Asegura Agustín Finalé, fundador de la TV cubana y realizador de imágenes
En la impresionante historia de este sencillo hombre resalta la dedicación sincera y constante a la TV cubana. Como muchos iniciadores, su inserción en este medio de comunicación fue siguiendo las recomendaciones de amigos.
El joven Agustín Finalé trabajaba de jardinero en el parque Almendares, cuando Magda Muñiz le comenta que en la recién creada televisión un empresario llamado Gaspar Pumarejo estaba buscando un mensajero.
Finalé expresa su temor de optar por ese trabajo explicándole a la muchacha que para ser mensajero debía conocer bien La Habana, pues sería lo primero que le preguntarían en una entrevista como aspirante al puesto, su amiga le aconseja decir que sí.
Acude a la entrevista y con valentía responde a la pregunta, así obtiene el empleo, y sustituye a Otto Carbonero, que pasa a ocupar un puesto de más salario. Otto le entrega un mapa de la ciudad para que se aprenda todos los barrios. La emisora de Pumarejo en esos momentos radicaba en Prado 210.
Ya funcionaba la famosa Escuela de Televisión y estaban en el aire programas como Hogar Club y Reina por un día, sustentados por distintos anunciantes y que premiaban a las ganadoras con regalos increíbles.
Recuerda Finalé que para asistir a los programas en vivo había que presentar tres recibos de Hogar club: todo era ganancia para el dueño de la emisora.
Mientras trabajaba como mensajero, siempre estaba pendiente de otros trabajos dentro del medio, pues joven al fin deseaba aprender. Con el triunfo de la Revolución se integra a esta de lleno, y da el paso al frente en el primer llamado para formar artilleros; es allí donde ve a Fidel por primera vez, que se dirige a ellos.
Luego de la intervención de CMQ, proceso liderado por Amaury Pérez García, el jefe de personal le dice a Finalé que desde ese momento pasa a ocupar la plaza de electricista.
Mientras trabaja en el puesto que le asignaron, aprende otros oficios de la televisión y se interesa sobre todo por el de auxiliar de audio. Al terminar, se examina y pasa a ocupar la primera plaza.
Al mismo tiempo colabora con todas las tareas de la Revolución. Es fundador de las Milicias, milita en la Unión de Jóvenes Comunistas y, posteriormente, en el Partido. Comenta, sonriente, que participó en 18 zafras azucareras y cientos de trabajos voluntarios. Pero este elevado activismo político y sindical no impidió que siguiera superándose profesionalmente.
Incursionó en casi todas las especialidades del sistema de la televisión: operador de audio, operador de cámara, y otros. Explica que con tantas movilizaciones no pudo terminar la carrera en la Universidad de La Habana, pero sí se categorizó como realizador de imágenes, especialidad en la cual se desempeñó por más de 30 años junto al compañero Agustín Montalvo.
Realizó novelas, teatros, cuentos y aventuras, entre otros trabajos, participó en las transmisiones de muchas comparecencias de Fidel, tanto en estudio como en exteriores.
Participó en las tres versiones de Los tres mosqueteros, en las aventuras La flecha negra, Guillermo Tell y La capitana del Caribe; en las novelas: El jorobado de Notre Dame, con Marta del Río, El rojo y el negro,con Evelio Taillac, Crimen y Castigo, Las huérfanas de la Obrapía, Tierra Brava, Si me pudieras querer, Al compás del son, Salir de noche, entre otras más. También hizo musicales como Juntos a las nueve, entre otros.
Estuvo en Angola durante 22 meses en un batallón de tanques, a la vez que trabajaba como profesor.
Años más tarde viajó a Venezuela con los equipos de voleibol masculino y femenino, donde conoció de cerca el sacrificio de los atletas; allí tuvo la oportunidad de conocer al reconocido entrenador Eugenio George.
Por su destacada trayectoria, este fundador de la televisión cubana ha recibido distintas medallas y condecoraciones. Entre ellas se encuentran: la Medalla “Raúl Gómez García”; la Orden “28 de Septiembre”, la Medalla por la “Liberación de Angola”, el reconocimiento de Vanguardia Nacional en dos ocasiones, la condición Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión, la Medalla Aniversario 5O de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, reconocimiento del Ministerio del Interior, entre otras distinciones.
Este incansable trabajador de nuestros medios audiovisuales, en particular la televisión, sostiene que si volviera a nacer dedicaría su vida a la TV y a la Revolución.

Actriz, fundadora del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Distinguida con la condición de Artista de Mérito por su trayectoria de más cuatro décadas en la pantalla y la radio, donde condujo el espacio *Nosotras* por más de 17 años. Protagonizó la aclamada serie de televisión *Para empezar a vivir*, en la que interpretó los personajes Lidia y Raquel, emblemas de la participación de la mujer cubana en los Órganos de la Seguridad del Estado del Ministerio del Interior. En 1981 recibió el Premio Internacional de Actuación otorgado en el Noveno Festival de Plovdiv de Bulgaria, con la obra teatral “Dos Padres”, escrita y dirigida por Silvano Suárez. Su personaje de La Gaviota en la obra homónima de Antón Chéjov, coprotagonizada con Frank González, le valió el premio de Actuación Femenina otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Asimismo ha recibido 17 galardones por su trabajo como actriz, entre ellos, el primer Premio de Actuación Caricatos de 1997 y el Premio ACTUAR 2016 por la obra de la vida.
