El Canal 12 en colores se inauguró el 19 de marzo de 1958, en las locaciones alquiladas por Pumarejo en el Hotel Habana Hilton. Fue bautizado tres días antes de la ceremonia oficial de apertura del magno hotel, por el sacerdote católico Ezequiel Iñaurreta.
Se hizo una producción en cadena con Telemundo para todo el país, desde las 9 y 30 de la noche. Como era miércoles, le tocaba salir al aire al programa Caravana Española, con el show de Miguel Herrero y su conjunto español. (1)
Además hicieron una programación especial de casi tres horas con la orquesta dirigida por Mario Romeu, el Ballet de Luis Trápaga. Debían presentarse las estrellas exclusivas de Escuela de Televisión: Lucho Gatica, Olga Guillot, Fernando Albuerne.
Nadie imaginó las vicisitudes de Gaspar Pumarejo, Otto Sirgo, Manuel Llerandi, Eduardo Caballero y demás organizadores y propietarios del Canal 12 S.A. para que la inauguración fuera lo más exitosa posible.
Aquel día habían aparecido muertos, con evidencias de haber sido salvajemente torturados, tres jefes del Movimiento 26 de Julio en la capital: Sergio González López (El Curita), Juan Borrel y Bernardo García Santos. Con el crimen de la policía, la tiranía se sintió más tranquila porque sabía del papel decisivo de El Curita en la organización de la Noche de las 100 bombas y en la Huelga General Revolucionaria en gestación.
Como Pumarejo había estado pidiendo permiso para inaugurar su canal, le exigieron ahora efectuarla de inmediato. Para la esperada ocasión, Lucho Gatica había llamado a su hermano Arturo y a la esposa, Hilda Sour, ambos cantantes, para actuar en la inauguración y en los programas de Escuela de Televisión, junto al pianista Jorge Astudillo. Todos estaban en La Habana.
Sin embargo, el ídolo chileno tuvo dificultades para actuar al preocuparle a la seguridad del hotel que el movimiento de una personalidad tan popular incentivara una acción o sabotaje en sus instalaciones. No pocos cuidados se tomaron también con los divos musicales cubanos: Olga Guillot y Fernando Albuerne.
El escaso público asistente lo integraron personas escogidas como los artistas norteamericanos huéspedes del hotel, invitados a su inauguración. Entre ellos: Ann Miller, Vera Ellen y el actor Leo Carrillo.
Como los intérpretes extranjeros en el programa hubo un trío italiano con la rubita Cristina Denise, acompañada por dos jóvenes que tocaban las guitarras eléctricas.
Pumarejo y Otto Sirgo en la animación y conducción, advirtieron a la teleaudiencia que aquel espectáculo en vivo se estaba viendo en blanco y negro porque era al momento de realizarse, no obstante lo grababan en películas de color y en la retransmisión saldría en colores por el Canal 12.
Efectivamente, salió en colores con gran brillantez. La antena ubicada en la cima del Habana Hilton, considerado en aquellos momentos como el edificio más alto de América Latina, tenía una ganancia de 220 KW, para sobrepasar el alcance de los canales habaneros 7 y 10.
Pero fueron tantas las dificultades en la seguridad en el Hilton que para celebrar el acontecimiento e invitar a la prensa, Leonard C. Ferrari, de la División Internacional de la RCA, propuso reunirse en otro lugar y escogieron el salón L´Elegant, del Havana Riviera.
Distinto, novedoso y creativo
Gaspar Pumarejo había afirmado que las imágenes del Canal 12 tendrían algo cualitativamente distinto, novedoso, creativo. Dispuso primero de dos y luego de siete cámaras de última generación fabricadas por la RCA. La mayoría de las filmaciones se hacían fuera del set. Los reportajes eran acompañados por imágenes in situ.
Al sintonizar este canal se verían paisajes cubanos, situaciones urbanas, comercios o sociedades. Los colaboradores en el exterior como Bobby Quintero, desde Miami mandaban filmaciones también en esta línea.
Había proclamado Pumarejo que el perfil del canal sería periodístico, noticioso. Ofrecerían información multilateral, objetiva y crítica. Nunca nada semejantes al espacio del vocero personal de Batista, Otto Meruelo (2), arrendado en la CMQ TV para el Boletín Informativo del Gobierno de la República (1:30 p.m.).
La preponderancia de lo informativo sobre la programación musical o dramática se explica por la ansiedad popular por verdades y la expectativa por acciones y cambios.
Prueba de que Pumarejo se proponía un periodismo incisivo y sin ataduras, fue el nombramiento de Agustín Tamayo Fernández como Director general del Canal 12. Las emisiones comenzaban desde las seis de la mañana y terminaban a las 2 de la madrugada.
El noticiero tendría tres frecuencias diarias, de 12 m. a 2:00 p.m., de 7:00 p.m. a 8:30 p.m., y la última de 11:00 p.m. a 1:00a.m.
Distinguió al Canal 12 programas de renovado corte social y cultural. Una intervención diferente y más culta ofrecería el Dr. Herminio Portell Vila en temas internacionales. Los comentarios económicos de Oscar Pino Santos apuntaban, con un enfoque marxista, argumentos inobjetables.
En la crónica social brilló el excelente profesional Juan Emilio Friguls, como en los policiacos Fernando Carr González, sin los sensacionalismos vulgares de la crónica roja, o el polemista José Pardo Llada en el debate político. (3)
Los cronistas, muchas veces alineados en favor de los Mestre, buscaban no tanto los méritos en los proyectos de Pumarejo, como fallos y motivos de burla. (4) Pero en estos primeros meses de funcionamiento del canal en colores, fue imposible tapar el Sol con un dedo.
El cronista Nunez Planas destacaba el trabajo de “las cámaras en la calle, el campo, el mar, para ofrecerle al televidente lo nunca visto, lo que apenas si sabe que existe. Eso es novedad (…) Pumarejo se anota un nuevo éxito con el Canal 12, no solo con el color, sino con la televisión al aire libre y la amplitud del panorama que ha puesto a la vista…”. (5)
Notas y referencias:
(1) El elenco habitual fue reforzado con la cantante María Marcos y la bailarina María de Aragón.
(2) Otto Meruelo Balderrán, además de omisiones y mentiras, le caracterizaban expresiones peyorativas sobre los revolucionarios, como calificar al Ejército Rebelde de “cuatreros y facinerosos”. (Véase reportaje de Arturo Ferrer en Carteles, 3 de mayo de 1959, p. 37).
(3) El Jefe de Información fue Lisandro Otero. Entre los locutores estuvieron: Antonio Pera Quintana, Magaly Diez, Carmen Rosa Pérez, Magalys Reyes, Gustavo Mazorra, Ramón González Quevedo, Agustín Roque Fuentes y Juan Ramón González Ramos “Tatica”.
Los noticieros con Armando López y Manuel Palacio Blanco, comentarios políticos a cargo de Benjamín de la Vega; la crónica social atendida por Alfonso Amenabar.
Entre los periodistas estuvieron: la Dra. Blanca Nieves Tamayo de Portuondo, Hugo del Cañal, Carlos Castañeda, Aracelio Azcuy, Armando López Moosman. Hubo intervenciones en inglés a cargo de Mike Alonso.
(4) Algunos llamaron a Pumarejo “El Choripán”, por haber comido frente a cámaras un pan con chorizo. Jamás ocultó su bien apetito, sí como su preferencia por la cocina cubana.
(5) Núñez Planas, Armando: “Televisión al aire libre”, Gente de la Semana, 6 de abril de 1958, p. 38.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.



