
Dalgis Román Aguilera fue premiada en seis categorías en el Decimo séptimo Festival provincial de Las Tunas (en dos de ellas como coautora con Eddys Crespo). No lloró. Se paró con el donaire que no se aprende en escuela alguna y recibió más que el singular trofeo, el aplauso de sus compañeros.
Uno de los lauros es como conductora, los otros fueron merecidos en función de directora. Cinco años atrás la entrevisté y al preguntarle ¿No te gusta dirigir además?, me dijo: “Sí y lo he hecho. Pero no me confundo, soy locutora, dirigir es otra arista en mi necesidad de comunicarle cosas a la gente.”
Sobre ese difícil ejercicio profesional apuntó:
“- ¿Por qué la locución?
-Soy una comunicadora. Conducir programas de radio, era de niña, mi juego favorito. Podía pasarme horas presentando musicales, saludando a los amigos y compartiendo mis opiniones con los ¨oyentes¨. Luego aprendí a querer a Consuelito, a disfrutar sus diálogos cubanísimos con Cepero o Pinelli... sentía como hacían felices a la gente, la proximidad era tan auténtica que lograba una atmósfera de complicidad con los televidentes. Mi generación tuvo muy buenos referentes en los dos medios. Nunca tuve dudas de mi orientación vocacional, creo en el poder de la palabra. Trabajo sintiendo ese placer que nos reporta jugar.
- ¿Cómo llegas de niña a una emisora?
-Fue a través de un Círculo de interés de radio en el Palacio Provincial de Pioneros, aunque ya desde la escuela yo presentaba los actos, los matutinos. Luego fue sencillo, necesitaban una nueva voz para un programa infantil y me captaron. Fue a los 11 años.
- ¿Que programas prefieres "decir"?
-Los que me permitan aportar, no es una condicionante el tipo de programa. Puedo sentirme muy cómoda en un espacio cultural, pero también disfruto los informativos. Aunque en verdad, lo que me apasiona es la animación (lamentablemente se diseñan muy pocos espacios de este corte... pero eso ya es otro tema). El guión es un valioso instrumento, pero la comunicación va más allá de las palabras escritas para ser repetidas o del cuestionario preconcebido.
- ¿Qué importancia le concedes a la locución en un programa radiofónico o audiovisual?
-Es protagonista. El locutor salva o condena el programa, sin diferencia de medios.”
Tanto en este festival como en otros, incluidos algunos nacionales en los que sido jurado, he visto la conductora integral: una dicción perfecta, telegénica, sabe decir una información, que bromea, enamora a la cámara y hasta baila. Es como locutora/conductora/comunicadora una de las mejores en el país, porque a su versatilidad une la mesura a la hora de expresar sus sentimientos. Nunca he percibido en Dalgis un asomo de vulgaridad ni de chabacanería, sin dejar de ser raigalmente cubana. Marino Luzardo, estelar en la locución, hace un tiempo me contó de lo impresionado que se sintió con la profesional tunera al compartir la conducción del Festival Barbarito Diez: “Ella no es segunda de nadie”, me dijo.
Y aunque un lustro atrás al responder si le gustaba dirigir Dalgis me dijo que era locutora, en el reciente festival provincial tuvo varios premios en esa categoría, como máxima responsable de un espacio de crítica: Enfoca el Lente, con el tema “distribución del gas licuado en Las Tunas” y otro musical, costumbrista, Casi como Ayer: Ritmos cubanos, en la que conduce, hace chistes, baila, escribe el guión y dirige. Versátil hasta cuando asume el timón de un audiovisual.
Este último no es programa acabado, el recortador no estuvo bien. La primera en aceptarlo es Dalgis que me habló de que no pudo usar las luces necesarias. Pero ese espacio –uno de los más populares de TunasVisión- es mejor que algunas ofertas difundidas y promocionadas en la televisión nacional.
El lector que ha llegado hasta aquí preguntará ¿Por qué ese título?. Porque cuando Fidel pasó a otra dimensión, y realizó aquel recorrido hasta Santiago de Cuba, una de las personas que más me emocionó fue Dalgis, quizás porque contuvo sus lágrimas o porque tuvo que narrar desde el estudio, y allí pidió a todo su equipo que se pusiera de pie, como respeto a El caballo en su paso por Las Tunas. Esa emoción se sintió, ¡tanto que aún la tengo en mi memoria!.
Y en la pasada premiación, la comunicadora per se, con sonrisas y alegría recibió sus premios, pero cuando el joven Camilo Soto, recogió el lauro en infografía, el caudal de lágrimas afloró a los ojos de Dalgis, su madre, que no contuvo su emoción. No es para menos: ese joven que pronto entrará en la Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual, FAMCA, es un chama que sabe lo que quiere y lucha por conseguirlo. Hijo de gata… Entonces esas son las justificadas lágrimas de Dalgis.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.


