Duaba

La televisión tuvo una experiencia interesante con la serie Duaba, de corte histórico que contó con la producción de RTV Comercial.

Hace unos días en un encuentro entre colegas recordábamos algunos programas de televisión que nos hicieron buscar algunos textos clásicos. Desde pequeños, el espacio Aventuras nos llevó a conocer al célebre Alejandro Dumas y su Conde de Montecristo;  a Julio Verne, con sus Veinte mil leguas de viaje submarino; y de nuestra historia Patria, los episodios de Los Mambises, entre  otros, basados en textos histórico literarios. Un poco mayores los espacios de Teatro ICR, nos trajeron Yerma, de Federico García Lorca y  La madre, de Máximo Gorki; mientras en  el segmento de la novela disfrutamos de Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos; Rosas a crédito, de Elsa Triolet y las cubanas, Santa Camila de La Habana Vieja, de José Ramón Brene; Las Impuras y Las Honradas, de Miguel de Carrión, y Aire Frío, de Virgilio Piñera, esto por citar solo algunos ejemplos.

En aquella época existía una adaptadora, María Bachs, yo en aquel entonces no sabía a ciencia cierta cuál era su función, luego con el tiempo conocí de su trabajo. Hoy me enorgullezco de rendirle homenaje desde estas páginas, a una mujer que con una sabiduría inmensa, adecuaba para la televisión las grandes obras de la literatura universal. Hoy esto nos falta en la pequeña pantalla, y el gran escudo es que al público no le interesan estos temas y que lo que quieren ver es su realidad. Lamentablemente, creo es una conclusión muy simplista, o más bien, que no hay conciencia entre los decisores de la importancia de rescatar este tipo de producciones y solo se acercan a referentes más contemporáneos.  

Muchos de los que después nos convertimos en asiduos lectores tuvimos este acertado estímulo, que se complementaba con los estudios de literatura universal que ya comenzaban desde la enseñanza media, y no es obviar a los contemporáneos, pero hay que tener un sedimento en el devenir de la literatura de todas las épocas para poder transitar por este universo tan diverso.

Recientemente, la televisión tuvo una experiencia interesante con la serie Duaba, de corte histórico que contó con la producción de RTV Comercial, y ello motivó que muchos, en gran medida jóvenes, se acercaran a estos pasajes, relatados de forma amena, con excelente fotografía y  muy buenas actuaciones, pero aún hay mucha historia por descubrir y una gran cantidad de deudas por saldar, con épocas y figuras, desde nuestra historia más reciente hasta la de nuestros primeros próceres.

Tengo noticias que el director Alberto Luberta Martínez graba una serie de ficción con RTV Comercial, en la que en catorce capítulos, aborda pasajes de la lucha contra bandidos, basados en las historias de combatientes que participaron en la gesta bajo las órdenes del Caballo de Mayaguara. Muchos de ellos, aún viven en el poblado de  Meyer, en los altos del Escambray. Nuevamente, el guión está a cargo de Eduardo Vázquez, quien participó también en Duaba.

Retomar estos temas en la pequeña pantalla, es aplaudible, pero no solo la televisión se debe centrar en los hechos históricos, hay que llevar a escena también obras imprescindibles de la literatura cubana y por qué no de la literatura universal, es un impulso necesario para estimular la lectura en las más jóvenes generaciones, interesarlos por obras de las que quizás han oído hablar pero de las que están bien distantes. No hacemos nada en organizar grandes ferias literarias, si no incentivamos la lectura desde la escuela, en primer lugar, y en segundo, desde los medios de difusión masiva.

La radio en este sentido ha sido más consecuente, pero la televisión se ha quedado atrás, y no considero que sea por la consabida falta de recursos de siempre. Se han hecho muchos teleplays, pero en la mayoría de los casos se han basado en obras de escritores muy contemporáneos, e insisto en que para entender la modernidad, en todas las disciplinas, hay que partir de las creaciones en las que se asentaron.

Creo que hay muchos jóvenes asesores y directores de dramatizados que se interesarían en seguir los pasos de la gran María Bachs y de directores como Roberto Garriga, Cuqui Ponce de León, Antonio Vázquez Gallo, Erick Kaupp, Consuelo Elba, Mirta González Perera y Xiomara Blanco, entre otros. Esta reflexión hace un llamado a revitalizar espacios de teatro y literatura que con adaptaciones adecuadas a nuestras condiciones y posibilidades materiales puedan llenar estos vacíos culturales.   

 

TOMADO DE CUBARTE

 

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Comentarios   

#1 Lyan 01-03-2016 11:37
Estoy de acuerdo con el artículo. Cansados estamos de que nos digan que la gente solo quiere ver cosas de su realidad. Eso es simplista como se dijera antes. La gente quiere ver un espectáculo televisivo sin importar la época. ¿Cuántas novelas de temática actual el público cubano las ha rechazado? Pues, la mayoría. Se puede recurrir a hechos o personajes de la historia y preparar un guión adecuado con una puesta buena, como demostró Duaba.

Gran falta que nos hace esto porque cada vez olvidamos más nuestra historia y nuestros orígenes y es precisamente porque en las escuelas y en los medios se presenta una historia cansona, a veces irreal, fantástica y lejos "de la carne y el hueso" que poseían los que la escribieron.

A propósito a inicios de este año, Caracol Televisión, de Colombia comenzó a transmitir una novela que se llama “La Esclava Blanca” y que no tiene nada que ver con La Esclava Isaura.

Es una novela de época, bien recreada, ajustada a la realidad de la esclavitud que se vivió en América, con una visualidad espectacular, un buen elenco de actores y una producción muy seria. Sería muy inteligente que se pudiera transmitir en Cuba, así se rompe con el “imperio” de las novelas brasileñas en horario estelar de Cubavisión y estoy seguro que desde el punto de vista histórico nos remontará a una época, que aunque no fue en Cuba, si relata espectacularmen te lo que también se vivió en nuestro país, cuando la esclavitud.

La novela no es cansona, ni de 200 capítulos. Entretiene y tiene todos los ingredientes para enganchar al público. Ya que se invirtió en Imperio y Avenida Brasil, sería bueno destinar recursos para ella. Saludos