0
0
0
s2smodern

Recientemente “descubrí” para beneficio de mi curiosidad cultural, un espacio creado y dedicado al cine cubano: De cierta manera, que se trasmitía en el Canal Educativo 2

, y ahora se reubica en el hermano Canal Educativo, este acontecimiento me regocijó y exacerbó mi interés por saber algo más en torno al mentado programa y su conductor.

Durante años —muchos— fue un anhelo insatisfecho, tanto para mí como seguramente para otros tele espectadores cinéfilos, ver y conocer de cerca el cine cubano, del actual y del que ya constituye parte de nuestro acervo histórico. Desde la década de los sesenta, la información y el comentario crítico a través de la televisión y la radio en torno al cine de todo tipo y procedencia —menos, o muy poco, del cubano— ha sido una de las labores de divulgación cultural llevada a cabo de forma más inteligente, eficaz y perseverante, amén de ser bien recibida por el gran público. Por eso, era evidente la necesidad de que existiera un espacio, con frecuencia semanal ―al igual que en los otros casos― especializado en nuestro cine y en la cinematografía extranjera que aborda el tema de Cuba.

Como una simple “tele-espectadora” opino que De cierta manera constituye un importante avance en la profundización acerca del cine nuestro, de su mejor conocimiento y reconocimiento social. También lo es en el acercamiento a una fuente de notable valor (inclusive para la historiografía cubana), para que el público general — viejo o joven— no pierda su memoria histórica; inclusive para que el imaginario de distintas etapas y generaciones de nuestra cultura no desaparezca y también pueda ser estimado por las más nuevas.

Una clave fundamental para comprender con acierto la trascendencia del mentado proyecto cultural es su conductor Luciano Castillo (Camagüey, 1955). Crítico, investigador e historiador cinematográfico. Lleva más de quince años al frente de la Mediateca «André Bazin» de la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños; es miembro del Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica. Ha obtenido el Máster en Cultura Latinoamericana, y periódicamente colabora en revistas especializadas de Cuba, Argentina, Brasil, México, Colombia, Venezuela entre otros países. Por sus trabajos sobre cine, ha alcanzado numerosos premios y reconocimientos en concursos; además, en diversos certámenes nacionales e internacionales de cine y vídeo su participación se destaca como ponente o miembro del jurado. A él me dirigí solicitándole una entrevista breve, que aceptó con gentileza, a pesar de las numerosas tareas que ocupan su tiempo.

¿Cuándo salió al aire el programa De cierta manera? ¿Cómo surgió la idea original? ¿Cuáles son sus antecedentes?

En el próximo mes de agosto, exactamente el domingo 7, estaremos cumpliendo las primeras ciento cincuenta semanas de la salida al aire de este programa. El primero por televisión se transmitió el 12 de julio de 2008. Aunque desde el año 2004 ya se divulgaba ―con idéntico nombre― a través del éter por Habana Radio, emisora de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Debo añadir, con plena satisfacción, que De cierta manera fue seleccionado como el mejor programa cinematográfico en el más reciente Festival Nacional de Televisión (2010). Estoy más que complacido y orgulloso por haber logrado nuclear en torno a este proyecto a dos personas que han devenido fundamentales en el nivel cualitativo alcanzado, al extremo de llegar a constituir el programa sobre cine cubano que yo mismo habría deseado ver alguna vez en nuestra televisión: el realizador y editor Mitchell Lobaina y la imprescindible asistente de dirección Tania Castro. Son dos jóvenes realmente insustituibles sin cuya consagración De cierta manera no podría salir al aire y mantenerse a lo largo de varios años.

Me correspondió crear la idea original y presentar la “Propuesta de programa especializado en cine cubano”. Su título se refiere a un filme cubano bien conocido que marcó un antes y un después en el repertorio fílmico vernáculo.

Con anterioridad al actual, otro programa que también titulé De cierta manera, fue transmitido por el Canal Educativo 1 en la programación de verano del 2005. Obtuvo tal resonancia en la crítica y el público que ganó el premio al mejor programa de cine en el II Festival Nacional de Televisión de ese mismo año. Diez años atrás, fundé y realicé como guionista y conductor el programa semanal de Televisión Camagüey, Claqueta (1991-1995), único de su tipo entonces en un canal regional de Cuba. Fui conductor del programa Cinema Europa (1997-1998) que transmitía la televisión cubana con una periodicidad quincenal. Estos antecedentes, constituyeron un entrenamiento muy útil para mi desempeño en el proyecto actual.

Le recuerdo también que existió, en algún momento anterior, una tentativa en sentido similar por parte del desaparecido historiador Raúl Rodríguez con Ojeada al cine cubano, de paso efímero por nuestra televisión.

¿Cómo definiría los objetivos y fines del programa, y de sus secciones? ¿Interactúa con el espectador de tv?

