Breve reseña de la historia y significación cultural del Coro, el Ballet y la Orquesta del Icrt

La parrilla habitual de la programación televisiva combina los proyectos habituales de diversos géneros y formatos emitidos en disímiles frecuencias semanales y los llamados programas especiales de múltiples temáticas y objetivos.

Según su función mediática, cada una de estas producciones enfatiza de manera exclusiva o no la información, la comunicación, la propaganda, las interpretaciones instrumentales, vocales o danzarias, la narración o la representación escénica, dramática o humorística.

En esta mixtura creativa de disciplinas comunicativas, simbólicas y artísticas, hoy queremos destacar al Coro, la Orquesta y el Ballet del Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt); que integran nuestra historia, donde han creado multitud de proyectos que, por su volumen y calidad, constituyen una auténtica proeza laboral.

Nuestra televisión comercial (1950-1958) los incluyó en su programación, pero su dispersión en empresas privadas independientes obliga a cada televisora a aplicar diversos mecanismos:

Ballet:[1]1 Las primeras televisoras carecían de cuerpo de baile propio. Lo suplieron     contratando ocasionalmente agrupaciones de diverso formato provenientes del entorno cultural no mediático: Ejemplos: Cabaret (Sans Soucci y Tropicana), Compañías profesionales de danza clásica (Ballet de Alicia Alonso) y Academias de danza clásica o española integrada por niños (Grupo infantil de Alicia Alonso y El sevillanito).

Coro:[2]2 No existía como entidad propia en cada televisora. Algunas plantas recurrieron a la presentación de grupos aficionados, agrupaciones de escuelas del Ministerio de Educación o a la contratación de solistas-grupos profesionales externos.

Orquesta:[3]3 De las tres, fue la entidad más generalizada y estable en la televisión comercial, donde surgieron colectivos de diversos formatos y gran notoriedad. Como el coro y el ballet, alternaba sus conciertos frente a cámara con la apoyatura directa o indirecta a diversas tipologías de programas.

Entre 1959 y 1960 los medios de comunicación en manos del capital privado fueron expropiados por el Estado. Ello explica que, mucho antes de fundarse el Instituto cubano de radiodifusión[4]4 -en 1962-; las agrupaciones de este tipo existentes en cada televisora sumaran a sus propuestas televisivas tradicionales, las interpretaciones en escenarios públicos culturales y políticos.

La fecunda obra de esta trilogía artística en el ámbito televisivo obliga a recordar a uno solo. Hoy haremos una mirada a vuelo de pájaro por nuestro Coro y, en consecuencia, por la Orquesta del Icrt[5]5, que le ha secundado en la mayoría de sus actuaciones.

Partiendo de un pequeño grupo, Octavio Marín forja el Coro del Icrt, selecciona los nuevos talentos y los prepara en breve tiempo para el montaje acelerado de los más disímiles géneros y estilos.

Paso a paso, crea un repertorio vasto y complejo que suma a la música tradicional lírica y popular cubana[6]6 piezas claves del catálogo universal, himnos-marchas y canciones temáticas para los más diversos géneros de programas y producciones mediáticas, entre otros: animados infantiles, cortos y largometrajes televisivos y fílmicos dentro y fuera del Instituto.

En la pequeña pantalla, cada semana, acompaña habitualmente a destacadas solistas cubanos -Rosa Fornés, Omara Portundo, Esther Borja, Luis Carbonell, etcétera. A esta participación indirecta se añade la directa, cantando frente a las cámaras en un descomunal despliegue de repertorio nacional e internacional.

Muy pronto, el Coro rebasa los estudios televisivos:

  • Montan y graban en pocos días las marchas revolucionarias a difundirse casi de inmediato en actos públicos: Ejemplo: “Marcha de América Latina”, de Agustín Díaz Cartaya.
  • Graban en nuestros estudios himnos de movimientos guerrilleros latinoamericanos.
  • El Coro, la Orquesta y el Ballet enriquecieron variados espectáculos culturales, galas por eventos internacionales celebrados en el país y disímiles actividades políticas e ideológicas. [7]7

Así se mantuvo durante varias décadas.

Desde 1990, la crisis económica impacta de diversas maneras a la televisión. Entre los afectados estuvieron el Coro, el Ballet y la Orquesta.

El tiempo se llevó a la mayoría de los directores de programas y ejecutivos que conocían del esplendor de su inserción en la programación regular, mientras desaparecen numerosos formatos televisivos donde el Coro, el Ballet y la Orquesta eran ejes vitales.

Los nuevos directores -en otras coyunturas- y muchas veces jóvenes y desconocedores de su historia, imponen otras concepciones estéticas y creativas que prácticamente los eliminan de los programas.

Tras años de escasa actividad, esta trilogía memorable se recupera gradualmente, aunque falta mucho para devolverle su capacidad interpretativa a la pequeña pantalla donde solo aparecen de vez en vez.

En este aniversario 55 de la fundación de nuestro Instituto Cubano de Radio y Televisión, recordemos que al igual que otras prácticas de la radiodifusión cubana, este Coro, Ballet y Orquesta -más allá de la propia radio y la televisión- son portadores y protagonistas del patrimonio de la nación.

Esta es una de las historias olvidadas que merece escribirse.

 

[1] El Ballet del ICRT fue una idea original de la bailarina y coreógrafa Idalia Martínez Ferrer; quien delega la dirección administrativa del mismo a su maestro Trapaga.

[2] La fundadora de esta actividad en nuestra primera televisora fue Juana –Cuca- Rivero Casteleiro: Ella selecciona los primeros aficionados televisivos que integran el llamado Coro de Cuca Rivero. En 1964, tras años de docencia y dirección coral en la Escuela de instructores de arte, retorna al Coro del ICRT; junto a Octavio Marín y Carlos Faxas.

[3] Mario Romeau González, fue fundador por antonomasia de esta actividad en la televisión comercial cubana: Junto a Alberto Brito en el Canal 4 -UNION RADIO TV- desde 1950, alterna la pianística con la dirección orquestal y devino Director musical de la televisora. Luego recorre la mayoría de las plantas. Ejemplos: Canal 2 (Escuela de Televisión), Canal 7 (CMBF TV) y Canal 12 (TELECOLOR).

[4] Luego denominado Instituto cubano de radio y televisión.

[5]   Organizada por Mario Romeau González con talentos de diversas televisoras, le dedica largas décadas, alternando su dirección con talentos como Adolfo Guzmán, Valdés Arnau y González Mantici.

[6] Pocos recuerdan que músicos cubanos de la magnitud de Harold Gramatch, escribieron obras para nuestro coro y hasta participaron en su montaje.

[7] Ejemplos. Festivales de música y de coros: Adolfo Guzmán y Varadero 1970- Carnavales, Festival Mundial de la Juventud en Cuba, etc.

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