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 A partir de un discurso organizacional y la práctica de la responsabilidad entre los asociados

La Asociación Nacional de Productores de Televisión de Cuba tuvo como fines la unión de todos los productores de televisión de la República para la defensa de sus intereses mediante la cooperación mutua y el desarrollo de toda actividad que tuviera como propósito el mejoramiento cultural y enaltecimiento de las labores propias de los productores de televisión y de otras aristas que contemplaran la superación y el progreso de los asociados y de la nación.

La organización tenía domicilio social, para sus efectos legales, en Lealtad número 618, en La Habana. El acta de constitución está fechada el 1 de octubre de 1953, con un período de gobierno de un año.

Para el mejor desenvolvimiento de la Asociación Nacional de Productores de Televisión de Cuba se crearon las comisiones Permanentes, cada una de las cuales se componían  de Cinco Miembros entre los que designaron a un Presidente y a un Secretario. El Presidente de la Asociación sería el Presidente Nato de todas las Comisiones Permanentes, y el Secretario de Actas-Letrado, asesoría a estas.

Las Comisiones Permanentes eran: de Cultura, Prensa, Propaganda y Relaciones Exteriores; de Legislación sobre Televisión y Convenios Internacionales; y de Beneficencia, Retiro y Seguro.

La Comisión Permanente de Cultura, Prensa, Propaganda y Relaciones Exteriores tenían las funciones de: propiciar e intensificar relaciones con los organismos representativos de las Empresas, Patrocinadores y Agentes de Publicidad de Televisión, tanto nacionales como extranjeros, así como estudiar y llevar a efecto la rápida viabilidad de un Órgano Oficial de la Asociación para la mejor divulgación de las actividades de la clase en general y cuidaría de la creación y conservación de la Biblioteca de la Asociación, cooperando con el Secretario General de la misma.

La Comisión Permanente de Legislación sobre Televisión y Convenios Internacionales, cumpliría las funciones de: propiciar e intensificar relaciones con Organismos relacionados con la Televisión, Signatarios de Acuerdos Internacionales, y, gestionar el cumplimiento de dichos acuerdos; además promovería Convenios Internacionales sobre Televisión, y, en su caso, asistiría a las que se convocaran y llevaran a efecto otros países.

La Comisión Permanente de Beneficencia, Retiro y Seguro, tenía como funciones: confeccionar un Censo de Productores de Televisión de la República, estuvieran ejerciendo o no, y, clasificándolos dentro de las especificidades que mejor consideraran; prepararía estados y observaciones acerca de Proyectos de Leyes sobre Retiros y Seguros; y propondría a la Junta Directiva o de Gobierno las medidas de ayuda económica en beneficio de los Productores en los casos que lo estimaran procedente.

La Junta Directiva o de Gobierno se reuniría en Sesión Ordinaria, previa convocatoria al efecto, con cuarentiocho horas de antelación, en la Segunda Quincena de cada mes. En el Orden del día de esas juntas figuraban: Lectura del Acta Anterior, Balance, Lectura de Altas y Bajas, Informe de Comisiones, Correspondencia y Asuntos Generales. La Junta Directiva o de Gobierno, se consideraría legalmente constituida, en primera convocatoria, con la asistencia del Presidente, el Secretario y el Tesorero, o, sus Vices y Cinco Vocales.

Las atribuciones de la Junta Directiva o de Gobierno estaban contempladas en: entender de todos los asuntos de gobierno, régimen y administración social y acordar los gastos de representación; velaría por el fiel cumplimiento de todos los acuerdos; admitir o rehusar, sin explicaciones, las solicitudes de ingreso; tomaría las medidas pertinentes para mantener en activo la recaudación social; señalaría la institución de crédito más solvente para depositar los Fondos Sociales; aprobaría las Comisiones Auxiliares que creyera conveniente; aprobaría o desaprobaría los Acuerdos y Actuaciones de esos Organismos; resolvería acerca de las renuncias, proposiciones y peticiones que le sean dirigidas, comunicándole al Primer Firmante las Resoluciones que adoptara; representaría jurídicamente a la Asociación en la adquisición o enajenación de bienes y en el ejercicio de acciones de carácter civil, penal o administrativo, asesorada por el Secretario de Actas-Letrado; nombraría en la Junta anterior el inicio del período eleccionario, una Comisión de Tres de sus Miembros que no cesen en ese año, encargada de confeccionar y presentar la Candidatura Oficial; y aprobaría o rechazaría las Cuentas de Tesorería.