Actor, artista de Merito de la TV y fundador del ICRT, comenzó haciendo teatro, su primera actuación significó la realización de todos sus sueños. Consiguió el cariño y el respeto del pueblo gracias a su talento, dedicación y energía en la escena artística. Es ejemplo de humildad, honestidad y autenticidad. Su participación en entregas como *El hombre de Maisinicú*, *El brigadista*, *En silencio ha tenido que ser*, *Para empezar a vivi*r, que alcanzaron un alto impacto social, lo identifican con las vivencias del pueblo cubano en los acontecimientos que han estremecido a Cuba en estos años. Con más de 44 aventuras, en las que han primado la consagración y la solidaridad, como la reciente *LCB, Lucha contra bandidos*, le hicieron merecedor del Premio ACTUAR 2010 por la obra de la vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
Actor, artista de Mérito de la TV y fundador del Icrt, conocido como el hombre de las mil voces por su participación en diversas producciones de animación realizadas por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos y en el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Se inició como aficionado en grupos de teatro y musicales hasta que en 1967 comenzó a trabajar en el Icrt como diseñador de vestuario y decorador. Paralelamente cursó estudios de actuación con excelentes profesionales del radio y la televisión. Entre los reconocimientos recibidos por su labor se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, cuatro primeros premios de actuación en los Concursos Uneac de radio, así como el Primer premio en el Primer y Tercer Concurso Nacional de Doblaje; Premio de Narración y Actuación en Festivales de la Radio; Primer Premio de Actuación en Televisión en el Concurso Caricato 1999; Premio ACTUAR por la obra de la vida en 2016 y el reconocimiento de varias generaciones de cubanos por su desempeño como Elpidio Valdés.
Poseedor de una obra con más de cinco décadas de prolífica existencia, que comenzó como aficionado en el teatro a finales del 60, en la primera Brigada de Teatro Obrero-Campesino. Formó parte también del Grupo de Teatro Ocuje y trabajó en obras como “María Antonia”. Luego estudió dramaturgia en la entonces República Democrática Alemana. Como director del Teatro Bertolt Brecht se consolida y dirige más de una decena de obras como “Andoba” y ha sido el autor de 13 piezas. Su trayectoria en la pequeña pantalla le ha legado al público que lo sigue inolvidables caracterizaciones en series como *Aventuras de Juan Quin Quín*, *En silencio ha tenido que ser*, *Un bolero para Eduard*o, y en telenovelas como *Si me pudieras querer* y *Añorado encuentro*. Entre los múltiples galardones de los que ha sido acreedor por su fecunda carrera se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, las órdenes Juan Marinello y Alejo Carpentier, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba, la Máscara de Oro del Teatro Nacional alemán, el Premio Nacional de Teatro cubano en el año 2006 y numerosos lauros por mejor actuación masculina, mejor puesta en escena y mejor autor dramático, conferidos en disímiles concursos nacionales e internacionales.
Inició su carrera en el medio televisivo en su provincia natal, Santiago de Cuba en los años 60. Al mismo tiempo comenzó a escribir para la radio y la televisión y otros espectáculos artísticos. Posteriormente es seleccionado para dirigir la Escuela de Formación de Actores de la antigua provincia de Oriente. Integró a la Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) donde fue nombrado responsable regional de cultura en la organización, que más tarde se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas. En la década del 70 se une al trabajo de aficionados del Ministerio del Interior (Minint). En 1976 parte en misión cultural para la República Popular de Angola. A su regreso a Cuba es nombrado en Santiago de Cuba responsable de cultura del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). En el cine participó en las películas “La primera carga al machete”, “En el aire”, “Cuba en la garra del Águila”, “Habana Blues”, “Entre ciclones” y “El Benny”. Ha sido profesor de varias generaciones de actores en las especialidades de locución, narración y actuación radial. De sus actuaciones más memorables se destaca su intervención como actor y asistente de dirección en seriales como *En silencio ha tenido que ser* y *Julito el pescador*, gracias a las cuales se vincula al trabajo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en la serie *La Botija* y en el Minint en sus estudios fílmicos en espacios como *Día y Noche*, *Patrulla 444* y *Tras la Huella*. Entre sus reconocimientos y distinciones se cuentan: Artista de Mérito del Icrt; Placa y Reconocimiento del Ministerio del Interior por su destacada labor artística; Reconocimiento como director de la Cruzada artística en homenaje al centenario de la muerte de José Martí; Medalla por el aniversario 40 de las FAR; Medalla Raúl Gómez García; Medalla José María Heredia; Sello Laureado por la Cultura Nacional; Distinción Gitana Tropical; Distinción Giraldilla de La Habana; Réplica del machete de Máximo Gómez y diversos Premios Caracol por sus brillantes actuaciones en varias telenovelas, seriales y festivales de la televisión y la radio cubanas.



