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En la radio y TV de la década del 50 varios espacios atacaron al régimen de Fulgencio Batista

Hubo un ecléctico y muy exitoso programa de Radio Progreso, del cual hizo una versión homóloga la televisión en CMQ. Pensaron llamarlo con una de las dos expresiones popularizadas por el actor Carlos Moctezuma (Mr. Televisión 1958): ¡Anota Flora! O ¡Pita Camión! Pero ya el compositor musical Gustavo Gaínza Martínez había reservado en el Registro de Propiedad Intelectual el título de ¡Anota Flora! para una guaracha, y Walfrido Guerra Navarro había inscrito como mambo-montuno ¡Pita Camión!(1).


De manera que los Mestre tuvieron que buscar otro nombre para el nuevo programa, y eligieron: Mi suegra y yo. Tenía un carácter costumbrista de actualidad. Moctezuma asumió el popular personaje de Ñico Rutina, al cual la Orquesta Aragón dedicó un tema. El reconocido actor introducía morcillas con expresiones de doble sentido contra el régimen batistiano.

Aprovechando un momento sin censura, el semanario humorístico Zig-Zag publicó un dibujo en su portada con motivo de la caída de la dictadura militar en Venezuela, donde se representaba al pueblo dándole una patada al general Marcos Jiménez  y diciendo: ¡Anota Flora! (2)

Otro espacio costumbrista surge a principios de 1958, en sustitución de Me embarcaste sirope, los jueves a las ocho de la noche. El director fue José Antonio Caíñas Sierra con excelentes guiones de Marcos Behmaras. Eran los albores del mítico Detrás de la fachada.

Se distinguía en ese espacio María Manuela Cal Fariñas (Mimí Cal, premio especial CARTV) en la original función de narradora-animadora (invisible) con la eficaz contrapartida de José Antonio Cepero Brito y un buen elenco que reunió aTeté Blanco, Lupe Suárez y otros actores.

No fue un programa humorístico más. Concebido como una crónica satírica de situaciones doméstico-cotidianas, donde frecuentemente se criticaba al vecino sin ver los defectos propios. Dejaba subliminalmente mensajes éticos, cívicos y de urbanidad, contribuían a la reflexión y a mejorar las costumbres, mientras hacía reír.

Muy en esta cuerda vernácula del momento, los programas Mi familia y Frente a la calle habían llegado a ubicarse entre los 15 estelares de mayor rating. Es cierto que el primero fue decayendo según los surveys. Pero Frente a la calle, aunque tuvo fluctuaciones, recuperó escaños hasta ocupar el puesto 19 en el chequeo del verano de 1958. No obstante, los decisores en la CMQ, en coordinación con los patrocinadores, decidieron sacarlos del aire. ¿Por qué?

Frente a la calle, con guion del autor humorista Alberto González (premio CARTV) se había hecho notar ante los censores también por las improvisaciones en este caso del autor Tito Hernández (3).

Para evitar problemas, los Mestre sustituyeron el programa por Estampas callejeras. Tenía la misma concepción y cuadro de actores, excepto a Tito, quien fue reemplazado en el protagónico por Pipo de Armas. Aparentemente el espacio adoptó una comicidad ortodoxa inobjetable, sin visos políticos.
Sin embargo, ahora una actriz, desde un ingenuo papel –mientras avanzaban las columnas invasoras rebeldes– hacía recurrentemente esta exclamación: “¡Y lo que falta!”.

Pumarejo y las transmisiones desde Varadero
Cuando los espacios costumbristas y espectáculos artísticos televisivos parecían haber puesto definitivamente la balanza del lado de los Mestre, Gaspar Pumarejo logra una sensacional programación del 13 al 19 de julio desde Varadero.

Escuela de Televisión S. A., con todo su personal técnico y artístico, se montó en un transporte. Pumarejo les dijo que iban por siete días a una aventura en la playa más linda del mundo para trabajar y vacacionar. Desde allí harían la programación habitual pero con las cámaras al aire libre, semejante a la experiencia del Canal 12.

No era la primera vez que Telemundo transmitía desde Varadero o provincias –recordemos la experiencia de Espinet Borges en Televisa Publicidad– pero sí con carácter permanente. El ingeniero Barquín transmitió por microwave las imágenes a la planta de Telemundo en Coliseo, de esta a la torre del edificio matriz de la Ambar Motors en La Habana, que la difundió a todas las ciudades de la cadena nacional.

Se supo que la señal llegó con claridad hasta Miami. Casi a tiempo completo la programación de una empresa televisiva era descentralizada de La Habana con éxito.

