito mágico, la televisión. ¿MI epitafio? Nunca he pensado en eso, si por otra parte, no me interesan homenajes después de muerto, que se haga con la mayor austeridad y sencillez posible, disfruto lo que he hecho porque lo he visto y lo he vivido, después de muerto uno no ve ni siente nada y aumentaría el sufrimiento de mis seres mas queridos, y no quiero eso para ellos. Si fuera a resumir mi vida, si, sin lugar a dudas, “He sido un hombre apasionado por la Televisión, por la vida y por el amor, ese que en gran medida Eva hizo crecer dentro de mí”. Bueno por ahí andaría el epitafio, te dejo a ti esa responsabilidad.

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