En la Junta General de Asociados legalmente constituida, radicaría la Autoridad Suprema de la Institución. Sus Acuerdos tenían carácter de Ley desde el momento que fueron tomados, mientras no contravinieran las Disposiciones Reglamentarias, y, era ella: la única facultada para determinar la interpretación de este Reglamento, previo dictamen del Secretario de Actas-Letrado.

La citada junta, convocada con setenta y dos horas de antelación, se reuniría en Sesión Ordinaria los meses de: abril, agosto y diciembre de cada año, con arreglo al siguiente orden del Día: Lectura de todas las Actas de las Juntas, celebradas en el Trimestre Anterior de carácter general, Informe de la Directiva o Junta de Gobierno, Informe de Comisiones, Lectura de Altas y Bajas, Correspondencia y Asuntos Generales. En la Junta celebrada en el mes de Diciembre de cada año, se presentaba el Balance General y en la de Abril, el Proyecto de Presupuesto que regía a partir del 1 de  julio siguiente.

La Junta General Ordinaria se consideraba legalmente constituida en Primera Convocatoria con la asistencia del Presidente, Secretario General, Tesorero, o, los que realizaban sus voces o, sean sus Vices, y el veinte por ciento del total de Asociados que estuvieran al corriente en el pago de su cuota social. En agosto se nombraba la Comisión Electoral integrada por tres asociados que no fueran de la Junta Directiva o de Gobierno, y tres asociados suplentes.

Se celebraba la Junta de Directiva o de Gobierno Extraordinaria cuando el Presidente lo estimaba necesario, o lo solicitasen Cinco Vocales, en cuyo caso: el Presidente ordenaba la Convocatoria en un plazo no mayor de cinco días, y, se celebraba Junta General Extraordinaria en los casos dispuestos por estos Estatutos, y cuando el Presidente lo estimara necesario, o conveniente, o lo solicitasen Diez Asociados.

En el Orden del Día de toda Junta General Extraordinaria se trataba única y exclusivamente el asunto objeto de la convocatoria. Podían celebrarse en el mismo día toda clase de Juntas, e inclusive en la misma convocatoria: la Ordinaria, y, la Extraordinaria,  para una hora después; y asimismo, podía hacerse en una sola: Primera y Segunda Convocatoria.

El quórum legal de las Juntas Directivas o de Gobierno Extraordinarias en Primera Convocatoria, era igual al establecido para las Juntas Ordinarias. En Segunda Convocatoria todas las Juntas eran constituidas en cualquier número de concurrentes, siempre que hubiesen sido señalados para una hora después de la primera Convocatoria, por lo menos.

Cualquier  junta que hubiera podido terminarse, continuaría si no se tomaba acuerdo, en el caso contrario, en la misma hora y lugar, al siguiente día, como continuación de una Junta Abierta legalmente, y, se celebraría con los asistentes que concurrieran.

Todas las Actas en el momento de su lectura, podían ser impugnadas en cuanto a su redacción o exactitud. A ese efecto se concedía un turno de cinco minutos para contestar la impugnación formulada, procediendo después a la votación; si nadie deseaba consumir un turno y la impugnación se consideraba aceptada por unanimidad.

Todos los Acuerdos que no contravinieran las Disposiciones Reglamentarias tomadas en Junta Legalmente constituida, tenán toda validez desde el momento de su aprobación y se consideraban complementarios de este Reglamento. Para su revisión, era indispensable una Junta General Extraordinaria.

Cada nueva Junta Directiva o de Gobierno en su Primera Reunión Ordinaria que se celebrara designaba a los Asociados que habrían de integrar las Comisiones Permanentes, las cuales funcionarán como Auxiliares de la Junta Directiva o de Gobierno. El funcionamiento y todas las demás gestiones y atribuciones de estos Organismos que no estuvierandeterminadas en estos Estatutos, se determinarían por Acuerdos y por los Reglamentos Interiores, los cuales serían tomados y aprobados por la Junta Directiva o de Gobierno en Sesión Extraordinaria.