Artísticamente la figura central en aquellas jornadas de televisión en Varadero fue Lucho Gatica, cuyo solo anuncio en las carteleras iba a garantizar la más alta sintonía en Telemundo. Sumémosle a esto la presencia de valores femeninos tan gustados como la bolerista matancera Blanca Rosa Gil, además de Xiomara Alfaro, las Hermanas Lago, la pianista Zenaida Romeu y aquella muchacha que dio a conocer desde las pantallas de Unión Radio Televisión, sin que otros medios la promovieran como merecía: Luisa María Hernández “La India de Oriente”. (4)

A favor de la programación musical de Escuela de Televisión apuntamos no solo la inclusión de Xiomara Alfaro (negra) o la India de Oriente. También el caso de Olga Rivero (negra). Durante una entrevista esta última señaló cómo fue marginada en los shows televisivos y, en especial, por las empresas de los Mestre. Pumarejo le abrió sus puertas y se le pudo ver por Telemundo.

Aquella experiencia en Varadero se insertaba en el proyecto de El Show de las provincias, una propuesta del  bloque de programas de Escuela de Televisión.

Gaspar Pumarejo trató de dar continuidad a la loable experiencia de Heriberto Espinet Borges y Francisco Ordóñez con Televisa Publicidad en 1956, cuando se organizaron espectáculos televisivos en provincias cubanas, con talentos locales incluidos aficionados y refuerzos profesionales de primer nivel donde también participaron invitados extranjeros como Pepe Marco y Gregorio Barrios.

De la ciudad o pueblo homenajeado ofrecían su historia, entrevistas a personalidades del lugar, mostraban platos típicos, tradiciones y otros elementos culturales identitarios. Tuvo una frecuencia a la semana, los jueves, en principio fue matutino, de 10 y 30 a 12 del mediodía, y luego a las 9 y 30 de la noche. (5)

Le auxiliaban en la preparación del programa personalidades del medio como Hugo del Cañal y Cardet García. El animador principal de El show de las provincias era el propio Pumarejo, junto a uno de los mejores cronistas del medio, fogueado ya en las lides de la televisión: Francisco Pita Rodríguez (Pacopé).

El programa variado Pumarejo y sus amigos, los martes a las 9 y 30 de la noche, había sorprendido desde sus comienzos por la espontaneidad. Ese año fue galardonado por la CARTV precisamente en una clasificación hecha solo para premiarlos informal.

Gaspar reabría también trofeos como el mejor animador. Aquí aunque existía un diseño de lo que se pensaba hacer, muchos de los detalles se iban resolviendo  -o no- sobre la marcha. Y el televidente pedía apreciar la sorpresa sobre todo entre los artistas extranjeros, como el cantante Luis Pérez Mesa con el Río México, el norteamericano Napoleón Reed o Pablito del Río, quienes no conocían la dinámica del programa.  

Notas y referencias:
(1) Roberto Faz y su conjunto, el Casino, Senén Suárez y su combo, la Aragón y la Orquesta Revé hicieron combinaciones o las incluyeron por separado en sus repertorios.
(2) Ese ¡Anota Flora! En el argot popular del momento se traducía como: ¡Batista, ahora te toca a ti! Véase: “Anota Flora”, Bohemia, 30 marzo de 1958, pp. 56 – 57.
(3) Los censores designados por el gobierno, al revisar los guiones, no hallaban las imágenes comprometedoras, por lo que se le atribuía individualmente la responsabilidad por la morcilla al actor Tito Hernández y fue reparado.
(4) Luisa María Hernández hizo sus primeros discos acompañada por el trío La Rosa, luego la propia Panart le grabó otros temas melódicos, en singles también, con el respaldo de los tercetos de Luisito Pla y Nacional.
(5) Al parecer el programa no fue sustentable por no contar con el aporte necesario en el patrocinio de anunciantes, le sustituyó Buffet del hogar.

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Odalys Fuentes de Arma

Actriz dramática de la Televisión Cubana. De origen muy humilde, en su natal Jarahueca, Yaguajay, Sancti Spíritus se traslada a La Habana y se inicia en la televisión, como muchos otros artistas, al ser seleccionada como modelo en una Convocatoria para el programa realizado con motivo de la visita del cantante chileno Lucho Gatica.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.  Más de 27 personajes en series y novelas de la televisión la distinguieron con la condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la Vida.

La audición resultó un éxito y le llovieron las ofertas que la convirtieron en el rostro latinoamericano de importantes firmas comerciales de la época, lo que atrajo inmediatamente el interés de los artistas del /music hall/ y el teatro.

Fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión, descolló por su actuación como Marisela, la salvaje, virginal y recia pradera venezolana en la telenovela *Doña Bárbara*, y luego en *Tierra Brava* y el *El Naranjo del patio*.

Miriam Mier Vidal

 Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.

Luis Rielo Morejón

Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

 

Frank González Díaz

Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.

 

 

 

Mario Balmaseda Maurisco

Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.

Félix Pérez Ortiz

Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.