Acercamiento al notable director de espacios televisivos
Así como existieron tres reyes magos en el lejano Oriente, hubo en Cuba tres hacedores increíbles en la televisión: Amaury Pérez, rey de la cubanía; Joaquín M. Condal, famoso por sus espectáculos masivos; y Manolo Rifat, especialista en variadas programaciones.
A continuación ofrecemos un recuento de la prolífica vida artística del tercero.
A los 14 años vino de Cienfuegos, su ciudad natal, aun sin saber que iba a hacer, y se enteró de que había comenzado la televisión en Cuba. Se presentó en Unión Radio TV, dirigida por Gaspar Pumarejo.
Contaba Rifat que al principio trabajaba casi de forma clandestina y dormía en los camiones de las cámaras. Su primer trabajo, por el cual cobró un salario, fue como auxiliar de estudio. Se encargaba de las maquetas, carteles y anuncios comerciales que salían por la televisión. Posteriormente, pasó a dolly man, luminotécnico, operador de proyecciones y otros trabajos que le dieron mucha experiencia para su posterior trabajo de director de TV.
Se incorporó a la lucha clandestina contra Batista; estuvo preso y logró salir y marchar al extranjero. Fue para Italia sin conocer a nadie, pero de todos modos aprovechó ese tiempo de exiliado para estudiar Historia del Arte en la Universidad de Perugia y en Cinecittá tomó un curso de fotografía.
Al triunfar la Revolución, regresa a Cuba y comienza a trabajar en la televisión, donde realiza disímiles programas, de diferentes cortes: infantiles como La casita de azúcar, El circo en televisión.

Incursionó en todos los géneros televisivos. La lista de sus programas incluye títulos tan memorables como: Lunes musical (de variedades), Caras Nuevas (presentaba cantantes noveles cubanos), El guateque (de corte campesino y folclórico). Los jueves dirigía El Pulpo Verde, que rememoraba un cabaret con solistas, ballet y orquesta; también realizó Viernes de Gala, con artistas líricos invitados y del fin de semana resulta inolvidable Noche de sábado.
Además dirigió Música y Estrellas, que por su carácter experimental y moderno rompió con lo establecido en ese momento en la televisión, pues creó las bases para un cambio de forma y contenido en el medio. Buenas Tardes, programa de variedades dedicado a la juventud, tuvo muy buena acogida.
Con Saludos Amigos, el estelar que se trasmitía los miércoles de 8:00 p.m. a 9:00 p.m. de la noche, reunía a múltiples intérpretes y contaba con la excelente animación de la experimentada Eva Rodríguez.
Manolo Rifat se convirtió en el director más buscado para programas de esa naturaleza, pues lo mismo lo hacía en La Rampa, en estudio cerrado o en los lugares menos pensados por los televidentes.
Este versátil creador también es recordado por sus comedias musicales para la televisión: Al sur del Pacífico, My fair lady, Kiss me Kate; así como por los teatros dramáticos con obras como “El relojero de Córdoba”, “El pagador de promesas”, “El Mundo de cristal”, “Doña Rosita, la soltera”, por nombrar algunos.
Rifat realizó espectáculos musicales en Argentina, Chile, la ex Unión Soviética, Mongolia y Leipzig, además de filmar cortos musicales. Recibió innumerables premios a nivel internacional.
Fue director del cabaret Copa, del Hotel Havana Riviera, con las producciones Las cuevas de Luis Candela y Show de media noche. También lo hizo en el cabaret Capri, y en la corporación artística Cubanacán.
Durante 20 años realizó el famoso programa Recital, que homenajeaba todas las semanas figuras nacionales e internacionales, y se grababa en lugares famosos de La Habana como la Escalinata de la Universidad, el Capitolio o la Plaza de la Catedral.
Su última entrega televisiva, Para sentir amor, se caracterizaba por descargas de boleros famosos y melodías inolvidables con instrumentales, también seguía la onda retro con la música de Glenn Miller, Nat King Cole y los poemas más hermosos de todas las latitudes.
Recibió las más altas condecoraciones que otorgan los organismos del Estado cubano. Con su desaparición física el espectáculo cubano perdió uno de los reyes magos de Cuba, pero siempre quedará entre nosotros el recuerdo de sus presentaciones y el legado de tan incomparable creación.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.


