El 16 de abril de 1986 el telecentro holguinero comienza a identificarse como Tele Cristal. Hoy cuenta con un equipo de trabajo profesional y eficiente.
Periodistas jóvenes como Abdiel Bedrmudez, Yordanis Rodríguez Laurencio y Juan Gabriel Gordín han puesto en alto el nombre de Tele Cristal y son ejemplo para los que hoy se integran al medio.
Génesis de la TV en Holguín
Holguín, una provincia con un potencial económico y cultural apreciable: níquel, agricultura, azúcar, teatro lírico… tenía motivos importantes para poseer un estudio de televisión, a través del cual se fueran proyectando estas bondades para bien del conocimiento público.
El local que ocupa el canal actualmente era entonces una terminal de ómnibus. Al llegar la ofensiva revolucionaria se interviene y es cerrado, la parte del fondo fue destinada para Acopio. En torno a ese propio edificio surge la idea de construir (léase adaptar) el espacio para el canal.
El cinco de diciembre se inaugura la obra civil como homenaje a los constructores que participaron en su ejecución. Se hizo un espectáculo artístico cultural donde participaron Rosita Fornés, el teatro lírico y la orquesta Avilés, entre otros. Mas a partir de ahí, y por dos años, no hubo televisión desde Holguín. Esa primera inauguración había implicado solo la adaptación de la obra civil. Faltaban las condiciones técnicas.
Mientras tanto, los egresados de la Escuela de Capacitación apoyaban la Emisora Radio Angulo, que por esos tiempos tuvo una programación variada de muy buena calidad. Radionovelas, revistas culturales, programación informativa y demás, daban la idea de que en Holguín se estaba formando un personal adecuado para la futura televisión local.
El verdadero alumbramiento
En 1978, y después de haberse creado las condiciones técnicas con equipamiento soviético para las transmisiones en blanco y negro, es que se inaugura realmente lo que nació como el Estudio 2 del canal Tele Rebelde fundado poco antes en Santiago de Cuba.
Fue un momento reconfortante y catalizador en la cultura holguinera. El lírico comenzó a proyectarse desde la TV. Contribuyó a la promoción de grupos musicales. Se cumplió el sueño del pueblo que estaba ansioso por ver sus propias realizaciones en las pantallas desde una óptica más local, porque era como si todo quedara en casa.
Bajo la dirección general de Mario Parra Alonso, y a pesar de su condición de estudio dependiente de Santiago de Cuba, se lograron espacios de trascendencia no solo para nuestro territorio y para la vieja provincia de Oriente, sino para el país, quien tuvo sus influencias en nosotros. Hasta aquí llegaron artistas de alcance nacional, e incluso extranjeros.
Francisco Rosabal, el padre del video clip en Cuba, realizó el primer programa que promocionaba este tipo de trabajo. Videolux llevó por nombre el espacio. La programación era variada. Contó con secciones informativas, culturales y campesinas: La revista Holguín de 5 a 6, Arte y Folclor del Teatro Lírico, Libros, dedicado a incitar el interés por la lectura, Recreo de corte infantil, Rumores de la Campiña….
Desde los inicios, la televisión holguinera contó con una Redacción deportiva muy representativa del espíritu de los moradores de esta provincia. Fundada por Germán Pupo Ochoa, se destaca por la solidez de la labor acometida desde que vio la luz, y por ello ha trascendido hasta nuestros días. Germán además, instituyó la programación de deportes que se transmitía.
El talento de los que laboraban para el estudio era evidente. Casi todas las propuestas que se llevaban al Jefe de programación nacional en La Habana eran aprobadas para su transmisión. Todavía hoy se reconoce la importancia que cobra el apoyo de los técnicos de la capital y de Santiago de Cuba, principalmente para la formación del personal que estudiaba en la Escuela, embrión de la actual filial del Instituto Superior de Arte.
Nace un nombre: cambio de estilo
El 16 de abril de 1986, el viejo estudio que nunca tuvo nombre propio comienza a llamarse Tele Cristal. Esta denominación viene de la altura más pronunciada del territorio, el Pico Cristal. Para ello se hicieron convocatorias entre la población y este fue el resultado del nombramiento de un telecentro que se convierte en unidad presupuestada de la Televisión Cubana. Su mascota es un almiquí, especie endémica de Cuba, casi en extinción y con los últimos ejemplares localizados en Holguín.
Como telecentro provincial, Tele Cristal transmite por el canal ocho con dos horas y media diaria. La programación enriquecida, continúa siendo variada y de mejor calidad. Uno de los antiguos programas fundacionales, Rumores de la campiña, se mantiene como parte del espectro de espacios que se difunden, y otros han ido surgiendo en el transcurso de los años. En familia, A buen Tiempo, En primer plano, Lente deportivo…
Tele Cristal ha pasado a formar parte de la identificación de los habitantes de este lugar. Según investigaciones, el 80 por ciento de la población holguinera conoce lo que acontece por esta vía. Ahora, se ha convertido en el sistema de la televisión holguinera, conformado además por dos telecentros comunitarios en Gibara y Moa, y la transmisión para la ciudad de Holguín por el canal 63 todos los fines de semana entre seis y treinta de la tarde y 8 de la noche.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.


