Algunos telecentros provinciales tienen su génesis en las televisoras fundadas en los años 50 pasados.

El tiempo, la ausencia de investigación y la superficialidad en el abordaje de los contenidos de algunos reportajes y coberturas periodísticas, pueden generar la ignorancia e incluso la distorsión de los sucesos históricos.

Este fenómeno se evidencia en la trayectoria de los actuales telecentros provinciales, ubicados en las que fueron las originales cinco provincias no habaneras.

El desarrollo de la televisión fundacional cubana en los años 50 pasados, lo predeterminaron diversas condiciones objetivas:

Adoptando el modelo imperante en Estados Unidos, la radio y la televisión aplicaron el modelo de gestión y programación con fines comerciales, sustentado en la comunicación comercial y el mercadeo entre diversos actores, agentes y escenarios de la Industria Cultural contemporánea.

Precursor de la novela sentimental cubana, el de fundador televisivo en cuatro plantas

Al perderse la República española, muchas familias ibéricas huyeron de la represión fascista desplegada por el dictador Francisco Franco: La de Leandro Blanco arriba a La Habana en 1939.

Se desconocen sus primeros tanteos radiales en La Habana pero ya en 1944, estrena en CMQ Radio, su novela Ave sin nido,1 cuyo éxito genera numerosas versiones radiales y cinematográficas en la región.

Talentoso guionista, director y gestor de la televisión de servicio público en Cuba.

El aniversario 54 de la fundación del Instituto Cubano de Radiodifusión1 nos hace recordar cuántos valiosos

hombres y mujeres aportaron su experiencia y talento al surgimiento de la radiodifusión de servicio público.

Hoy recordamos a Marcos Isaac Bhemaras Suárez:

Hizo contabilidad para varias empresas, pero en la ficción radial forjó su ingenio, imaginación y fantasía. Fundó múltiples radioemisoras y canales. Marcó hitos cruciales en los medios electrónicos. Hizo periodismo impreso y como militante comunista combatió sin tregua la injusticia social.

En pleno apogeo nacional-regional de las aventuras heroicas con ambientes y personajes criollos, radionovelas sentimentales, humorísticos y radioteatros cubanos, Bhemaras aprendió a escribir guiones diversos, especialmente los dramáticos y humorísticos.