Realizó diversos documentales sobre las misiones militares de Cuba en el extranjero, entre otras importantes obras.

Miguel Orlando Fleitas Rodríguez Maribona (Matanzas, 4 de octubre de 1926 - La Habana, 12 de diciembre de 2002) estaba predestinado a ser creador y combatiente. La vida dio a sus pinceles y lienzos amados, formas inimaginadas para expresar el arte, la vida y el dolor ajenos.    

Antes de los 17 años reclamó su ingreso a la Juventud Socialista y creó una cédula -que finalmente presidió- en la barriada habanera de El Santo Ángel.

Para la televisión fundacional dibujó telos que identificaban los títulos, realizadores y elenco de los programas.

Durante año y medio cursa asignaturas de arte en la Universidad de La Sorbona, en París, y estudia en Cinecittá (Italia).

De regreso a La Habana, ingresa al Partido Socialista Popular, al Movimiento 26 de Julio y participa en la insurrección popular.

Entre 1954-1958, junto a Tucho Rodríguez,1 hace comerciales televisivos mientras redacta textos, dibuja y crea escenografías para anuncios audiovisuales en las publicitarias de Sabatés2 y Obelleiro y Carvajal.

Funda TELEFILCA S.A.,3 donde crea dibujos y muñecos animados y créditos para anuncios, dirige cortometrajes y documentales televisivos, realiza efectos especiales cinematográficos. También dibuja caricaturas y gráficas en La carta semanal, publicación del Partido Socialista Popular y en la revista Nuestro Tiempo.

Hoy por hoy, ver telenovelas constituye una de las prácticas del consumo culltural más generalizadas en la recepcion televisiva y de video, donde se involucran apasionadamente hombres y mujeres adultos, adolescentes y hasta los infantes. Perdido en el tiempo se encuentra el primer espacio habitual del género, que estableció importantes primacías en Cuba y en la televisión iberoamericana¹:

 Una de las más destacadas actrices de la radio y la televisión cubanas.

Zitta Elvira Cervera Battle1 nació en Sagua la Grande, Villa Clara, el 4 de enero de 1923, en una familia pobre. En La Habana devino maestra y el influjo de la carpa teatral, aledaña a su casa, despertó su vocación artística. De su trayectoria solo podemos marcar algunos hitos:

  1. En la emisora El progreso cubano2 Elvira gana la competencia de actuación pero no el contrato profesional prometido.3
  2. En el Concurso de Los precios fijos4, de CMQ Radio, Elvira protagoniza los primeros capítulos y gana. Solo logra la beca. Mediante una competencia esta emisora elige protagonistas para una novela emitida los lunes a las 9:00 p.m. Ofrece contrato profesional y beca de actuación con Enriqueta Sierra.5

Elvira hace locución en programas radiales, comerciales y sin contrato fijo, espera en los bancos de las emisoras para suplir ausencias imprevistas de las actrices.6

  1. Con diecinueve años egresa de maestra en enseñanza primaria7 y sustituye tres años en áreas rurales. Luego, gana por oposición su nombramiento de enseñanza media en Regla. Mientras, recorre la radio capitalina:  

Para muchos, en la  televisión comercial cubana desarrollada entre los años 1950-1958,  todo corría sobre rieles y hacer televisión gracias a la garantía de la tecnología proveniente del vecino poderoso, era un lecho de rosas.

Quienes así piensan olvidan varias realidades históricas:

  1. La televisión la inaugura en Cuba la empresa Unión Radio Televisión[1]  cuando logra fundir capitales provenientes de varios asociados.[2]

La premura con la que comienzan a difundir programas determina  muchas de sus practicas mediáticas y artísticas.

Desde fecha bien temprana, nuestra programación habitual superaba las ocho horas diarias-  lo cual amplificó y diversificó disciplinas artísticas y quehaceres informativos, comunicativos y culturales que el video expandió hacia todos los segmentos poblacionales.