Uno de mis súper objetivos dentro de la propuesta original fue, ante todo, la creación de un espacio semanal fijo ―por entonces inexistente― consagrado por completo al cine cubano de todos los tiempos, y a todo el cine cubano, incluyendo en esta categoría: lo bueno, lo regular y lo malo. Esto último se me ha criticado, pero yo lo estimo justo; debido a la diversidad de gustos e intereses que siempre existe entre los televidentes. Es decir, me propuse dar a conocer la diversidad estilística y genérica del cine cubano, desde la llegada del Cinematógrafo Lumière a la Isla el 15 enero de 1897, hasta nuestros días. Aspiro a que se lleve a cabo un acercamiento didáctico-informativo al cine cubano, especialmente dirigido a las nuevas generaciones. En sí mismo, este espacio se oferta como una alternativa para todos los cinéfilos. Al inicio, la duración semanal prevista se limitaba a 27 minutos.

Las secciones mediante las cuales se estructuraba con mucha claridad este programa en la Propuesta antes citada, pretendían como conjunto promover el cine cubano. Cada una ellas poseía, y posee, su propio perfil, lo que permite brindar a los televidentes un amplio espectro informativo. En la Propuesta presentada se planteaban las siguientes secciones:

    -   EFEMÉRIDES: Reflejar las fechas significativas en la historia del cine cubano que se conmemoren en la semana de transmisión del programa.
   
   -   PRIMER PLANO: Semblanza biofilmográfica de intérpretes relevantes a lo largo de la historia del cine cubano ilustrada con fotografías, fragmentos de sus películas, etc.
   
   -   DOLLY BACK: Acercamiento biofilmográfico a la trayectoria de un realizador o técnico prominente en el devenir de nuestra cinematografía (fotógrafos, sonidistas, editores...)  

  -   CATÁLOGO:Abordar un título significativo en la filmografía nacional con la más completa y disímil información posible. 

   -   CONTRACAMPO: Reportajes y entrevistas a realizadores sobre películas en fase de filmación o postproducción.  

   -   BANDA SONORA: Semblanza de un compositor que haya trabajado para el cine cubano e inclusión de una secuencia ilustrativa de su labor o de un vídeo clip en caso de una canción.    *

   -   PANORÁMICA: Aborda temas generales reflejados por la cinematografía nacional; por ejemplo: la mujer, la historia, literatura, artes plásticas, música... y de textos relacionados con nuestro cine.
   
    -  ¡LUCES... CÁMARA... ACCIÓN!: Noticiero sobre la actualidad del cine cubano (lo que se filma, estrenos, proyectos, eventos...)   

   -   FLASHBACK: Desde un punto de vista didáctico ofrecer información sobre la historia y evolución del cine cubano desde sus comienzos y antecedentes hasta nuestros días.  

   -   BUZÓN DEL CINÉFILO: Sección destinada a la correspondencia con preguntas relativas a la historia del cine cubano formuladas por los televidentes, además de recibir sugerencias de nombres de personalidades y temas sobre nuestro cine a abordar en las distintas secciones del espacio.

Se puede apreciar en esta última sección nuestro interés por interactuar con el público televidente, cuyos mensajes recibimos y tenemos en cuenta para la elaboración del guión semanal. Aunque no los respondemos uno a uno. Además, se deja abierta la puerta para que en el transcurso de la existencia del programa puedan crearse otras secciones específicas, de acuerdo con las nuevas necesidades que aparezcan.

¿Cuáles son las expectativas que Ud. tiene sobre el desarrollo de la cultura fílmica cubana? ¿Hay respaldo promocional para ello?

Ante todo reitero que, a diferencia de otros países ―no solo latinoamericanos― desde siempre el cine cubano ha contado con el favor y el interés del público nacional. Es tal entusiasmo el que suscitan las películas cubanas que incluso a veces se forman colas para títulos que en modo alguno lo ameritan.

Pienso que la labor promocional y didáctica desarrollada por un programa tan excelente y efectivo como lo fuera 24 x segundo, con ese animador por antonomasia que es el cineasta Enrique Colina, se perdió con la desaparición de este espacio (tan itinerante en horarios y canales en su prolongada historia). Si a esto añadimos la casi nula existencia de cine clubes de apreciación cinematográfica en la capital del país (hay más movimiento en este sentido en las provincias de Las Tunas y Camagüey), esto incide en que la promoción, estudio y debate del cine cubano todavía sean insuficientes.

En cuanto a las expectativas que tengo sobre el presente y futuro de nuestro cine soy bastante optimista; fundamentalmente por la diversidad estilística y temática y el advenimiento de nuevas generaciones de cineastas. Solo hago un llamado de atención: pocos de ellos consagran tiempo a la asistencia a esa auténtica escuela de cine que constituyen las funciones de la Cinemateca de Cuba, se pueden contar con los dedos de una mano… y sobran varios de estos. Por tal causa, luego uno ve obras audiovisuales supuestamente innovadoras, o con defectos capitales, por la ignorancia en torno al conocimiento de la historia y evolución del cine que muchos reducen al tiempo transcurrido entre la irrupción de Quentin Tarantino y la actualidad.

¿Cuál es su formación intelectual como crítico de cine? ¿Cómo se proyecta en sus relaciones con el cine cubano, con autores (creadores), otros críticos, historiadores, instituciones culturales?

