Estar en boca de buena parte de Cuba significó un éxito del espacio, capaz de salir a desempolvar ritmos y agrupaciones, moverse en géneros e historia de un pueblo como el nuestro

 
Como yo, buena parte de Cuba esperaba expectante las 8:30 de la noche dominical. ¿La causa? Degustar la gala final de la primera temporada de Bailando en Cuba, el octavo programa del concurso que sin temor a equivocarme capturó la atención y simpatía de muchos.

 En el más reciente encuentro ComunicarTV fue reconocida la calidad de este gustado programa televisivo

La calidad del programa Entre tú y yo, que transmite los sábados Cubavisión, fue reconocida por directivos del Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt), los especialistas y el público asistente al más reciente encuentro ComunicarTV.

Alfonso Noya Martínez, presidente del Icrt, Waldo Ramírez de la Ribera, director general de la Televisión Cubana, y Cari Rojas, directora de Comunicación de la TV Cubana coincidieron en que el espacio televisivo se ha mantenido en la preferencia popular por tantos años por la capacidad de su colectivo que ha sabido transformar el programa y mejorar su puesta en pantalla.

La especialista de Opinión Pública de la TVC,  Zoila Barrios, apuntó que el programa alcanza elevados índices de teleaudiencia y que sus públicos están satisfechos con él, aunque se puede mejorar más, apuntó. Según la experta resulta interesante que el espacio tiene como invitados no solo actores sino también al personal especializado y técnico que no siempre sale ante las cámaras de cuyo meritorio trabajo el público puede conocer.

La investigadora Sofía Porro ofrece sus criterios sobre la relación de la infancia y la TV cubana.

¿Qué tipo de televisión se hace hoy para los niños en Cuba? ¿Hasta qué punto se toman en consideración sus criterios, motivaciones y preferencias? ¿En qué medida los programas nacionales representan a la infancia de todo el archipiélago?

A pesar de lo subjetivo de sentenciar en el campo del arte, los concursos pueden significar una vidriera expositiva de talentos a desarrollar en el futuro, cuando se trata de jóvenes prometedores

Nunca he sido amante de los concursos ni tampoco confío demasiado en sus sentencias, a pesar de haber participado como jurado en varios nacional e internacionalmente. Creo, sin embargo, que la competencia puede acelerar el desarrollo y ser válida mientras se realice con espíritu de superación, no de contingencia.

Admito, y sí lo acepto, en casos como el deporte, donde la competencia destaca al que vence contundentemente o llega primero a una meta… aunque en nuestros tiempos, entre el doping y los sobornos tampoco aseguran limpieza.