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 Reflexiones desde la Ciencia Política del Sur acerca de los aportes de la campaña audiovisual que homenajea al Che en el aniversario 50 de su desaparición física

 

¿Por qué será que el Che

tiene esta peligrosa

costumbre de seguir naciendo?

Fragmento del poema El nacedor, de Eduardo Galeano

 

La campaña de comunicación desarrollada por la Televisión Cubana este año a propósito del aniversario 50 de la caída de Ernesto Guevara junto a los guerrilleros que lideró en Bolivia, ha contribuido a la activa participación del medio televisivo en el proceso de socialización política que realizara el Che a lo largo de su trayectoria revolucionaria, en especial luego de dar a conocer ante la opinión pública cubana e internacional su concepto de hombre nuevo.

Ernesto Guevara aspiró a crear el hombre del siglo XXI. Sus ideas al respecto se basaban en el pensamiento marxista “que produce de pronto en la historia del pensamiento social un cambio cualitativo; interpreta la historia, comprende su dinámica, prevé el futuro, pero, además de preverlo, donde acabaría su obligación científica, expresa un concepto revolucionario: no sólo hay que interpretar la naturaleza, es preciso transformarla. El hombre deja de ser esclavo e instrumento del medio y se convierte en arquitecto de su propio destino”.1

Guevara formula su apreciación teórica del hombre nuevo en 1965, cuando regresa a la Mayor de las Antillas luego de una gira por África. Pero la preocupación por este tema abarca no solo la etapa de construcción del socialismo en Cuba, sino los años de crecimiento revolucionario; los cuales incluyen los viajes por Latinoamérica, el acercamiento a los movimientos revolucionarios de Bolivia, Guatemala y Cuba, en especial, y el interés por conocer que siempre cultivó.

En el contexto de los años 40, 50 y 60 del siglo XX, se produjo la expansión del capital financiero norteamericano en América Latina y la consiguiente imposición de relaciones de dependencia postcoloniales, así como la generalización de las relaciones de producción capitalistas subdesarrolladas y formas de dominación burguesas.

“Las luchas populares más radicales tienen que ser entonces antiimperialistas, porque las aspiraciones y proyectos de una vida mejor pasan por la destrucción de esos lazos de dependencia imperialistas”.2

Así, el enfrentamiento antiimperialista requiere la emancipación de los sujetos, en aras de instaurar nuevas relaciones de poder. Tal premisa queda implícita en el ensayo El socialismo y el hombre en Cuba, donde se proyecta la relación entre la transformación emancipatoria individual y la social.

Actuar, pensar y teorizar en torno a la Revolución cubana, como parte de la vanguardia dirigente, resume, grosso modo, la práctica emancipadora de Ernesto Guevara desde 1959 hasta su partida, en 1965, a combatir en otras tierras del mundo. Al morir asesinado en La Higuera, el luchador argentino se inmortalizaba en la historia como un hombre nuevo, símbolo de la emancipación para sí y los demás.  

La valía de sus aportaciones a la construcción del socialismo en Cuba ha sido ampliamente reconocida. Resulta evidente la vastedad de estudios desde las Ciencias Sociales sobre el pensamiento político de Ernesto Che Guevara. Esto último ha quedado evidenciado en distintos espacios transmitidos por la televisión nacional, sobre todo por Cubavisión, durante los últimos meses.

En tal sentido destaca la serie documental Ernesto Guevara, también conocido como el Che, que exhibe Cubavisión cada sábado 5:30 p.m. inspirada en el libro homónimo del  escritor mexicano Paco Ignacio Taibo II. Asimismo en otras realizaciones audiovisuales, como Che en la memoria y Che Comandante, han referido, en la propia voz de relevantes cientistas sociales como María del Carmen Ariet y Delia Luisa López García, importantes investigaciones realizadas en el Centro de Estudios del Che Guevara y otras instituciones culturales, académicas o científicas.

Desde la Ciencia Política del Sur se propone comprender la cultura política emancipadora como elemento fecundante en la formación del hombre nuevo para la construcción del socialismo en Cuba y su vinculación con el proyecto de lucha continental por la emancipación revolucionaria de los oprimidos.

Dentro de las múltiples perspectivas de estudio que se derivan de la temática mencionada, la tesis “Ernesto Guevara y la socialización de la cultura política emancipadora de la cual debe ser portador el hombre nuevo”, propone un acercamiento crítico, teórico-descriptivo a la acción del Che como agente de socialización política dentro del proyecto de construcción del socialismo en Cuba, mediante el análisis de sus textos y discursos publicados en la revista Verde Olivo entre 1960 y 1967.

A partir del análisis  de esas publicaciones, se plantea que la cultura política emancipadora de la cual debe ser portador el hombre nuevo consiste en la interacción sistémica y consciente de saberes,  valores, creencias, sentimientos, juicios, hábitos, actitudes y normas de comportamiento, componentes que internalizados, compartidos y resignificados por cada portador (el hombre nuevo) y el conjunto de portadores (la sociedad socialista) sustentan la interrelación de la teoría y la praxis política en el proceso de socialización política y exaltan, esencialmente, el conocimiento de la historia de la lucha revolucionaria en Cuba y Latinoamérica,  así como la asunción y práctica del humanismo marxista y el trabajo voluntario.

Asimismo se considera al hombre nuevo en el proyecto de construcción del socialismo en Cuba como el sujeto dialéctico que alcanza la emancipación en el sistema socialista debido al alto grado de participación que le es inherente en el proceso de transformación social y política. Durante la construcción del socialismo en Cuba, debe formarse como portador de una cultura política que lo conduce al comportamiento político emancipador para sí y la sociedad.

