Humberto, documental de Carlos Barba, como toda obra artística camina por senderos impredecibles. Tuvo su estreno mundial en La Habana en el 2014, y  en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano  de ese año obtuvo  El Premio Vigía, que otorga la subsede matancera de la gran fiesta de cine.

Unos días atrás  en elLatino and Native American Film Festival, New Haven, Connecticut, Estados Unidos,  fue declarado el Mejor documental. A propósito en ese certamen Juan Pablo Daranas mereció por Yunaisy una mención de honor en cortometraje.

 

Humberto  también ha ganado, entre otros lauros, el Premio “Marcel Sisniega” en Festival de Cine de Veracruz, mención de honor en el Festival Internacional de Cine de Aguascalientes, México e igualmente fichada para la selección oficial en opción al mejor documental en el New England Festival of Ibero American Cinema, NEFIAC 2014.

Barba declaró sobre su pieza fílmica ““es un documental que planeamos cuando el maestro vivía, en la época durante la cual pretendía filmar Guanajay, el guion de Carlos Lechuga. Recuerdo que él y yo jugábamos con la idea de una película-homenaje; pero solo en medio del rodaje de esa cinta, que cerraría su Trilogía digital del pueblo, iniciada conMiel para Oshún y Barrio Cuba

Recién estrenado en La Habana, escribí:

Tuve la suerte de ver esta pieza de 111 minutos al mismo tiempo que lo hacía parte de su familia, especialmente su hermana Elia, un excelente hilo conductor para aprehender al niño y adolescente que luego devino ese cineasta de talla mayor, autor de Lucía y de El siglo de las luces; es este último filme -para mí- el único intento válido de acercarse a la obra de Alejo Carpentier, que ya es mucho decir.

Barba dijo en una entrevista que “pretender abarcar toda una vida creativa como la de Humberto Solás en un documental –aunque sea de largometraje–, es imposible. Intentaré acercarme al artista, al intelectual, al amigo que conocí, a la gente linda que fue, pero también al hombre de carácter; apoyándome en sus fotogramas inolvidables y los filmes que legó al cine iberoamericano, en sus familiares y amigos que ayudarán a conformar eso que llamo “universo Solás”. Sin dudas será un acercamiento desde la emoción”. No sólo de Elia brotaron las lágrimas, también de otros asistentes no vinculados a la familia, porque el joven documentalista ha sabido tocar el corazón.

Otro testimonio imprescindible es el de Nelson Rodríguez, editor y amigo de Solás desde que este filmara sus primeras piezas. También simpáticas resultan las palabras de Adela Legrá que Humberto llevó de guajira serrana a actriz protagónica de uno de los tres cuentos de Lucía. La imagen aindiada de Adela ha identificado ese filme que los especialistas consideran que está entre los mejores de América Latina.

No podía faltar otra Lucía, la convincente Eslinda Núñez, que trabajó con Humberto también en Amada, Cecilia y otras obras. Actriz y amiga del cineasta, ese rostro del cine cubano contó anécdotas y habló de la forma de dirigir del director de Cantata de Chile.

En el documental también dejan su testimonio Daysi Granados, Isabel Santos, Jacqueline Arenal, Luisa María Jiménez y Mabel Roch, otras almas femeninas que arroparon personajes moldeados por el director que murió en el 2008, sin terminar algunos proyectos como el tercer filme de su cine digital: ya había filmado Miel para Ochún y Barrio Cuba.

Otros actores que también ofrecen sus impresiones son César Évora, Jorge Perugorría, Mario Limonta, los franceses François Dunoyer y Frédéric Pierrot, el español Imanol Arias, sin que falten el director de fotografía Livio Delgado, el músico José María Vitier y el director de Arte Derubín Jácome.

Con música original del tecladista Esteban Puebla y la soprano Raquel Rubí, producción general de Vando Martinelli y dirección de producción de Abel Álvarez, para realizar Humberto, su director Carlos Barba tuvo que viajar a México, España, Francia, Miami y por supuesto La Habana, en busca de las entrevistas que dan cuerpo a esta biografía fílmica, pero que pueden dar más y llegar a conformar un libro.

Y no pienso sólo en la figura del cineasta, sino en la historia del séptimo arte en Cuba durante las últimas décadas: si Lucía fue bien recibida por crítica y público, con Cecilia existieron incomprensiones -más en el plano extrartístico que en el estético-. Soy de las que critiqué ese filme en los años ochenta, sin embargo, cuando la volví a ver recientemente, pensé que entonces me dejé llevar por un ambiente hostil y no me detuve en la obra de arte. Eso les ha sucedido a muchas personas. Esta atmósfera se lleva al documental, pero si los testimonios audiovisuales, se pasaran a cuartillas de papel –los del propio Humberto- podrían ser mucho más largos y explicativos.

Nadie mejor que Barba para realizar tal obra: egresado de Letras por la Universidad de Oriente, hizo su tesis de grado sobre cine y literatura acerca del filme El siglo de las luces. Ese estudio decidió que el cine deviniera su destino: Ecos de un final (2002), con más de 10 premios nacionales y uno internacional, fue su primer documental.

Luego le seguirían Memorias de Lucía (2003) con las actrices Raquel Revuelta, Eslinda Núñez y Adela Legrá; Mujer que espera (2005), dedicado a la mítica actriz cubana Isabel Santos; y Canción para Rachel (2007), sobre el filme La bella del Alhambra, este último considerado por Luciano Castillo como el mejor documental cubano realizado a un largometraje.

Laboró como asistente de dirección de las últimas películas de Humberto Solás, Barrio Cuba (2005) y Adela (2005), y en Santiago y la Virgen en la Fiesta del Fuego (2006),  de Ángel Alderete y Jorge Perugorría, Ciudad en rojo (2008), Rebeca Chavez, entre otras piezas. Cursó  un Taller Internacional de Guion en la EICTV con el maestro Eliseo Altunaga, es  Co-Autor del guion cinematográfico Mi Virgen de la Caridad junto al cineasta cubano Enrique Pineda Barnet.  Recientemente rodó en La Habana su primer cortometraje de ficción: 25 Horas.

Esperemos por nuevas obras de este joven y talentoso autor audiovisual cubano- 

 

 

Escribir un comentario

Los mensajes que aqui se emiten son de caracter personal. No publicamos comentarios vulgares ni ofensivos. Nos complacen los aportes que puedan hacer para mejorar nuestro trabajo. Sus mensajes son leidos y analizados en las distintas instancias de la TV Cubana y se responden a traves de artículos o en la solución de los problemas.