Recuento histórico del panorama televisivo durante la década del cincuenta
El 24 de octubre de 1950, en el Palacio Presidencial de la República de Cuba, tuvo lugar la ceremonia oficial de inauguración y la difusión de señales ininterrumpidas del Canal 4 (Unión Radio TV): nuestra primera televisora que, durante ese decenio, cambió varias veces de dueños.
El 18 de diciembre siguiente –menos de dos meses después– comenzó sus emisiones el Canal 6 (CMQ TV)[1], que muy pronto devino cadena expandida hacia el Oriente cubano.
En 1953, surgieron varias televisoras en La Habana:
- 31 de enero: Canal 7 (CMBF TV), de alcance provincial.
- 18 de febrero: Canal 2 (Telemundo), que pronto crearía su propia cadena interprovincial.
- 28 de julio: Canal 10 (Televisión Habanera), de alcance provincial.
- 11 de noviembre: Canal 11 (TV del Caribe), de alcance provincial.
Por ello no extrañan los comentarios de la prensa de entonces:
“El capitolio más grande, el cabaret más lujoso para el turismo (…) y la segunda ciudad del mundo después de New York, que cuenta con más canales de televisión aunque solo dos o tres serán los verdaderos favoritos. Estos serán aquellos que ofrezcan programas de inusitado atractivo: CMQ la más poderosa. En la lucha entre el 2 y el 4, la pelota y Escuela de TV, favorecen al 2, con su magnífica programación dramática, cómica y musicales aventajan al 4. Por su parte, el 7 y 11 tendrán, al parecer, resultados más modestos”[2].
El 19 de marzo de 1958, con la inauguración del hotel Habana Hilton[3], comenzó sus emisiones el Canal 12 (Telecolor) –provincial–. En ocho años, La Habana concentró o la mayor cifra de plantas de la Región y de cadenas interprovinciales de empresas rivales.
El desarrollo de nuestra televisión comercial estuvo determinado por múltiples condiciones objetivas:
- Cada radioemisora-televisora financiaba, construía y gestionaba la infraestructura tecnológica que difundía su señal desde la casa matriz hacia zonas distantes[4].
- Nuestra configuración alargada y la tecnología de transmisión de la época –antenas unidireccionales– encarecían la creación de redes de microondas y sus repetidoras.
- En su bienio fundacional, tres plantas habaneras crearon filiales en las capitales de las provincias distantes, de mayor poder adquisitivo, para incrementar el mercado televisivo, la tenencia de equipos receptores, la recepción de programas y la inversión de los anunciantes, productores de bienes de consumo o agencias de comunicación y mercadeo.
Entre 1950 y 1958, en El Vedado habanero, las más importantes cadenas televisivas de empresas rivales competían mediante los géneros de programación, las nuevas tecnologías y la contratación exclusiva de artistas del sistema de “estrellas” nacionales y foráneas, así como por la publicidad integral en la Industria Cultural.
Varias de las plantas capitalinas tuvieron corta vida: Canal 10 (Televisión Habanera), Canal 11 (TV del Caribe)[5] y Canal 12 (Telecolor).
La Habana dominó el universo televisivo hasta el 24 de junio de 1958, al fundarse TV Camagüey S.A. (Canal 11, CMJK), cuyas emisiones regulares comenzaron el 19 de febrero de 1959, aunque poco tiempo después desaparece.
La mirada retrospectiva de nuestra historia televisiva debe identificar en cada momento del análisis histórico, su estructura de propiedad, modelo de radiodifusión, tecnología y las singularidades de sus contenidos.
[1] Que devino el más potente e importante canal de nuestro sistema audiovisual con fines comerciales.
[2] Periódico Información, 16 de abril de 1953, p. 14.
En enero de 1956, esta publicación actualiza el panorama: “Cuba con 250.000 equipos de televisión, no puede mantener seis empresas de televisión con cifras negras. El 11 fracasó. El 10 ha visto pasar distintas personalidades y empresas arrendatarias, y el 4, en 7 años, sufrió más de un cierre por incosteable. No hay anunciantes en cantidad suficiente para patrocinar tantos programas”.
[3] Hoy Habana Libre.
[4] Desde los años setenta, esta función la asume el Ministerio de Comunicaciones y, finalmente, Radio Cuba, independiente al ámbito mediático.
[5] Filial del Canal 2 (Telemundo).

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.