Cuando cualquier asunto del Orden del Día o cualquier Proyecto o Petición presentado no merecía la aprobación inmediata y unánime de la Junta, el Presidente abriría el debate sobre el mismo, haciéndolo por sí a la sola indicación de un Asociado. Concedería tres turnos a favor y tres en contra de diez minutos de duración a los seis que primeramente lo solicitaren. Hechas las rectificaciones o enmiendas, si las hubiese, se procedería de inmediato a la votación.

Este orden de discusión sería rigurosamente e invariable en todos los casos, alternándose únicamente por causas como: se daría preferencia al Ponente del Proyecto de que se tratara para mantenerlo o retirarlo; en este último caso, si nadie lo hiciera suyo, se terminaría el debate; tenían prioridad las cuestiones de Orden, las que se revisarían cuando se vulneraran los Principios Reglamentarios; se analizarían las  cuestiones previas, cuando, a juicio del Presidente, se aclararan puntos de vista o contribuyeran a simplificar la discusión. El tiempo para hacer uso de la palabra a estos efectos quedaba limitado a tres minutos. No se concedía la palabra para alusiones personales. Se presumía que todos los socios de la Asociación tenían la cordura necesaria para no incurrir en ellas, y el Presidente tenía potestad para en modo alguno permitirlas.

La votación, lo mismo en la Junta Directiva como en las Generales: Ordinarias y Extraordinarias, podría efectuarse de dos maneras: una  pública (donde se debían poner de pie los que estuvieran de acuerdo con el asunto objeto del debate, haciéndolo después los que permanecieran en desacuerdo, y, en ambos casos, permanecerían levantados el tiempo suficiente para que, el Secretario, contara y anotara, exactamente, los votos en pro y en contra). La otra forma de votación era secreta, pues los socios debían depositar su voto doblado en una urna, procedimiento que se emplearía para elegir los cargos de la Directiva, resolver sobre Expedientes o Sesiones, y, en aquellos casos que la mayoría de los reunidos así lo acordaran. Todo Asociado inconforme con el Acuerdo recaído tenía el derecho de redactar y hacer constar en Acta su voto particular.

La Asociación Nacional de Productores tenía establecidos los parámetros del cumplimiento de la ética social, desde la aplicación de sanciones y procedimientos, donde se estipulaba que serían causa para la aplicación de correcciones disciplinarias a los Miembros de la Asociación que: violaran los Estatutos, Acuerdos y Reglamentos Internos de la Asociación; malversaran los Fondos de la Asociación; llevaran a cabo una labor disociadora y contraria a los Principios de la Asociación; y no abonaran la Cuota Social acordada sin causa justificada.

Las Sanciones imponibles por las trasgresiones consistían en: amonestación por escrito, o en Asamblea General; separación temporal de la Asociación y expulsión de la Asociación.

La Junta Directiva o de Gobierno estaba facultada para imponer las Sanciones a los Asociados, conforme a lo que se establecía en los siguientes Estatutos. Además, la Junta Directiva antes de dictar su fallo contra cualquier Asociado, agotaba todos los medios de investigación relacionados con las imputaciones de que se trataban. El fallo de la Junta Directiva o de Gobierno era sometido a la Junta General convocada al efecto, lo que tendría facultades para modificar el fallo de la Junta Directiva sin ulterior recurso.

Cada Asociado contribuiría al sostenimiento de la Asociación con la cantidad de un peso mensual que se denominaba: Cuota Social Mensual.

Las estrategias movilizadoras de la institución permitieron crear redes y tejidos sociales en su dinámica interna, así como la configuración de un discurso organizacional y la práctica del ejercicio de la responsabilidad entre los asociados sobre la base de una disciplina en el cumplimiento de lo establecido.

* Historiadora. Investigadora Auxiliar del Instituto Cubano de Antropología.

Bibliografía:

Fondo del Archivo Nacional de Cuba: Registro de Asociaciones: Asociación Nacional de Productores de Televisión de Cuba. Expediente: 3594. Legajo: 177.

 

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Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.