Entre tu y yo
- Detalles
- Escrito por Liz Martínez Vivero/Especial para CubaSí
- Visto: 1697
La telenovela cubana, en los últimos tiempos, se ha convertido en un tópico bastante repetido. En cualquier esquina la gente comenta sobre lo que le falta, lo que de bueno tiene. A propósito de En tiempos de amar, CubaSí conversó con Julio César Ramírez Ojito, director de actores en la propuesta actual.

¿Qué te parece la acogida a la telenovela?
«Creo que ha sido muy buena, sobre todo en los últimos 30 capítulos. La gente empezó a ver la novela con la preocupación natural, de un espacio de telenovela cubana fuera del aire por muchos meses. Ese fue un error grave en la programación de la Televisión cubana. La telenovela en Cuba es un patrimonio y no puede salir del aire ese espacio, aunque tengan que reprisar algún título. El público fue entrando y finalmente está muy atento a cada capítulo. Con esta telenovela el televidente vuelve a entrar en el género, pues muchas veces se ponen obras con otras características en ese espacio».
En sentido general, ¿qué crees que le falta a la novela cubana, como espacio televisivo?
«Riesgo. Hay mucho temor a entrar en temas que verdaderamente laten en el espectador. Están saliendo muy buenos guionistas y tenemos excelentes actores. El otro problema puede ser los problemas de producción; hay que entender que una telenovela es costosa, necesita recursos y muchas veces no están disponibles. Es muy importante salvar y alcanzar un impacto. Un buen guion con buenos temas puede ser de gran beneficio en términos culturales, sociales, recreativos».
La gente necesita las telenovelas…
«Es imprescindible para la vida de cualquier televisora. En el dramatizado, y particularmente en la telenovela, se llega al espectador de manera directa, el resultado impacta siempre en la emoción del televidente y también en el debate con su realidad, aun cuando sea una obra de época. Creo que puede ser un instrumento muy útil para la cultura y, sobre todo, creo que el televidente cubano cree en ella, porque es un problema cultural. Muchos nacimos escuchando las novelas radiales, después nos quedábamos ante el televisor con las aventuras de las 7:30 y también en la novela. Recordemos Horizontes, un espacio de novelas que fue determinante. En fin, el espectador necesita la telenovela; no es que sea un simple divertimento, el espectador cubano necesita ver sus temas en ese pequeño espacio de la noche».
Proyectos inmediatos de Julio César…
«Debo empezar en febrero la película El Mayor, con Rigoberto López. Después tengo mucho teatro, pues participo en el Festival Internacional de Teatro de Alentejo, en Portugal, con la obra La pasión King Lear. Después voy a dirigir en mayo, allí en Portugal, una obra de teatro con el Grupo Lendias D’Encantar. Estoy trabajando en una serie para la Televisión portuguesa que debe rodarse en noviembre y diciembre, parte en Cuba y parte en Portugal. Por supuesto, debo seguir trabajando en el Teatro Raquel Revuelta con mi grupo Teatro D’Dos, que es el centro de mi vida. Es eso. Bueno, creo que es bastante».
- Detalles
- Escrito por Tomás Baró Terán
- Visto: 1561
Acercamiento al connotado periodista, director, profesor, editor y productor
Sin lugar a dudas, la inauguración oficial de la televisión en Cuba, el 24 de octubre de 1950, estuvo presente dentro de los relevantes hechos que despertaron grandes esperanzas y expectativas en la vida cultural de nuestro país.
Una vez consolidado el triunfo revolucionario, el 1 de enero de 1959, se introdujeron, gradualmente, cambios en aras de implementar una nueva formación política, cultural, informativa de la población.
Recordemos que desde 1959 hasta 1962, la radio y la televisión transitan de la propiedad privada a la estatal, proceso condicionado por todas las transformaciones sociales de la Revolución.
En este noble empeño se destacaron relevantes técnicos, ingenieros, especialistas y realizadores de este medio masivo de comunicación. Por esta razón es necesario señalizar a Freddy Moros Bermúdez, profesor, periodista, director y productor de televisión.
Moros nació el 15 de enero de 1943 en el populoso barrio de Marianao, donde inició sus estudios primarios y de secundaria básica en la escuela anexa normal No.2 y posteriormente continúo en el reconocido preuniversitario de La Habana.
