Remembranza de un músico devenido camarógrafo-reportero
En su vida laboral activa, algunos dedican todo el tiempo a una sola actividad; otros abarcan tantas facetas, que la trayectoria resulta azarosa, sorpresiva y hasta contradictoria.
Entre tantos roles que asumió en su vida, el matancero1 Evelio C. López- Gavilán tuvo dos constantes: la composición e interpretación musical, y la radiodifusión.2
No obstante, una de sus facetas más olvidadas fue su notoria gestión como fundador de relevantes agrupaciones vocales de la historia musical cubana.
Desde su primera juventud se revelan sus aptitudes para determinadas funciones artísticas:
Entre 1934 y 1936, en Matanzas, funda el Dúo Gavilán-Cataneo, que inaugura en 1934 la emisora de onda corta CMGH –hoy Radio 26-; donde cantan géneros sudamericanos y reciben una copiosa correspondencia de toda Cuba y del exterior.
En la propia Atenas de Cuba, en 1939, crea los tríos Armónico3 y Taicuba4, que desde la RHC Cadena Azul, de la capitalina calle Prado, actúa en las plantas de Villa Clara y La Habana.
El Trío Taicuba deviene cuarteto en 1948, en él transitan progresivamente: López- Gavilán, Tabranes, Cataneo, Leyva, y finalmente, Pascual y Miranda, quienes brillaron desde entonces con títulos tan populares como “La mucura” (1949) en programas como Canciones al viento, La taberna Bohemia y Alfombra mágica.
Hacia 1952 conforma el Trío Los tres5, que canta en la radio, en espectáculos en Miami y en el show entre películas del Teatro América.
Dos años después funda el Trío Do, Re, Mi, que desde 1955 sumará a dos muchachas y se nombrará Los caribeños.
La televisión cubana se instaura el 24 de octubre de 1950. Poco después, las agrupaciones dirigidas por Evelio aparecen en diversos proyectos musicales, dramatizados y variados del sistema habanero:
Por ejemplo, en el Canal 4, en 1951, se presentan en Cristal, risas y dinero y Gran Programa Bacardi. Igualmente, actuan en 1952 en los espacios Viva el momento con Partagás, Fab por el mundo –diario– y Noche Tropical; y en 1953, en La canción cuenta su historia y Evocación.
Además, en Canal 2 (Telemundo), aparecen en Escuela de televisión de Gaspar Pumarejo, donde comparte con los míticos personajes Bigote de gato y El caballero de París. Asimismo intervienen en Cóctel de estrellas Bacardi.
Entre 1962 y1963 son invitados a Canal 4, con apariciones en CMBF TV: Nuestra América y Pasaporte musical. En Canal 6 tienen presencia en Álbum Phillips, y en Desfile de la alegría, trasmitido en1965.
La inquietud de Evelio López-Gavilán rebasa esos espacios, pues en los años 50 hizo música para los jingles de comerciales y asumió funciones administrativas en las publicitarias Godoy-Cross y Publicidad Méndez.
En 1953, se evalúa como locutor en el Ministerio de Comunicaciones, profesión que ejerce ocasionalmente.
-1953-1959. Con Víctor Sánchez de Fuentes y su amigo Jorge, aprende fotografía y experimenta tecnologías para grabaciones sonoras, kinescopios de tercera dimensión para la televisión y la impresión de fotos a color. El éxito en esta última les permite en 1955 fundar el estudio Opticrom.6
Tras el triunfo revolucionario del primero de enero de 1959, López-Gavilán retrata en su estudio o en otras locaciones a Fidel Castro y a otros rebeldes, y se vuelca a disímiles asociaciones revolucionarias y actividades culturales como la de profesor de guitarra entre 1961 y 1962, en la Escuela Nacional de Instructores de Arte.
Antes de analizar su incursión en otra actividad mediática, se impone una mirada retrospectiva de su entorno:
1959- 1960: Se estatalizan los medios de comunicación.
1961: Quda eliminada la difusión de mensajes con objetivos comerciales en la programación de la radio y la televisión cubanas.
El tránnsito del sistema mediático electrónico de la propiedad privada a la estatal y el cambio de sus objetivos mediáticos de mercantiles a servicio público, impondría a mediano plazo: la reagrupación de toda la tecnología para expandir su cobertura geográfica, otra visión de la gestión mediática y el reordenamiento de una programación única; en función de las nuevas necesidades del Estado y la población.
El sistema televisivo comercial lo configuraban diversas plantas competidoras pertenecientes a empresas independientes. En consecuencia, cada una de ellas tenía su propio esquema donde se reiteraba géneros y tipos de programas de similar naturaleza y objetivo. Competían por la captación de anunciantes publicitarios y televidentes.
No era la excepción el ámbito informativo noticioso, donde abundaban los programas de debate, paneles o varios noticiarios diarios en cada televisora.
La nueva coyuntura mediática y social demanda nuevas estrategias. El imperativo de unificar el mensaje de la Revolución -sujeta desde fecha temprana a las agresiones internas y externas- provoca que el Noticiero Nacional de televisión emerja como un proyecto único del sistema televisivo que centraliza las noticias en 1961; aunque la fundación del Instituto de Radio y televisión no se produce hasta 1962.
Allí, gracias a su experiencia en la fotografía y la publicidad, arriba López- Gavilán, quien devino uno de los primeros camarógrafos-reporteros. En tal función, se especializa fundamentalmente en coberturas de eventos políticos nacionales e internacionales y en destacados encuentros deportivos.
Aunque, generalmente, los técnicos especialistas mediáticos que laboran intensamente tras las cámaras suelen perderse en el anonimato y son olvidados.
Con Evelio no sucede así, pues tendrá por siempre la satisfacción de haber grabado las imágenes de aquel famoso juego de pelota donde Fidel Castro y Camilo Cienfuegos jugaron un encuentro amistoso.
En su profusa actividad se recuerdan también la cobertura en La Habana de los
Juegos Universitarios latinoamericanos (1962); la Olimpiada FIDE (1966); el Torneo Hemingway (1986); en Canadá, en las transmisiones de la exposición “Pabellón cubano” (1967).
Permaneció por varios años en el medio televisivo sin abandonar la música. Desde 1961, a propuesta de la propia televisión, retorna a sus orígenes cuando aglutina a varios sudamericanos7 en el Grupo Los Puelches, que acompañan a cantantes en los estudios radiales-televisivos o en presentaciones en unidades militares.
López Gavilán cierra su ciclo musical con el Grupo Los Andes (1974-1982), con el cual actúa en cabarets, hoteles y otros escenarios capitalinos.
Se jubila en 1982, sin embargo, en 1986 lo reencontramos interpretando un solo de guitarra en la banda sonora de la famosa telenovela Sol de batey, de Dora Alonso, adaptada y dirigida magistralmente por Roberto Garriga.
Por estos y otros aportes, Evelio López-Gavilán es recordado en este 65 aniversario de la televisión cubana.
Notas:
1 Tierra natal que años después lo nombra su Hijo distinguido.
2 Su matrimonio con la maestra, poetisa y locutora Nela del Rosario replicó su legado en su hijo -el maestro Guido- y en sus nietos.
3 López Gavilán, Cataneo y Rebull.
4 López Gavilán, Cataneo y Miranda.
5 López Gavilán, Pascual, Miranda y finalmente Cabrisas.
6 Primero en San Lázaro y luego en Centro Comercial La Rampa, hoy oficinas de aerolíneas.
7 Evelio López-Gavilán, Alberto Contreras, Jesús Hernández y Calixto Varela.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.


