0
0
0
s2smodern

Un año atrás en ocasión del aniversario de La séptima puerta, su guionista y conductor, Rolando Perez Betancourt, respondió algunas preguntas. Sus respuestas se mantienen:

-Los principios   de La séptima puerta se mantienen inalterables. Exhibir películas de calidad de todas partes del mundo y que mantengan al espectador informado y presto al análisis.

-Hoy día la televisión juega un papel primordial en la formación del gusto, en “la alfabetización del gusto”,  como me  gusta llamar  a esa ardua empresa,  una alfabetización   que existe, y no se trata de decir mira esto y aquello,  sino de entregar  las herramientas indispensables para el discernimiento propio que permita salir del marasmo de la publicidad y la propaganda, y ello, por supuesto,    sin atentar  contra la libertad de que cada quien vea lo que quiera.

-A veces con algún que   otro tira y encoge, pero (se han puesto ¡todas! Las películas propuestas), que para eso está el programa, para hablar y analizar de  todo lo que se presta a confusión, dudas o miradas extraviadas en relación con  algún tema, que hay buenas películas que piden a gritos el análisis y la polémica. No para decirlo todo, sino para provocar al espectador y así  participe en el debate.

Pero quizás muchos televidentes, de esos a los que se dirige Rolando cada noche de viernes por Cubavisión (casi siempre muy tarde) desconoce el camino recorrido por este analista del séptimo arte (y de la sociedad) que propone piezas para pensar y disfrutar:

  • Háblame de tu primer vínculo con la televisión

A inicios de los ochenta con el profesor Mario Rodríguez Alemán. Había sido mi profesor  en la Universidad de La Habana en los años sesenta y yo era de los pocos críticos que “cortaba el bacalao” con él. Me llamó una noche  para que integrara el panel de Cine Vivo nada más y nada menos que con un  Hitchcock, Psicosis.        .  Después fui fichado rápidamente para  la televisión. Noche de cine, los lunes, fue mi primer  programa y Gigante mi primera película. Luego me quedé haciendo Cine Vivo tras la muerte de Mario (a mediado de los ochenta) y durante un tiempo La Tanda del domingo.

  • Ese fue tu vínculo profesional pero como un televidente “de a pie” cuando fue y qué te gustaba (si te gustaba algo)

La primera vez que vi un televisor fue en los años cincuenta en una tienda. Yo  pegando los ojos al cristal de la vidriera sin poder explicarme qué era aquello. Recuerdo ese momento con una claridad absoluta. Luego lo haría muchas veces. En esos años cincuenta viví dos años en casa de unas tías que tenían televisor y me di banquete con Gaby, Fofó y Mileki y unas brujas que venían con ellos formando parte de un grupo español. Recuerdo sus nombres: Escandulfa y Sascandil. Veía la pelota, películas del oeste que ponían a la siete de la noche y después de comida me sentaba con mis tías a ver lo que pusieran, El Cabaret Regalías, Jueves de Partagás, el Teatro y, por supuesto,  las bailarinas de la televisión

  • Y con el cine ¿Cuándo comenzó el romance?

Muy de niño. Amor a primera vista y para siempre. Todavía me duele ver películas en mi casa. El cine es insustituible. Un delirio colectivo que se sufre cuando se pierde, pero que debe tener condiciones para ser disfrutado a plenitud. Tengo un libro de Crónicas donde recojo mis angustias para reunir  la peseta que me permitiría acceder al Majestic, allá  en los años cincuenta. Una verdadera agonía cundo veía que el reloj se aproximaba a la una de la tarde, hora en que comenzaba la matiné, y no me alcanzaba el dinero. Una vez adentro no quería salir y varias veces mi madre tuvo que ir a buscarme porque si  me dejaban, repetía  

  • ¿Recuerdas tu primer programa La séptima puerta?

Primero hubo un casting donde me presenté con una película india ¡muy buena! de título ahora no recordable, estuvo entre las primeras en salir al aire, pero la primera no la recuerdo. Ya sabes, mientras más viejo, menos memoria.

