El homenaje al prominente actor cubano Enrique Molina por sus 50 años de brindar arte y los 70 de vida, tuvo lugar  en la sala Rubén Martínez Villena, de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac).En vísperas del cumpleaños, se reunieron en esa sala grandes luminarias de la cultura cubana para otorgar premios y condecoraciones, entre ellas la Distinción de Miembro Emérito de la Uneac, que entregó su presidente Miguel Barnet.

Además, Molina fue reconocido por la Dirección de Relaciones Públicas de la Televisión Cubana, el Consejo de las Artes Escénicas, el Ministerio del Interior, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura y el grupo de teatro de “Olga Alonso”.

Una muchacha de 23 años fue la primera mujer que dirigió programas de televisión en Cuba. Se dice fácilmente, pero, ¿qué cualidades tendría para que Gaspar Pumarejo, empresario arriesgado mas nada tonto, la propusiera como directora?

Transcurrían los días finales del año 1995. Después de conversar una tarde con ella y constatar lo que significan 45 años de vida artística para Cuqui Ponce de León, diría que en 1950 aunaba  distinción, belleza, talento,  y ese don de mando que cuando la mujer lo posee implica firmeza, nunca despotismo.

De ascendencia burguesa y mambisa, Cuqui trabajó en teatro desde 1943.  No obstante, antes de inaugurar la Televisión, Pumarejo quiso que su futuro equipo recibiera un entrenamiento especial: pasar 15 días en Estados Unidos,  analizando programas de televisión. Al regresar ya tenía formado el primerstaff: Erick Kaupp, jefe de programa del canal; Roberto Miranda;  Cuqui Ponce;  Laskar y Yara Rodríguez, ejecutivos y directores.

 Aproximación a la primera actriz Asseneh Rodríguez y su sólida carrera profesional

Disfrutaba intensamente al representar caracteres y conflictos disímiles, que le permitieron revelar la verdad artística subyacente en el arte.

El último adiós a la primera actriz Asseneh Rodríguez, de 79 años, en la necrópolis de Colón, donde fue sepultada el pasado 5 de agosto, motiva el acercamiento a su diversa labor creadora, en la cual dejó huellas imperecederas por su versatilidad y entrega a la profesión.

Una mujer excepcional, artista paradigmática de la cultura nacional y figura indemne de la televisión cubana.

Nacida  en San Diego de los Baños, Pinar del Rio y graduada del Instituto Superior de Arte en la especialidad de Teatrología ha incursionado en televisión, teatro, cine y como directora del proyecto Trotamundos.

Su relación con la televisión comenzó a muy temprana edad cuando ganó un concurso y comenzó a actuar en el elenco artístico de Gaspar Pumarejo. Posteriormente participó en la pequeña pantalla en disímiles series dramatizadas, teleplay,  cuentos y telenovelas, en este último genero adquirió notoriedad y el reconocimiento del público con el personaje de Doña Teresa  Guzmán en la gustada Sol de Batey.

Silvia Maritza Rosales Pomares (Cienfuegos, 10 de septiembre de 1929 - La Habana, 14 de febrero de 2013) a fuerza de talento, esfuerzo y trabajo se convirtió en una de las personalidades imprescindibles de las Artes Escénicas y la Comunicación del siglo XX cubano e iberoamericano y en una de las artistas más queridas de nuestro país.

El arte le llega del abuelo, director de escena y de teatros; de su madre cantante y de su padre, periodista. Paso a paso consolida una formación que le abre las puertas de los más diversos escenarios.

Aprende ballet en la escuela de Alicia Alonso, matricula Ciencias Comerciales en la Universidad de La Habana y se adentra en la declamación con Enriqueta Sierra.