Las subcategorías de análisis analizadas en el estudio coinciden con los ejes temáticos abordados en las puestas en pantalla durante la campaña por el aniversario 50 de la caída del Guerrillero Heroico.  De manera que desde el lenguaje audiovisual se documentan y profundizan aspectos inherentes a la cultura política emancipadora que socializó Guevara como parte de su quehacer vinculado a la prensa y al gobierno revolucionario.

Entre los temas abordados en las series, documentales, cápsulas históricas, filmes, videoclips, spots, entrevistas, reportajes, crónicas, aparecen muchas informaciones relativas a la socialización de la cultura política emancipadora desarrollada por el Che.

Entre los ejes temáticos de las puestas en pantallas pueden citarse: el reclamo de Guevara encaminado a pensar y actuar de manera consciente en la construcción del sistema político socialista;  la asunción y práctica del humanismo marxista a parir de la modestia revolucionaria, el espíritu creador,  la austeridad, la dignidad, el sentido de la justicia y la solidaridad,  el internacionalismo y el antiimperialismo.

También se ha referido el conocimiento de la historia de la lucha revolucionaria en Cuba y Latinoamérica que poseía el Che y logró socializar, así como la relevancia que le concedió a la creación de una nueva ética y actitud revolucionaria mediante la comprensión y realización del trabajo como deber social.

Las propuestas televisivas han estado enfocadas en mayor medida al análisis de la participación de Guevara en la Revolución como parte de su vanguardia, esto marcó la etapa determinante en su formación marxista, caracterizada por la coherente articulación de la teoría y la práctica.

En el ámbito político, el devenir de Guevara como miembro del Gobierno Revolucionario: dirigente del Departamento de Industrias del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), presidente del Banco Nacional y titular del Ministerio de Industrias, así como integrante de las Organizaciones Revolucionarias Integradas y del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, y uno de los principales jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, le propició una mejor comprensión del marxismo mediante la práctica política encaminada a la trasformación revolucionaria en Cuba y la consolidación de su cultura política.

Otro aspecto muy importante de los tratados en los audiovisuales ha sido la labor del Che en la esfera de las relaciones internacionales representando a Cuba. La articulación del escenario político internacional con el nacional en el accionar revolucionario guevariano, muestra otra faceta de la interrelación entre la teoría y la praxis política. En tal sentido, Che relaciona la formación de valores con la oposición a la política colonial y neocolonial de los estados imperialistas y la defensa la soberanía de los subdesarrollados. 

Las ideas de Guevara en torno al desarrollo del hombre nuevo a la par de la construcción del socialismo en Cuba, pueden considerarse núcleos centrales de su ética emancipadora, guía para el comportamiento político que socializa y practica el Guerrillero Heroico.

En el artículo El socialismo y el hombre en Cuba, Guevara insiste en que el hombre nuevo, el del siglo XXI, debe superar al de los dos siglos precedentes. Reconoce que aunque el nuevo tipo humano constituye, en los inicios de la segunda mitad del siglo XX, una aspiración subjetiva y no sistematizada, debe formarse en la medida que más avances se obtengan en la conjunción de la teoría y la praxis social. De tal manera, se enriquecerán el marxismo-leninismo y la humanidad.

En términos de la Ciencia Política, el hombre nuevo concebido por Guevara debe desarrollarse a la par del sistema socialista, como actor político que alcanza un elevado grado de participación en las transformaciones políticas, tanto en el escenario político nacional como internacional, mediante la interrelación cada vez más estrecha de la teoría y la praxis política.

La concepción del hombre nuevo expuesta por el Che no es original en sí misma, sino en la manera de representarla. Se asienta en la tradición humanista y los presupuestos marxistas referidos a la construcción del socialismo-comunismo, a partir de la creación simultánea de la base material y el hombre nuevo.

Si bien Ernesto Guevara no refirió explícitamente el concepto de cultura política emancipadora, pueden identificarse en su obra algunos de los rasgos de dicha tipología de cultura política cuando caracteriza al hombre nuevo.

Valga apuntar que en 1960 explica al pueblo, en el programa de televisión Cuba avanza, cuán indispensable era un cambio de mentalidad, pensar como nación: “lo más importante es la nación, es el pueblo entero de Cuba, y siempre hay que estar dispuestos a sacrificar algún beneficio individual en bien del beneficio colectivo”.

De igual manera, en escritos y discursos de inicios de la Revolución, reiteraba la  necesidad de eliminar todo vestigio de individualismo mediante un proceso de autoeducación consciente y crítico.

Esto indica que a partir de entender los hechos epocales, los sujetos deben encaminar su acción política emancipadora, ajustada siempre al principio ético de lograr la integración social mediante la transformación individual.

Los planteos teóricos y políticos del Che se resignifican y actualizan su vigencia en la actualidad, a partir de la acción socializadora de la TV Cubana, que al homenajear a Ernesto Guevara también consolida la formación de la cultura política emancipadora inherente a la construcción del socialismo en Cuba.

 

* Licenciada en Periodismo y Máster en Ciencia Política por la Universidad de La Habana.

Notas y referencias:

1 Ernesto Guevara: Notas para el estudio de la ideología de la Revolución Cubana. Verde Olivo, Ed. 30 (8 de octubre de 1960), p. 11.

 2 Delia Luisa López: El socialismo y el hombre en Cuba: una mirada en los 90. Revista Temas no. 11. Julio-septiembre, 1997, p. 106.

 

 

 

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Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.