0
0
0
s2smodern

Se trata de Nelia Casado que se estrenó como trabajadora en el Centro, en el que estuvo 24 años. Entonces fue “descubierta” por muchos realizadores de televisión, se dediquen o no al humor.

En los años 90, lo más álgido del Período Especial, los talleres Caracol alcanzaron un poder de convocatoria y de diálogo que no se han repetido.

Recuerdo que uno de esos se dedicó al aniversario veinte del Centro de Investigaciones Sociales del ICRT. En ese contexto brilló una recién graduada del Instituto Superior de Arte, que llevó una ponencia sobre lo cómico en la televisión.

Se trata de Nelia Casado que se estrenó como trabajadora en el Centro, en el que estuvo 24 años. Entonces fue “descubierta” por muchos realizadores de televisión, se dediquen o no al humor.

Actualmente asesora, sin abandonar su gran pasión de husmear para llegar a conclusiones sobre los productos televisivos, participa con placer en los Comunicar TV,  que en su opinión es una plataforma donde “públicos especializados y no especializados compartan saberes y sugerencias”.

- ¿Qué estudiaste?

Licenciatura  en Teatrología en el Instituto Superior de Arte. Me gradué allí en 1988.

- ¿Cómo llegas al Centro de Investigaciones Sociales? ¿Cuánto tiempo estuviste ahí?

Llego al Centro porque  Fabio Fernández (su director en aquel momento) fue el oponente de mi tesis y le interesó la idea de ampliar el perfil de sus especialistas, que hasta entonces era de psicólogos, sociólogo­s o matemáticos, con alguien que pudiese hacer una investigación con un prisma de análisis artístico. Trabajé allí desde el 5 de Septiembre de 1988(acabadita de graduar) hasta el 12 de Diciembre de 2012. O sea 24 años.
 - ¿Por qué lo cómico?

Lo cómico POR TODO: desde segundo año de mi carrera comencé a investigar el tema, siempre vinculado a la TV y mi tesis fue justamente un análisis de la situación de la comicidad en la Televisión Cubana.
Todo lo estudiado, tanto teóricamente, como en el vínculo particular de nuestros públicos con el género, me acercaron cada vez más a él. Su repercusión social, el altísimo impacto en los públicos, su poderío para cuestionarse los problemas trascendentes de nuestra cotidianidad desde el entretenimiento y la risa, dejando además un saldo positivo y de crecimiento humano...en fin, que mientras más me adentraba en el tema, más me enamoraba de él.

- ¿Puedes recordar el trabajo que se hizo en ¿Jura decir la verdad?

El trabajo con Jura Decir la Verdad fue una maravilla en todos los sentidos posibles. En primer lugar fue una labor modélica en cuanto a lo que se puede lograr desde la investigación social con los programas televisivos: se incrementaron los índices de Teleaudiencia y Gusto del programa de manera significativa y se logró una dinámica de trabajo totalmente creativa, grata y profesional entre la investigadora-asesor­a, el director, los escritores y los actores. Esta ha sido mi más reconfortante experiencia profesional en el área d la investigación social asociada a la realización de programas televisivos.

- ¿Desde cuándo eres asesora?

Mi primer trabajo como asesora fue justamente en Jura.... (Año 2001).  Allí estuve los 8 años que permanecimos al aire. Después he sido asesora de La Neurona Intranquila y de La Liga Juvenil de la Neurona, programas en los cuales continúo trabajando. Adicionalmente he brindado servicios de asesorías, durante periodos de tiempo más cortos en espacios como Punto G, Más Mujeres, Los amigos de Pepito y Vivir del Cuento.
Ya fungiendo como asesora, realicé, desd­e la investigación social, los estudios de los programas pilotos de cada uno de los espacios de comicidad que se iniciaron en esos años: Jura..., Punto G, A otro con ese cuento, Los amigos de Pepito, Vivir del Cuento…


- ¿Cuál es la función de una asesora?

Considero que un asesor(a) debe acompañar todo el proceso creativo de la realización del programa, desde la fase de proyecto, hasta el vínculo con sus destinatarios. Debe ser parte activa del equipo de dirección y realizar tanto una labor de analista y creador en cada una de sus fases, como de mediador entre la institución y el colectivo. Finalmente­ debe estar al tanto de la repercusión del mismo en sus públicos, con vistas a atender o modificar, junto al director y al equipo, las insatisfacciones o deficiencias que puedan aparecer. Para ello es muy importante que tenga conocimientos dramatúrgicos, del lenguaje técnico del medio y de los códigos propios del género con que trabaja. De esta forma se puede garantizar un vínculo efectivo y respetuoso tanto con el equipo d creación como con la institución.

- Lo que no te haya preguntado y desees decir…

-Bueno...Mi eterna vocación y amor por la investigación social en el área de los programas televisivos me hacen mantenerme siempre atenta a su devenir en nuestro país y siento que tengo el compromiso de pedir mucho mayor respaldo hacia esta área de trabajo, la cual, como tantas veces se ha repetido, puede constituirse en "los cinco sentidos" de la Institución. Sin embargo hace algunos años que no cuenta con el cuidado necesario, lo cual atenta contra la cantidad y calidad de sus resultados.
Por otra parte y desde la perspectiva de mi labor como asesora, considero que igualmente hay que prestar mayor atención profesional, material­ y humana a los programas que alcancen mayores niveles de satisfacción entre sus destinatarios y mejores resultados artísticos. El tratamiento igualitario desmotiva a los creadores y afecta la calidad y estabilidad de nuestros mejores programas.
Por lo demás soy optimista y colaboradora por vocación, por lo que continuaré ofreciendo mi experiencia y mis valores humanos, en cada trabajo que desempeñe.
Ahhhh y finalmente una invitación: a partir de la primera semana de Julio se reinicia el espacio Comunicar TV. Esa puede ser otra plataforma (tampoco muy atendida hasta hoy) en que los públicos especializados y no especializados compartan saberes y sugerencias para contribuir al perfeccionamiento de nuestros programas televisivos.

 

Escribir un comentario

Comparta sus comentarios con los internautas


Código de seguridad
Refescar

Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.