Mi formación como crítico es totalmente autodidacta. Nunca asistí a un curso o clase de cine como no fuera no perderme ninguna función de la Cinemateca de Cuba en Camagüey (e incluso en viajar los fines de semana a ver las películas programadas en la sede de La Habana). Todo lo he aprendido en la sala oscura y en la lectura de cuanta bibliografía sobre el tema he logrado reunir. Coleccioné recortes y críticas sobre cine durante diez años antes de animarme a escribir la primera, y lo hice a instancias de un desaparecido productor y director en Radio Cadena Agramonte: René del Risco, luego me animó a que las publicara nada menos que el hoy importante guionista Senel Paz, quien entonces realizaba el servicio social como periodista en el diario camagüeyano Adelante.

Posteriormente, al trasladarme para La Habana, hace ya más de quince años, he intervenido como invitado en varios programas sobre cine como: Toma uno, Arte 7, Lente XL y Espectador crítico.

Asumiéndome como promotor y fundador de cine-clubes en Camagüey, he impartido conferencias, talleres y cursos de cine en universidades y otros centros docentes e instituciones culturales de Cuba, Colombia, Venezuela, Guatemala, Argentina, España, Francia, Canadá y Estados Unidos. Participé en los Encuentros Nacionales de Críticos de Cine, efectuados en Pereira, Colombia, en 1994, 1995 y 2002 y en festivales internacionales de Cartagena, Bogotá, Mar del Plata, Guadalajara, Lima, Guatemala, San Sebastián, Valladolid y Buenos Aires. También, tuve a mi cargo las funciones de editor del catálogo y director del Diario del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (1998-2003). Junto a Alberto Ramos, ejercí como corresponsal en Cuba de la importante publicación International Film Guide (2004-2006).

Mi experiencia profesional en publicaciones se extiende a la elaboración de textos que fueron incluidos en las compilaciones: Cuba: Cinéma et Révolution, Le Cinéma Cubain: indentité et regards de l’interieur (Francia, 2006), Hacer cine. Producción Audiovisual en América Latina (Buenos Aires, 2009) y The Film Edge: Contemporary Filmmaking in Latin America (Buenos Aires, 2010) e Hispanismo y cine (Editorial Iberoamericana-Vervuert, Madrid-Frankfurt, 2007). A lo que he podido asociar otras actividades: redactor de los textos y coordinador de los extras de la colección de DVD «Cinemateca de Cuba», editada por Impulso Récords (España). Desde 1999 hasta 2007 ejercí la jefatura de redacción de la revista Cine Cubano.

Como estudioso de la obra de Luis Buñuel soy coautor del volumen Conversaciones con Jean-Claude Carrière (Ayuntamiento de Zaragoza, 2004). Rita a tres voces (1989), fue co escrito con Víctor Gispert y Alejandro Meléndez.; Ramón Peón: el hombre de los glóbulos negros (UNAM, 1998 / Ed. Ciencias Sociales, 2003), escrito junto a Arturo Agramonte, historiador del cine cubano, con quien colaboré, además, en el Diccionario de realizadores del cine latinoamericano (Buenos Aires, 1997). El cine es cortar (2010), lo hice junto al célebre editor Nelson Rodríguez. De mi autoría individual son los libros La verdad veinticuatro veces x segundo (1993); Concierto en imágenes (1994); Con la locura de los sentidos (Buenos Aires, 1994); Carpentier en el reino de la imagen (Universidad Veracruzana, 2000 / Editorial UNIÓN, 2006), A contraluz (Editorial Oriente, 2005), objeto de una segunda edición con el título El cine cubano a contraluz (2007).

¿Cuál es la influencia del cine cubano que Ud. aprecia en nuestra realidad, en sus transformaciones o cambios? ¿Volverá a existir alguna vez de nuevo el Noticiero del ICAIC? ¿Por qué no hay más filmes musicales, en combinación o no con la danza?

No creo que el cine cubano (ni ningún otro) pueda ejercer influencia alguna sobre la realidad; todo lo contrario: debe reflejarla de algún modo e interactuar con ella y sus constantes cambios. Lo principal es registrarla en algún soporte, sea celuloide o alguno digital en estos tiempos como testimonio para el futuro.

No pienso que puedan volver a reanudarse aquellas memorables ediciones semanales del Noticiero ICAIC Latinoamericano. Entonces cumplió una función informativa incalculable y, al mismo tiempo, devino la memoria fílmica de la Revolución. El tiro de gracia recibido con el período especial significó echar por tierra tantos años de trabajo. Son incontables los investigadores que acuden una y otra vez a esta valiosa fuente en imágenes; pero transcurren otros tiempos y la inmediatez de la noticia en la televisión creo que impide toda tentativa de recuperación. Ojalá alguien se animara a hacerlo, pues sería muy bien venido por los espectadores en nuestra escuálida cartelera, limitada a las exhibiciones en formato DVD (salvo contadas excepciones) debido a imperativos económicos.

Comments are now closed for this entry

Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.