Acercamiento a relatos en diferentes géneros y estéticas

Los géneros de ficción audiovisuales propician en el espectador un reconocimiento del conflicto como propio y la identificación con situaciones, personajes, emociones; o sea, lo presuntamente “real” o “creíble”, en dependencia de sus interese y subjetividad.

Según la escritora argentina Cecilia Absatz, “los cuentos de hadas hay que creerlos sin chistar, aunque digan que los espejos hablen y la abuela sale ilesa del vientre del lobo”.

Recursos propios de este tipo de historias abastecen a guionistas y directores de series, telenovelas y filmes, en producciones vendibles de fácil degustación.

El suspenso es un elemento recurrente, mantiene el interés en la trama y la creación de expectativas de soluciones. Las telenovelas lo emplean en un mismo capítulo, entre uno y otro, o en varias etapas de la puesta, en la cual no faltan redundancias calculadas, apelación a la memoria del   televidente y momentos que cortan su respiración sin confundirlo. Ese tipo de relato vive de la repetición y la sorpresa, una estrategia de la   cultura popular favorecida por la industria masiva.

Los villanos remarcan una predestinación esta responde al diseño del eterno perdedor en filmes, series y telenovelas, en muchos de ellos lidera el melodrama de tono exagerado, patético, pasional.

Este género dramático no realista tuvo otro efecto connotativo y desestimó presupuestos ideológicos en el proceder del personaje-tipo protagonista que protagonizó el filme Cuando te encuentre, transmitido por el Canal Habana. El director Scott Hicks recurre al best-seller homónimo de Nicholas Sparks, y con un guion de Will Fetters, cuenta la historia de Logan Thibault (Zac Efron), sargento de la marina norteamericana quien tras cumplir una tercera misión en Irak mantiene la obsesión de encontrar a la mujer que conoció mediante una fotografía.

El hecho de cumplir mandatos en una guerra injusta durante la invasión a otro país no determina en su proceder, discretas retrospectivas le devuelven imágenes de experiencias en el campo de batalla y la idea del destino rige junto al azar, pues ambos móviles conducen la trayectoria dominante en su espíritu romántico.

Para creernos relatos de telenovelas, filmes o series, la construcción  dramatúrgica no puede sustentarse en verismos pretenciosos que  conducen a la sensiblería o la omisión de circunstancias y hechos históricos.Los escritores Paco Ignacio Taibo II y Daniel Chavarría afirman que la literatura y el audiovisual mantienen vasos comunicantes en   perenne retroalimentación.

En ambos sentidos se pronuncian los escritores Paco Ignacio Taibo II, mexicano, y Daniel Chavarría, cubano-uruguayo, en biografías narrativas y policíacos, respectivamente, quienes reconocen que la intencionalidad en el montaje literario o audiovisual forma parte del proceso creador en el cual se recrean atmósferas para lograr una mayor densidad narrativa.

Al seleccionar obras literarias cubanas y universales para recrearlas en la televisión es preciso velar por todos los elementos de la puesta en pantalla que le otorgan el carácter artístico a los contenidos.

 “Todos los elementos de la puesta influyen en la dramaturgia      televisiva”, reconoce el escritor Gerardo Fernández.Como apunta el escritor Gerardo Fernández, “frente a la pantalla no precisamos que uno o varios personajes nos cuenten la historia, ni parte de ella, lo que necesitamos es ver esa historia en acción sin olvidar una dinámica del canon griego: la perfección está en la unidad de las partes, está demás lo que no tiene consecuencias apreciables en la trama”.

Las estructuras dramáticas son convenciones, leyes  que asume el arte para su cohesión interna en busca de autonomía respecto a la vida real. Surgen de situaciones en las cuales están inmersos los seres humanos, tanto el género dramático como la estructura son una especie de envoltura del contenido, le proporcionan artisticidad a la obra.

En las series televisuales que exhibe el canal Multivisión durante este   verano: Castle, Turno de guardia y La cartuja de Parma, los realizadores utilizan la estructura clásica o aristotélica y la tragicomedia, género no realista que parte de una concepción anecdótica, pues su característica fundamental es la aventura, la acción dramática pone en vilo al espectador mediante la intriga y el suspenso.

En dichas obras la dirección de arte (fotografía, escenografía, vestuario, maquillaje, peluquería) está concebida para que los relatos sean –no    parezcan-, verosímiles.

Elegir una u otra estructura para contar relatos audiovisuales requiere, ante todo, definir qué se quiere decir y cómo se quiere decir, seleccionar una técnica de estructuración demanda ser consecuente con el ritmo, el tono, el diseño de los personajes o personajes-tipos, el espíritu de la puesta, la interpretación de actores y actrices, la dirección de fotografía y el resto de los elementos técnicos y artísticos imprescindibles en una puesta.

En ello insiste el director de arte Luis Lacosta para quien, “una historia carece de verdad artística si falta la sugerencia polisémica de la imagen”. Luis Lacosta considera que sin artisticidad no se puede lograr un relato verosímil.

Villanos, hadas y romances nunca estarán “fuera de época”, lo fundamental es que conmuevan desde la pequeña y la gran pantalla.

 

 

Escribir un comentario

Los mensajes que aqui se emiten son de caracter personal. No publicamos comentarios vulgares ni ofensivos. Nos complacen los aportes que puedan hacer para mejorar nuestro trabajo. Sus mensajes son leidos y analizados en las distintas instancias de la TV Cubana y se responden a traves de artículos o en la solución de los problemas.