  • Nómbrame algunos de los filmes imprescindibles que has incluido…

Muchos en 16 años. Lo mejor de Bergman  aún sin exhibir en tv, El último tango en París, sin cortes, y asì lo mejor del cine asiático actual, italiano, norteamericano…La gran belleza, de Paolo Sorrentino, un verdazo heredero de Fellini… Habría que recordar que el perfil del programa incluye  exhibir lo mejor y más variado que se realiza en el mundo.

  • Cada viernes te diriges al televidente como “Ustedes, seguidores de La séptima puerta”… ¿Tienes idea de qué público te sigue más?

Creo que se ha ido creando un espectador de La séptima  puerta, culto y preparado para recibir y analizar  lo que se le presente, un espectador al que no hay que repetirle ciertas aclaraciones indispensables en cuanto al cine que verá en el programa. Es como una reverencia a ese espectador y una invitación a que se sumen otros. Pero la frase no la digo todos los viernes, aburriría

  • ¿Te atreverías a escoger cinco filmes como tus preferidos?

Tengo uno solo que he  visto muchas veces y por diferentes  motivos no me canso de ver después de haberlo visto de estreno en París, en 1973, El último tango en París. He escrito bastante sobre él. Otras películas preferidas se derrumban  con el paso del tiempo y le dan paso a otras, también, posiblemente  condenadas al derrumbe. Vaya, que escoger, es siempre una trampa.

  • Llevas muchos años siendo un buen cronista  del periódico Granma ¿Qué sentiste cuando “chocaste con el vidrio”  y te convertiste en un comentarista popular?

He dicho que la tv no es mi medio, mi medio es la prensa escrita donde debuté a los 16 años trabajando en la imprenta del periódico Hoy. En Granma  llevo más de 40 años escribiendo La crónica de un espectador, posiblemente la crítica de cine más perdurable de nuestra prensa en toda su historia  Eso no niega el poder de la televisión. Siempre pensé: si me conocen por la tv,  luego me leen más lectores. Pero en verdad el  lenguaje televisivo, aunque incluye una apreciación critica del filme que será exhibido, no te permite calar a profundidad porque debes tener en cuenta la variedad de espectadores que tienes delante  y, además, el tiempo

  • ¿Qué responsabilidades le atribuyes a un alguien que lleva un programa como el tuyo?

La mayor. Al público hay que respetarlo de principio  a fin y para ello hay que preparase a profundidad. No es cuestión de coser y cantar, decir cuatro boberías, decir que a Robert Reford, le gustaba comer cake de niño, o algo parecido, no señor, hay que entrarle con la manga al codo a cada película y analizarla  desde sus distintas vertientes

  • ¿Cómo podría ser mejor?

Todo programa siempre puede ser mejor, creo que con la llegada de Rafael Haya a la dirección ha mejorado mucho en cuanto a visualidad. Es un gran trabajador  y le dedica todo el tiempo necesario. También cuento con la excelente  asesora que es Mayra Lilia Rodríguez, siempre dando la pelea porque no falte lo mejor en el programa. Y está el viejo problema  del horario, del que ya me canso de hablar y que ya a esta altura del juego se irá conmigo sin que se solucione. Si el programa sale próximo a las 11 de la noche, ¿cuántos son los que se lo pierden? Y es una lástima, porque en la necesaria tarea de formar audiencias La séptima puerta, de salir más temprano, pudiera hacer mucho más.

  • ¿Puedes anunciar algunos filmes de la televisión veraniega?

El precio de la fama, se abre con esa, con Natalie Portman en el papel de una diva del pop, El mundo de Kanako, japonesa muy buena, Silvio y los otros, el último filme de Paolo Sorrentino sobre Berlusconi, Dogman, italiana, te hablé de ella, Testigo, un thriller francés sobre espionaje, muy bueno... La partida, inglesa muy buena sobre una joven y su madre que se enamoran de un muchacho...

  • La séptima puerta le roba tiempo a tus novelas ¿cómo está tu quehacer literario?

 Demasiado tiempo, realmente. Tengo que ajustar el tiempo, porque  también sigo  trabajando en Granma y no se puede hacer literatura seria presionado por el reloj, las entregas, las comparencias ante las cámaras. A mis años ha llegado el momento de escoger y pienso que no tardaré en hacerlo

 

Escribir un comentario

Comparta sus comentarios con los internautas


Código de seguridad
Refescar

Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.