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Hace rato esperaba un chance para entrevistar a El Diablo Ilustrado, y hubiera preferido tejer un cuestionario abordando temas culturales, pero se me ha dado la oportunidad ahora y el tema Obama está en el ambiente. Espero, no obstante, una próxima oportunidad, diabluras adentro. 

F: En artículo de corte humorístico -que no circuló mucho-, a raíz del anuncio de intención de normalizar las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos aquel 17 de diciembre, escribiste que Obama no es bueno ná. Ahora, tras su visita a Cuba ¿sostienes esa afirmación?

EDI: Realmente la frase fue el título, y confieso que había cierto toque si no sensacionalista, con el ánimo de llamar la atención. Creo, no obstante que es la esencia de lo que decía. Y ahora, mi respuesta es que el problema no es únicamente que Obama no sea bueno, sino que le es imposible serlo en tanto que es presidente de los Estados Unidos. Esto no niega que pueda tener algunas virtudes personales, inteligencia, buenos modales, ser un hombre de familia, etc. Pero Estados Unidos es un imperio, y Obama, por tanto, un emperador. A veces envueltos en la feria de las ilusiones mediáticas nos quedamos en las impresiones ligeras –que, por demás. son fabricadas.

 

Vimos incluso a un Obama intentado ser actor, con lo cual ha logrado otro record: ser peor que Ronald Reagan, otro presidente de los Estados Unidos que había sido actor de películas hollywoodenses de vaqueros, los llamados westerns; y no lo digo yo, en su mandato han llovido los chistes acerca de su calidad actoral, sustentada además en su tiempo por la crítica cinematográfica norteamericana. ¿por qué Obama se prestó para el papelito en el programa de la televisión cubana Vivir del cuento? Pues porque se lo orientó el equipo de asesores que diseña sus pasos y su imagen.

Está publicada la entrevista a Luis Silva (Pánfilo) en que explica cómo lo llamaron de la Casa Blanca esos “asesores”, le hicieron la propuesta de programa y estuvieron trabajando una semana –correo electrónico mediante- quitando bocadillos, puliendo la dramaturgia para intentar algo orgánico que diera la imagen que buscaban del presidente. ¿Por qué ese papel (para los que ven más allá de las apariencias podría decirse “papelazo”)? Buscando un simple impacto parsa ganarse al público.  ¿Te das cuenta? Estamos hablando de un presidente recurriendo a una actuación, y ahí está la esencia: se trata de que los presidentes en Estados Unidos son personajes de una gran maquinaria propagandística, que esconden las ideas, o la falta de ellas detrás de las apariencias.

Con esta aparición, en el programa de mayor teleaudiencia, y escogiendo un par de innings en el beisbol, los asesores le reforzaban una imagen popular en Cuba, cercana a los gustos de la población; y es que en el fondo la visita más que cualquier otro objetivo tenía el de romper la imagen de enemigos; o sea, dejar atrás 50 años de agresiones múltiples, borrar el pasado con un presidente simpático, casi populachero (incluyendo “qué bolá”, “echar palante” –cuando Obama es todo un gentleman de Harvard, que nada tiene que ver con las clases humildes) en el papel de amigo del pueblo cubano, para hablar de oportunidades económicas, con cierto toque de Papá Noel – sonriente, familiar, mostrando que el capitalismo es la solución- preguntaba a los cuentapropistas qué les hacía falta para prosperar, para que sus negocios fueran en grande. Estuve esperando que de un momento a otro sacara la varita mágica; sin embargo… ¿y el embargo? Los temas principales el bloqueo, la base naval, los dejó en el “estamos trabajando en eso”.  

F: ¿Por qué escogen un programa como Vivir del cuento?

EDI: Hasta hemos visto algunas películas y un excelente serial como House of cards que muestran descarnadamente cómo trabajan esos equipos multidisciplinarios, especialistas en medios masivos, que hacen investigaciones, sondeos de opinión… cuando te decía lo de que un presidente de los Estados Unidos es un actor, no tiene nada de metáfora, son literalmente personajes desde que optan por una carrera política. Es algo increíble, ¿te das cuenta de lo que estamos hablando? Quien ocupa la Casa Blanca no es alguien que ha llegado allí por un proyecto, por unos ideales, por su consecuencia, sino alguien que ha ido asumiendo ese papel que le dan cual si fuese en una telenovela. El equipo te escoge vestuario, pelado, si sales con familia o solo, si es conveniente que vaya contigo un perro, o que cargues a un niño, a dónde ir y a dónde no, revisan meticulosamente cada presentación en público, incluyendo los discursos, a algunos se los hacen completos. Estudian cada lugar al que van, por dónde deben entrar y a quién saludar… y esto es más que sabido. Lo mejor es que estamos en un mundo tal de simulaciones que eso se toma por normal.  

F: No me has respondido por qué el programa humorístico y esos encuentros con Pánfilo.

EDI: Obvio. Saben que es uno de los programas –si no el más- popular de la televisión cubana. Y que es de corte costumbrista que mira a la sociedad cubana, a nuestra cotidianeidad desde las diversas capas de la población, y que su personaje central representa a las capas más humildes. Para el diseño que trajo Obama de gran benefactor del pueblo cubano, le viene como anillo al dedo. Primero, causa un gran impacto en la población, como un gran número de circo, y aunque no quieras te deja la impresión de alguien campechano, que se quita el saco y se sienta a jugar dominó, preocupado por los desposeídos… en fin, dramaturgia. Si lo miras con un mínimo de agudeza te das cuenta de que es algo impostado. 

Obama vino a vivir del cuento. Por Fidel Díaz

VER EL ARTÍCULO COMPLETO EN EL BLOG LA PUPUILA INSOMNE

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