Director que fusionó disímiles recursos expresivos, comunicativos y audiovisuales.

Nuestra televisión ha contado siempre con artistas talentosos en diversas disciplinas. Hoy quiero recordar a Manuel Rifat Cruz.

Con una formación predominantemente empírica, gracias a su voluntad, afán de superación, osadía, irrerverencia y sensibilidad innata; Rifat enriqueció progresivamente su gusto estético y generó una creatividad donde la fusión de disímiles recursos expresivos, comunicativos y audiovisuales anuló los convencionalismos.

La magnitud y dimensión de su obra estuvo en contraposición al contexto tecnológico, donde realizó gran parte de su gestión, como director de programas televisivos:

  • A inicios de los años 60 pasados, la tecnología televisiva era predominantemente norteamericana y en su mayoría obsoleta.
  • En 1961, se establece un bloqueo comercial, financiero, tecnológico y económico que impide su renovación parcial o total.
  • Las nuevas prioridades sociales, entre ellas la reconversión-expansión de la radiodifusión estatal de servicio público-, carecían de las finanzas necesarias para adquirir nuevas infraestructuras en países distantes.
  • El sistema de grabación de imágenes mediante cinta magnética- video tape- que los norteamericanos habían experimentado en el decenio anteror en nuestra televisión comercial- retardó su aplicación más de dos décadas. Mientras desde los sesenta, varios países de América Latina explotaban las ventajas del video tape.
  • Hasta los años ochenta del pasado siglo, nuestra programación televisiva se realizaba y difundía con la tecnología de su etapa fundacional. 1
  • Las primeras máquinas reproductoras de video -video tape- de procedencia japonesa se usaron en los contenidos educativos a mediados de los años setenta. La generalización de este sistema en nuestra televisión fue lenta.

 Aspectos relevantes de la vida y obra del gran director de TV

En 1950, Manuel Z. Rifat Cruz (Cienfuegos, 12 de abril de 1936- La Habana, 2 de junio de 2007) era un adolescente pobre, residente en la provincia sureña.

La demostración televisiva en circuito cerrado realizada en el parque Martí de la urbe cienfueguera, cambia su vida. Sin pensarlo, parte a La Habana, duerme en un garaje cerca del Canal 4 y al día siguiente pide trabajo al portero. Tras ser rechazado, entra por una ventana y duerme escondido en el sótano de la televisora. Finalmente, apoyado por Mario Romeu, Fernando Virgo y Sirio Soto devino auxiliar de todo sin cobrar nada.1

Allí aprendió los rudimentos y complejidades de diversas especialidades: fue auxiliar de estudio y de maquetas, carteles y anuncios, dolly man, luminotécnico y operador de proyecciones, del control maestro y de audio. Sin embargo, las cámaras lo deslumbraron y con la ayuda colectiva, en 1952 ya trabajaba como camarógrafo.

Mientras aprende televisión se instruye. Limpia en la Havana Bussines Academy, a cambio de recibir clases de español e inglés; asiste a una escuela nocturna en Jovellar e Infanta (Centro Habana) y en 1952 matricula un año de Administración Pública.

Acerca del más recordado rol del actor cubano Francisco de Asís Almeyda Carril.

Las producciones mediáticas tienen su magia peculiar y, en ocasiones, un personaje secundario impacta tanto en el imaginario popular que se olvida a su intérprete.

Así sucedió con Agamenón, el circunspecto mayordomo del humorístico-costumbrista San Nicolás del Peladero, de José Manuel Carballido Rey, difundido por casi dos decenios en nuestra televisión.

 La célebre artista cubana, nacida el 20 de agosto de 1900, fue activa en su crítica radial y televisiva en contra de los gobiernos corruptos cubanos.

Rita Montaner Facenda (Guanabacoa, 20 de agosto de 1900 - La Habana, 17 de abril de 1958) hizo suya la primera mitad del siglo XX.

Como pianista, cantante, compositora, conductora de programas mediáticos, actriz dramática-humorística, promotora de figuras, proyectos culturales y efímeras compañías teatrales, reinó en los teatros, la discografía, la radio, el cine, la televisión y el cabaret en Cuba, Las Américas, España y Francia.

Con una actuación totalmente intuitiva, logra interpretaciones auténticas y versátiles1 en dramas, comedias, zarzuelas, óperas, operetas. Vuelca su crítica social en la radio, la televisión, el teatro y algunas de sus producciones fílmicas.