- Detalles
- Escrito por Paquita Armas Fonseca
- Visto: 3314
Novecento, de 1976 dirigida por Bernardo Bertolucci, con Robert De Niro, Gérard Depardieu, Dominique Sanda… como parte del elenco, me tuvo sentada en mi cama hasta cerca (o después) de la una de la mañana en el primer lunes de abril. En el segundo veré la segunda parte, porque en total ese filme tiene unas cinco horas, (245 minutos) pero el esfuerzo (gripe de por medio) valió la pena.
Si hablo de lunes, de cine, en mi caso que persigo la TV, el lector ya sabe que escribo (de nuevo) sobre Historia del cine, pero esta vez a cuatro manos con su guionista y conductor Carlos Galiano, que a todo trapo está celebrando el cumpleaños 45 de ese espacio singular. Le hice varias preguntas, y él (como Dios manda) las unió según quiso y aquí esta lo que desee saber y las respuestas:
-¿Cómo es tu viaje de Manzanillo al Centro de Información del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC)? ¿Por que vas a dar a ese lugar en 1974 si eres graduado de Licenciatura en Lengua y Literaturas Inglesa y Norteamericana en la Universidad de La Habana?
- Permíteme responderte las dos primeras preguntas juntas. Mi “viaje” de Manzanillo al Centro de Información del ICAIC, se produce por vía de la Universidad de La Habana, donde matriculé en 1969 la Licenciatura en Lengua y Literaturas Inglesa y Norteamericana, entonces una de las carreras que se estudiaban en la Escuela de Letras.
Lo de la pertenencia a la Escuela de Letras es importante, porque las licenciaturas en todos los idiomas extranjeros que allí se estudiaban –inglés, francés, alemán y ruso, aparte de las lenguas clásicas, latín y griego- estaban dirigidas en esa época tanto a la formación lingüística como humanística, que era la que realmente a mí me interesaba. Esta situación cambió cuando la Escuela de Letras se quedó solo con la Licenciatura en Lengua y Litaraturas Hispánicas, y todas las demás fueron reunidas en la Escuela de Lenguas Modernas, cuyo principal objetivo pasó a ser la formación de profesores de idioma y traductores, que no era lo que a mí me interesaba. El tránsito me sorprendió a mitad de carrera, pero mi curso concluyó con el plan de estudios anterior. Por eso me considero un graduado de la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana.
- Detalles
- Escrito por Paquita Armas Fonseca
- Visto: 1833
En más de una oportunidad he dicho que he tenido dos JEFES en mi vida: Jorge Oliver Medina y Lizzete Vila. Ambos me sacaron el kilo, trabajé con y para ellos sin cansarme, pero muy feliz. En el caso del primero es la persona que me daba órdenes haciendo chistes, que yo siempre tomé en serio. Confió tanto en mí que por lo menos una vez, asumió como suya una mala decisión que tomé. Me preparó para ser la directora de mi querida y añorada revista El caimán Barbudo y con él aprendí que dirigir además de disciplina necesita lograr la complicidad. En el hombro de Oli lloré la muerte de mi padre el 17 de diciembre de 1983, con él he bebido no se que cantidad de cerveza, y también monté en su carro estando él total ente “curda”. En cierta oportunidad llegamos a mi casa, mi madre le hizo un café amargo, se dio una ducha y al otro día me contó: “cuando empecé a “ver” y me fijé en la foto de Fidel, dije estos son de los míos”.
Todo esto es cierto pero no valdría una entrevista si Jorge Oliver no fuera un intelectual orgánico, según la definición de Gramsci: culto, capaz, brillante, muy creativo y comprometido con su tiempo. Me enorgullece decir que este artista es mi amigo y escribir de él sobre sus juveniles 70 años que cumple este 15 de diciembre.
Premio Nacional de Televisión 2019
Odalys Fuentes de Arma
Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.
La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.
Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*. Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.
La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.
Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.
Miriam Mier Vidal
Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Luis Rielo Morejón
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Frank González Díaz
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Mario Balmaseda Maurisco
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Félix Pérez Ortiz
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.





